miércoles, 27 de junio de 2012

LAURO HISTORIA DEL DEPORTE ECUATORIANO(El Libro)



Lauro

“El problema del Ecuador es que no nos queremos ni amamos lo nuestro” manifiesta el escritor ecuatoriano autor de la novela “El Palacio del Diablo”.

Es posible que tenga razón porque se tiene pruebas contun-dentes del desencanto del corazón, de aquellos que no tienen fe en su patria, en su familia, en sus fuerzas, en su Dios; la flojera y debilidad de espíritu los acobarda y los vence, con estas premisas ¿Que podemos esperar de las presentes generaciones?

La esperanza y la oportunidad están allí presentes depen-diendo de la nobleza del alma  de todos aquellos que conforman la sociedad en su conjunto; en primer lugar la familia integral y esta-ble, los maestros honrados, el gobierno central, el Ministerio de Educación… quienes juegan con el devenir del tiempo.

Al entregar esta obra al niño, al joven, al amigo lector lo realizo con el fin de fomentar el conocimiento de la historia deportiva del país, los personajes, sus anécdotas, los triunfos, sus derrotas, los inicios, sus ocasos, los récords,  sus enseñanzas, desde su origen hasta la actualidad.

No está lejos de la realidad el marco en el que se desen-vuelve la Cultura Física ecuatoriana y sus anexos fundamentales.

Un paso esencial para la adquisición de la identidad propia de un pueblo es el conocimiento de su pasado y su presente para proyectarse al futuro con decisión.

 

¿Queréis revolución?  ¡Hacedla primero en vuestras almas!
 

Dr. José  María Velasco Ibarra


 LOS PRIMEROS JUEGOS DEPORTIVOS  ECUATORIANOS

El desarrollo de las competencias deportivas nacionales no tuvieron un avance paralelo al reinicio de los Juegos Olímpicos Modernos, tardaron varios años hasta que una comisión de personajes ecua-torianos con visión deportiva, representantes de las Federaciones Deportivas Provinciales que ya comenzaron a fundarse por entonces decidieron organizar las “Primeras Olimpiadas Nacionales” en la ciudad de Riobamba el 14 de marzo de 1926 en plena vorágine de la Revolución Juliana, auspiciada por los miembros que  conformaron la Junta de Gobierno Nacional entre 1925 y 1926, destacados políticos de esa época que apoyaron definitivamente su realización, ellos fueron: Francisco Arízaga  Luque, Luis Napoleón Dillon, Gral. Fran-cisco Gómez de la Torre, Isidro Ayora, Pedro Pablo Egüez, Julio E.  Moreno.

Las Primeras Olimpiadas   Ecuatorianas se inauguraron en un marco solemne con la intervención de las Federaciones Deportivas del Chimborazo, Pichincha, Azuay, Guayas, y Tungurahua.
Título entregado a los atletas campeones en la Primera Olimpiada realizada en Riobamba en 1926

Los deportes en los que se compitió fueron: Atletismo, Baloncesto, Box, Ciclismo, Esgrima, Fútbol, Tenis de campo, Tiro, Ajedrez.

Abanderados, Delegados, Tenistas y Atletas

Basquetbolistas y Boxeadores

Aquellos  eran otros tiempos de mucha inocencia, de escaso desarro-llo industrial y de atraso en todos los ámbitos del convivir ciudadano, en donde se daba gran valor a la palabra de honor a tal punto que las damas jóvenes ya tenían arreglado su matrimonio gracias a los bue-nos acuerdos de sus padres, así ella no esté enamorada; de similar manera el novio se encontraba  en delicada situación.

 Galanteaban furtivamente  a sus amadas los domingos  cuando iban a misa con sus padres y un séquito de sirvientes. Los fines de semana los jóvenes  salían en sus carretas haladas por uno o dos caballos a circundar la manzana perfumada de frondosos rosales.



Equipo de Fútbol


 Ciclistas y Esgrimistas

Entre las contadas distracciones de los habitantes figuraban de cuando en cuando  las carreras de caballos, por las empolvadas calles rectas, una que otra competencia atlética, encuentros de boxeo a puño limpio, la cacería, la corrida de toros.
No se dejaba pasar por alto la fiesta al patrono del lugar, ni la romería por los santos, por la Virgen Santísima de tantas advocaciones y a Jesucristo, ni las escaramuzas que se agitaban al compás de globos, fuegos artificiales, los melancólicos rondadores, bocinas, que con los tambores consolaban a las masas embriagadas. La piedad era su compañera, todos los días a las 20h30 se acostaban religiosamente con el rezo del rosario en familia para levantarse a las 5h30 de la misma forma.


 Deportistas de Tiro

Eran tiempos de casas bajas, con aleros acogedores, de calles angostas y polvorientas, por sus costados circulaban las acequias de aguas no tan puras. Tiempos de fragatas, de barcos de vapor, de la máquina desconocida que hermanaba a la costa con la sierra; de fin-cas y haciendas adornadas  por construcciones señoriales con gran-des extensiones de terrenos  que servían para la agricultura y gana-dería, con la humilde sumisión de los indígenas a sus patrones.

La población se deleitaba con los alimentos que hoy en día ya no se los prepara así; disfrutaban con el pan trabajado en el horno de leña de la casa; los dulces, el maíz, el fréjol, la papa, el arroz de cebada, la sopa de bolón de verde, humitas, tamales cocidos en olla de barro.

Los mayores les mantenían temerosos a los menores con las historietas llenas de suspenso  que les contaban a cerca del “cura sin cabeza”, “el chuzalongo”, “la caja ronca”, “los gagones”. “La dama tapada”...

Ese era el tiempo que sirvió de marco para la realización de las primeras Olimpiadas Nacionales, en el que disfrutaron los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.



 Panorámica del Teatro Sucre de Quito en 1900, al frente la Plaza del Teatro, a un costado la calle Guayaquil por donde circulaban los medios de transporte más utilizados. Época en la que el Ecuador intentaba adaptarse a la vida moderna

 Guayaquil en 1895 se aprecia el Mercado de la Orilla en todo su accionar basado en el comercio fluvial por el río Guayas, fue un lugar de ofertas y demandas con un buen crecimiento económico;  Época de revoluciones políticas, sociales y religiosas...



En 1930 la ciudad  de Cuenca presentaba una imagen de escaso desarrollo urbanístico; en los demás aspectos de la vida cotidiana era similar.


FUNDACION DE LAS FEDERACIONES DEPORTIVAS PROVINCIALES Y SUS PRIMEROS PRESIDENTES.

AZUAY                   Noviembre 17 de 1924           Dr. Andrés F. Córdova
BOLIVAR                Agosto 05 de 1932                 Dr. Alberto Flores G.
CAÑAR                   Noviembre 05 de 1944           Dr. Aristo Muñoz
CARCHI                 Mayo 24 de 1935                   Dr. Alfonso Fierro
CHIMBORAZO       Noviembre 11 de 1924          Sr. Luis Cordovéz Borja
COTOPAXI             Diciembre 19 de 1930           Dr. Camilo Gallegos T.
EL ORO                  Abril 20 de 1927                     Sr. Eloy Palacios
ESMERALDAS       Agosto de 1928                      Sr. Walter Quiñones
GALAPAGOS          Mayo 24 de 1978                   Sr. Giovanny Quinteros
GUAYAS                 Julio 24 de 1922                     Sr. Manuel Seminario
IMBABURA             Noviembre 16 de 1928
LOJA                       Enero 6 de 1940                    Sr. Carlos Burneo Arias
LOS RIOS              Agosto 13 de 1924
MANABI                 Septiembre 6 de 1928           Dr. Plutarco Carbo
MORONA S.           Octubre 15 de 1964              Cap. Leonardo Salgado
NAPO                     Septiembre 12 de 1962                   
ORELLANA            Octubre 16 de 1998                Sr. Aurelio LLori
PASTAZA               Julio 27 de 1963                     Sr. Roberto Basurí R.  
PICHINCHA           Octubre 12 de 1924               Lcdo. Ernesto Paladines
SUCUMBIOS          Febrero 26 de 1989               Lcdo. Oswaldo Villota M.
TUNGURAHUA     Mayo 23 de 1923                   Sr. Carlos Martínez Q.
ZAMORA                Septiembre 10 de 1963          Lcdo. Julio César Izquierdo



 COMITÉ OLÍMPICO ECUATORIANO

Al comienzo de 1960 los dirigentes deportivos ecuatorianos se encon-traron en la necesidad de conformar el C.O.E. como un organismo que agrupe a todos los estamentos del deporte y sea el responsable del fomento, organización y representación de los deportistas que intervienen en competiciones internacionales, es decir una institución que aliente y regule el movimiento olímpico en el país como ya lo ha-cían la mayoría de naciones sudamericanas y mundiales.

Se organiza el primer grupo dirigencial comandados por Asaad Bucaram E. como presidente, Dr. José Martínez, Tnte. Coronel Carlos Cubi, Jaime Salvador Campuzano, Dr. Miguel Toral V., Fernando Negrete y Alfredo Escobar Urbina.

El Ecuador se preparaba en 1964 para llevar a cabo la realización de los juegos Deportivos Bolivarianos. Una asamblea de organismos deportivos provinciales que controlan el deporte nacional tiene diver-gencias y contraposiciones con la directiva anteriormente nombrada y deciden ignorarla, al conocer este problema interviene inmediata-mente el Comité Olímpico Internacional y envía  a uno de sus vice-presidentes el General José de Jesús Clark Flores quien convoca a una asamblea general en Quito en el mes de  diciembre del mismo año y se elige definitivamente como presidente del C.O.E. al Dr. Agustín Arroyo Yerovi en compañía de importantes dirigentes como: Ing. Oswaldo Guerra, Juvenal Sáenz G., José Bejarano, Alberto Vallarino B., Andrés Fernández Salvador, Edwin Terán,  Dr. Efraín Paredes, Alfredo García, Prof. Galo Mejía y Clímaco Murillo.

Con este aval el Dr. Agustín Arroyo, junto a sus colaboradores actua-liza y perfecciona los estatutos para ser aprobados y reconocidos posteriormente en el seno del olimpismo mundial con motivo de cele-brarse los Juegos Olímpicos  de 1964 en  Tokio.
El C.O.E. desarrolla una intensa actividad y adquiere respeto convir-tiéndose desde ese entonces en el máximo organismo de trabajo, responsable de las participaciones deportivas internacionales del país.

 Durante los Juegos Panamericanos celebrados en Winnipeg-Canadá en 1967, el presidente del C.O.I. Sr. Avery Brundage entrega perso-nalmente distinciones y reconocimientos al Ecuador por la brillante organización de los V Juegos Deportivos Bolivarianos  de 1965.

El C.O.E. entrega a las Federaciones Deportivas Provinciales los im-plementos importados que se utilizaron con motivo de los Juegos Bolivarianos.

En 1968 el Ecuador asiste  por primera ocasión en forma oficial y re-conocida a los Juegos Olímpicos  de México con una pequeña delegación de deportistas.

De acuerdo a las normas estatutarias en 1968  se elige al nuevo pre-sidente de la entidad, recayendo honrosa dignidad en el Sr. Voltaire Paladines Polo que trabajó junto a un grupo selecto de dirigentes deportivos.

Desde su creación legal en 1964 hasta los actuales momentos se ha continuado con la mística de trabajo y servicio a las causas nobles del deporte ecuatoriano presentándose hechos trascendentales y nombres de notables personajes que engrandecieron y consolidaron con sus méritos al C.O.E. en este trayecto sobresale el Dr. Sabino Hernández, presidente de la institución por el lapso de quince años.

Actualmente se encuentra encabezado por el Economista Danilo Carrera en compañía de un  Comité Ejecutivo  de grandes cualidades dirigenciales  que trabajan en razón de patria.


El C.O.E. tiene su sede permanente en la ciudad de Guayaquil.



Dr. Agustín Arroyo Yerovi
Pte. 1964 - 1968


EL CÍRCULO DE PERIODISTAS DEPORTIVOS DEL ECUADOR

Es un organismo que agrupa a periodistas deportivos que laboran en diversos medios de comunicación sean estos diarios, radioemisoras, o televisión; fue fundada el 23 de febrero de 1945 en la ciudad de Guayaquil por los siguientes periodistas deportivos: Dr. Francisco Rodríguez G., Manuel Eduardo Castillo, Ralph del Campo, Alfredo Arias, Rafael Guerrero Valenzuela, Ernesto Terán, Humberto Salinas, Luis Hungría,  Paco Villar Balladares, Miguel Jordán; sus estatutos fueron aprobados en la ciudad de Quito en 1946; cuenta con la afilia-ción internacional a la Confederación Panamericana de Periodistas Deportivos, a la Asociación Internacional de Prensa Deportiva,  a la Confederación Bolivariana de Periodistas Deportivos.

El Círculo de Periodistas Deportivos del Ecuador entre sus principales misiones están la de fomentar y colaborar con el deporte a través de la prensa para que todas las entidades deportivas del país consigan sus más  preciados anhelos  que redundarán en beneficio del deporte ecuatoriano.

Cada año desde 1955 mediante actos solemnes estimula pública-mente a los mejores deportistas del país por su brillante participación a nivel nacional o internacional con la condecoración “Emilio Estrada Icaza”

El C.P.D.E coadyuvó en un principio para la fundación de los Círculos de Periodistas Deportivos de El Oro, Esmeraldas, Carchi, Manabí, Azuay, Imbabura, Pichincha, Chimborazo, Tungurahua, a los que se sumaron más tarde las demás provincias.

Desde su fundación los primeros presidentes han sido: Sr. Rafael Guerrero Valenzuela,  Sr. Manuel E. Castillo, Dr. Francisco Rodríguez
Garzón, Sr. Manuel Palacios Offner, Dr. Cristóbal Ibáñez, Sr. Leonardo A. Heinert, Sr. Miguel Roque Salcedo, Dr. Augusto Barreiro, Sr. Ralph del Campo, Sr. Raúl Murrieta, Lcdo. Tobías Barrilla, Sr. Ricardo Chacón García. Hasta llegar al nuevo milenio en el que toman la dirección  el Sr. Alfonso Harb y en el presente el abogado Gerardo España.

La sede permanente del C.P.D.E. está en la ciudad de Guayaquil cuenta con modernas instalaciones que permiten llevar adelante todos los compromisos de carácter social, cultural y deportivo de todos sus integrantes.

En un principio cuando aún no existían los medios de comunicación  como  la radio y la televisión, la imprenta tuvo y continúa en su noble misión de difundir mediante los diarios, libros y revistas todo lo que acontece en la vida del país. Su invención llegó para dar un gran impulso a la humanidad en su afán de alcanzar mejores conocimientos.

En el Ecuador ha servido para que salgan a luz los hechos de su gente, ha divulgado las obras literarias de escritores de la categoría del ambateño Juan Montalvo, precursor del Liberalismo en el país, con su pluma combatió a los gobiernos de García Moreno e Ignacio de Veintimilla.

Por su intermedio se conoce de las cualidades que adornaron al sabio Riobambeño Pedro Vicente Maldonado, descubridor del caucho en sus visitas a la región oriental, levantó el primer mapa de la ciudad de Quito.

Se pudo comprender el incansable trabajo que desarrolló el patriota Eugenio Espejo; del sabio sacerdote e historiador González Suárez.

La denuncia de Jorge Icaza en la célebre novela “Huasipungo” sobre la situación del indigenado   en el campo.
Del historiador y novelista Alfredo Pareja Diezcanseco. Del vate Remigio Crespo Toral, sus poemas llenos de encanto.

Del santo maestro el Hermano Miguel sus cualidades y virtudes.

El arte inventado por Gutemberg permitió que los inmortales pintores y escultores Guayasamín, Eduardo  Kingman, Endara Crown, herede-ros de Caspicara y Sangurima vivan por siempre grabados en  el corazón de la patria.

La imprenta no terminará jamás de cumplir con la delicada misión para la que fue creada, cual es la de concienciar al pueblo con ver-dades que siempre encontrarán espacios para pregonar las virtudes de grandes hombres y mujeres que tiene el Ecuador.

Allí tiene su espacio bien ganado la tradicional y prestigiosa revista deportiva “ESTADIO”, que informa con veracidad todos los aconteci-mientos relevantes del deporte nacional y mundial desde finales de la década de 1950; además premia anualmente a los tres mejores deportistas ecuatorianos con los artísticos trofeos “Cóndor”.















SÍNTESIS HISTÓRICA


DE LOS DEPORTES EN EL ECUADOR

















EL AJEDREZ


 En los primeros años del siglo XX se inicia el ajedrez en el país, sus practicantes fueron estudiantes de los colegios: Vicente Rocafuerte de Guayaquil, del Mejía de Quito, del Benigno Malo de Cuenca, de otros colegios centenarios, de los monasterios de ordenación sacer-dotal, de las aulas universitarias, cabe señalar que la primera aca-demia de Ajedrez se denominó “Pedro José Huerta” en honor al notable maestro del prestigioso colegio Vicente Rocafuerte, formador de excelentes discípulos que luego fueron campeones.

En el año de 1916 se realiza uno de los primeros torneos de aficiona-dos, se desarrolla en el edificio  de la Asociación de Empleados de Guayaquil, participan: Arnaldo Gálvez, Ernesto Seminario, Teófilo Aguilar, Luis Valarezo,  Carlos Rendón y otros más, se disputa un premio donado por el Sr. Federico Cornejo.

 En 1918 se organizaron nuevos torneos ganados por Teófilo Aguilar; en este año se realizó el primer Campeonato Nacional con equipos de Loja, Azuay, Guayas y Pichincha con el siguiente resultado: Arnaldo Gálvez campeón Nacional, Teófilo Aguilar vicecampeón, representantes del  Guayas.

En 1922 se realizó un nuevo torneo nacional del cual fue triunfador el Dr. Bruno Moritz y el Dr. José Sierra subcampeón de los registros del Guayas.

El Ajedrez ecuatoriano de estas primeras décadas carecía de verda-deras  jugadas  técnicas, en  esos  años  circuló  el manual “L‘estrategie” que Alberto Mendoza Lassavauge trajo de Francia  y comenzó a tener influencia la escuela francesa en el juego y se comprobaron interesantes jugadas de apertura, de medio juego y de finales.

En los primeros meses de 1939 visita el país el campeón mundial Alexander Alekhine quien contribuye al adelanto del juego en el país, organizándose diversos comités y asociaciones; en este mismo año una delegación de ajedrecistas asisten por primera vez al campeo-nato mundial realizado en Buenos Aires, los representantes fueron: Dr. Bruno Moritz (maestro internacional), Dr. Carlos Ayala Cabañilla (presidente de la delegación), Tableristas: Dr. Neptalí Ponce Miranda, Ing. Santiago Morales, Dr. José Sierra y Dr. Suárez Dávila.

Como consecuencia de la segunda conflagración mundial la década del 40 pasa desapercibida en cuanto a torneos y aparición de nuevas promesas; recién a mediados de los cincuentas aparecen  nuevos jugadores de grandes condiciones; en la década del sesenta se dan magníficos resultados a nivel internacional entre ellos se destacan el Dr. Olavo Yépez, Ing. Vicente Benítez e Ing. César Muñoz Vicuña quien obtuvo uno de los más resonantes triunfos internacionales al haber vencido a grandes maestros como: Ben Larsen, Fridick Olafson, Carlos Grimard, Pedro Martín; una partida que lo llevó a la fama fue aquella en la que derrotó al gran maestro campeón de los Estados Unidos y posteriormente campeón mundial Boby Fisher.

PARTICIPACIONES DEN AJEDRESISTAS ECUATORIANOS EN CAMPEONATOS MUNDIALES.

JUGADORES
CAMPEONATO
G.
EM.
PERD.
PUNTOS
PORCEN.
JOSE  SIERRA
BUENOS AIRES
1939
8
2
5
9
60
SANTIAGO MORALES
BUENOS AIRES
1939
6
3
6
7.5
50
CÉSAR MUÑOZ V.
LEIPZIG
1960
9
7
3
12.5
65.8
OSWALDO YEPEZ
LA HABANA
1966
6
8
3
10
58.80
OLAVO  YEPEZ
TEL AVIV
1964
6
4
7
8
47.10
OLAVO YEPEZ
LA HABANA
1966
6
9
4
10.5
55.3

 A finales de los sesentas y comienzo de los setentas surgen nuevos cultores que dan prestigio al país, entre ellos tenemos a Dennis Verduga, Trosky Yépez, Patricio Veintimilla, Pedro Arrata, quienes han sembrado excelentes semillas  para la aparición de notables figuras en las décadas subsiguientes como el gran maestro internacional Carlos Matamoros que consta en el ranking entre los mejores del mundo; Ángel Mera Cedeño  fue vicecampeón mundial en la categoría infantil (10 años).


 Olavo Yépez y César Muñoz Vicuña fueron notables representantes del ajedrez ecuatoriano


 El Ajedrez exige concentración


En Ajedrez no hay rival pequeño

En esta etapa surgen las damas con singular capacidad para demos-trar al mundo su talento en bien del Ecuador.

En los Juegos Bolivarianos  realizados en Cuenca en 1985 participa la ajedrecista azuaya Yolanda Piedra con notable suceso.

A finales de los 80 y durante la década del 90 son las representantes guayaquileñas Evelyn Moncayo Romero campeona mundial infantil (10 años) Martha Fierro, múltiple campeona panamericana, que se convirtieron en verdaderas gestoras del ajedrez femenino.

La práctica regular del Ajedrez potencia algunas cualidades innatas que posee el ser humano y que se encuentran  aletargadas  en mu-chos casos, está catalogada como una disciplina completa, un juego ciencia, porque tanto en el niño como en el joven y en el adulto resalta valores y actitudes que le permiten:



§  Dedicación al estudio.
§  Capacidad para el trabajo responsable.
§  Disciplina en todos los aspectos.
§  Creatividad dentro y fuera de las aulas escolares.
§  Sabiduría para actuar en cualquier circunstancia.
§  Orden en su vida interna y externa.
§  Perseverancia para conseguir los más nobles ideales.
§  Autocrítica equilibrada cuando se analice a sí mismo con sus virtudes y defectos.
§  Solidario en los apuros del hermano.
§  Libertad porque jamás desea conculcar sus derechos y los de su prójimo.
§  Dignidad para aceptar y reconocer el libre albedrío, busca y actúa con la verdad por sobre todas las cosas.
§  La belleza interna se refleja en las jugadas.
§  La amistad sincera es una norma que la llevará por siempre como parte integral fundamental de la persona.
§  Conservará la salud mental y física.
§  El autoestima representa un eslabón insustituible en su amor propio.

Por todos estos méritos el Ajedrez realiza un papel importante en la vida del participante, beneficios que se generalizarían a toda la so-ciedad si en las aulas escolares o en los hogares fuera cotidiano su aprendizaje y desarrollo.

A raíz de muchos estudios e investigaciones se concluye que su origen se da en el continente asiático en el siglo VI de la era cristiana, en la India, la práctica del juego se realiza en el imperio indostánico por más de setecientos años aunque sin el perfeccionamiento que hoy tiene; en aquel entonces los budistas al huir de la persecución de los brahamanes divulgaron el juego por todo el continente asiático, tuvo gran acogida en Persia, por esa época cuando los árabes  conquistaron el mencionado país adoptaron esta práctica que los entusiasmó debido a su interesante característica. Los árabes al conquistar España consiguieron propagar  el juego por toda Europa, divulgándose universalmente desde entonces. A mediados del siglo XIX comienzan a organizarse las federaciones de los diferentes países europeos y a celebrarse campeonatos que les motivarán posteriormente a la inauguración del primer campeonato mundial en 1868, iniciándose así las competencias ajedrecísticas para descubrir a los mejores participantes del mundo.

Desde aquel año se han registrado los siguientes campeones:

1868 – 1894   W. Steinitz   -  Austria
1894 - 1921   E. Lasker     -  Alemania
1921 - 1927   J. R. Capablanca  -  Cuba
1927 - 1935  A. Alekhine   -  Ruso -  Francés
1935 - 1937   M. Euwe  -  Holanda
1937 - 1946   A. Alekhine  -  Ruso – francés
1948 - 1957   M. Botvinnik  - ex URSS
1957 - 1958   W. Smijslov    - ex URSS
1958 - 1960   M. Botvinnik  - ex URSS
1960 - 1961    M. Tal – ex URSS
1961 - 1963    M. Botvinnik  - ex URSS
1963 – 1969   T. Petrosjan  - ex URSS
1969 – 1972   B. Spasskij   - ex URSS
1972 – 1975   R. Fisher - Estados Unidos
1975 - 1978   A. Karpov  -ex URSS
1978 – 1981  A. Karpov   ex URSS
1981 – 1985  A. Karpov   ex URSS
1986 – 2005  Gary Kasparov  -  Ex URSS
2005              Veselin Topalov- Bulgaria

 En la actualidad la Federación Internacional de Ajedrez se encuentra dividida por incomprensiones entre jugadores, dirigentes y promoto-res formándose así la Asociación Internacional de Jugadores Profe-sionales que celebran campeonatos paralelos.














ANDINISMO


Los límites del tiempo son los únicos testigos que pueden hablar de la época precisa en la que el hombre ecuatoriano inició el recorrido de las alturas y los sempiternos glaciares adornados con grises alegrías fulgurantes.

Ese ayer muy bien pudo ser el amanecer de los Quitus y Caras, los Puruháez o de los Cañaris que ascendían los nevados simulando a los “Hieleros del Chimborazo”, en búsqueda insaciable  de conoci-mientos y misterios, para hablar con Dios.

Así lo hizo Bolívar en las faldas del monte rey al pronunciar extasiado su célebre alegoría “Mi delirio sobre el Chimborazo”.

El paso silencioso del sabio Whimper que conformó la misión Geodésica, que visitó el país y en cuyo honor existe el refugio en uno de sus brazos.

Todas aquellas proezas representan la fortaleza espiritual y física con la que está dotada la semilla de esta tierra que sigue abriendo senderos y perennizando sus nombres como ejemplo de fé.

En los albores del siglo XX en la ciudad “Luz de América”   ya se formaron clubes de andinismo como: Nuevos Horizontes y San Gabriel, organizaciones pioneras con nuevos conceptos.

Personajes valiosos de Tungurahua, Pichincha, Chimborazo. Azuay, Cotopaxi, Imbabura, representan hoy esa tradición del ascenso a los Andes recordando las jornadas del ayer con cordadas que se desplazan en forma de un precioso collar de perlas sobre las aristas filosas más altas; allí están: Enrique Veloz, Pazmiño, Ivo Veloz, Marco Cruz, Jijón, Santiago Quintero Silva.


 Práctica del Ecoturismo en el Cajas


Campamento en el Carihuairazo

El concepto equilibrado que se le brinda al montañismo actual no rebasa los límites de la verdad al decir que es un deporte recreativo por excelencia que promueve además el ecoturismo; son caminos que al participante le abren las puertas del paraíso.

Todas estas alternativas del Andinismo son bien practicadas por los respetuosos de la naturaleza como lo hace el club cuencano “Sangay” fundado en 1968 que cuenta en sus registros a dignos cultores como: Víctor Hugo Dávila, Galo Carrión, Jacinto Landivar, Nicanor Merchán,  Enrique  Osorio, Federico Ñauta, Wilson Serrano.

Las puertas doradas hacia el paraíso ya fueron abiertas de par en par por el coraje y el pundonor del valiente Tungurahuense Iván Vallejo, amigo íntimo de los Illinizas, del “Monte Rey”, del Cotopaxi, del Tungurahua, del Carihuairazo, del Atacazo que le enseñaron el camino a seguir en su titánico desafío del “Proyecto 14” que consiste en conquistar sin máscara de oxígeno las 14 cumbres más altas del planeta que sobrepasan los ocho mil metros de altitud; gracias también al apoyo económico y moral de la empresa privada del Ecuador.
    
Las cimas   son:  Manaslú 8167m., Broad Peak 8047 m., Everest  8848 m., K2 8611m., Cho Oyu 8201 m., Lhotse 8516 m., Gasherbrum I  8068 m.,  Gasherbrum II 8035 m., Makalu 8463 m., Shisha Pangma 8013 m., Nanga Parbat 8125 m., Kangchenjunga 8586 m., Dhaulagiri 8167 m. y Annapurna 8091 m.

Diario el “Comercio” de Quito del 25 y 26 de septiembre del 2005 relata textualmente el testimonio de Iván en la conquista de su onceavo ochomil, se trata de la montaña de Pakistán Nanga Parbat registrada el 20 de julio.

Aquí el suceso que bien vale acompañarlo  con las cuatro estaciones de Vivaldi:

 “Muy quieto en mi bolsa de dormir a 7250 m., en el campamento 4 no puedo conciliar ni un segundo el sueño  por la falta de oxígeno y me río pensando en el nombre del artefacto: Bolsa de dormir  ¡Qué va! si no pego el ojo ni un momento y me la paso luchando contra la desesperación y el ahogo, apenas buscando alivio en los ejercicios de respiración. ¿No debería llamarse mas bien bolsa de sufrir?.

A las once y media de la noche suena la alarma. Metidos en una carpa tan pequeñita, todo lo que tenemos que  hacer Fernando y yo debe ser ordenadamente y por turnos. Mientras el calor de la cocineta nos ayuda a fundir nieve, yo saco la cabeza para ver como anda el escenario y me encuentro con que la luna, de tan llena, se está re-gando e inunda con su chorro de plata todo el Nanga Parbat, el valle del Diamir o mejor dicho todas las montañas de Pakistán.

El Fercho (Fernando González Rubio, mi colega colombiano) está nervioso, como cuando uno espera que le den la partida antes de las carreras. Para aliviar el asunto, mientras tomamos chocolate con el coctel de superproteínas y galletas de avena, tarareo una de las que más me gustan de Carlos Vives: “... y ahí llego yo, y ahí vamo a ver lo que es gozá...”.

A la una de la mañana fuera de la tienda, nos encontramos con 21 expedicionarios provenientes de muchos lugares de la tierra: españo-les, franceses, pakistaníes, italianos, suizos y dos sudamericanos con las mismas banderas. Silvio Mondinelli (Italia) y yo vamos a la cabe-za, mientras el resto nos sigue.

Que bonito es ir adelante, abriendo vía, negociando con la nieve, haciendo huella para que los demás la aprovechen. Cruzamos la parte más baja de la cuenca con miedo; por allí mismo, hace una semana, pasó una avalancha enorme que barrió el campamento 4 de los japoneses.

La hilera conjunta de luciérnagas que salió desde el campamento se va estirando de a poco, ahora parece mas bien un ciempiés luminoso. Solo cinco luciérnagas vamos por delante: Silvio, Nacho, dos pakistaníes y yo.

A las dos y media llegamos al pie mismo de la rampa que forma el trapecio final  hasta la cima. Silvio y yo turnándonos la punta, nos adentramos en esa pared que supongo es enorme, porque ni la luz ni la vista me alcanzan para reconocer su verdadero tamaño.

A partir de allí toda la bulla que llevaba en mi boca de la casa se silencia, mis pensamientos se aquietan  y las imágenes se ralentizan. Estoy sobre los 7.400 m. y no tengo mucho oxígeno. La luz de la lámpara de Silvio enfrente y la luz y los pasos de Nacho a mis espal-das. Él sube, yo subo, nosotros subimos. Él conversa, yo converso, nosotros conversamos, calladitos con nuestro propio yo.

La luna. ¡Ah la luna, a mi espalda! Qué bonita, redonda, grandota, moviéndose despacio, poniéndose el pijama porque ya se va a dor-mir. Cuando salió esta noche al debut tenía un vestido de azogue hermoso y brillante, ahora ya se ha cambiado, el pijama es amarillo y tiene estampadas unas ovejitas. O sea que la luna también cuenta ovejas antes de dormir.

De pronto entro en esa dimensión  a la que el tiempo y las distancias  le importan un comino. Al estar ahí me siento como una burbuja de aire tratando de flotar en medio de una espesura tan densa como el engrudo, queriendo abrirme paso a pesar de mi laxitud, a partir de mi voluntad.

La burbuja de aire son mis pulmones conmigo adentro, pero en ese orden. Solamente porque ellos existen, yo también puedo existir.

La luz de Silvio adelante y la de Nacho detrás, eso es lo único que realmente existe, lo demás es espesura completa... empiezo a dormirme. ¡maldita la hora del sueño! Y la maldigo una, diez, cien veces y las necesarias, porque si a algo le tengo miedo cuando subo a los ocho mil es a este tiempo de m..., cuando dejo de ser yo y me transformo en una burbuja de aire que se mueve al albur de la angustia, la torpeza y la inutilidad.

Siempre le puedo dar la bienvenida al cansancio y hasta establezco amistad con él. Tengo los arrestos para mostrarle también la cara al miedo intrínseco de escalar una montaña, pero a este tiempo donde me vuelvo un inútil porque el sueño me gana por la falta de oxígeno, solo me dan ganas de encararle diciéndole: ¡vete para el carajo y así me dejas en paz de una vez por todas!

Siento que no tienes la menor compasión  y que cruelmente disfrutas al ver que mi fuerza se va atando de pies y manos. Déjame decirte hoy  no es uno de esos domingos cuando amanezco con la Kamila  y queremos dormir horas de horas. Hoy es miércoles y quiero llegar a la cima. Poco a poco, entre Sabina y uno que otro improperio  veo que el maldito sueño empieza  a batirse en retirada; entonces me apuro a seguir cantando  y vuelvo a ser burbuja, que a pesar de la espesura se mueve como ella quiere, con su propia libertad.

El Nacho atrás mío, como sombra. Volteo a ver y me encuentro con el juego de luces y sombras que forman las montañas del Karakorum y la luz del alba. Hacia atrás del todo, miles de merengues blancos y almenados flotando encima de una especie de oro líquido; adelante, la penumbra de un triángulo gigantesco, la sombra del Nanga Parbat amparando el valle del Diamir. Y en algún punto de esa sombra, quizás cerca de llegar al vértice, nosotros, como puntos insignifican-tes y minúsculos en 7850 m. marca de altitud... todavía me faltan más de 200 metros.

Al llegar a una arista donde por fin se ve la cumbre, el viento nos recibe de la única manera que sabe: con irreverencia y con crueldad.

Me golpea de lleno en la cara y me azota en todo el cuerpo; obligado a acurrucarme entre las rocas para cambiarme de guantes siento que mis dedos están helados.

Pasan Nacho y Edurne con las caras desencajadas por el viento, el frío y el cansancio, yo mismo me veo reflejado en ellos. Subimos con el lomo  doblado, nos falta oxígeno y tenemos frío. Aparentemente la cima está cerca pero en nuestra inutilidad parece que nunca vamos a llegar. Jadeo mucho, paro, me recupero. En  ese círculo reiterativo vamos todos, pobres mortales ilusionados por una cumbre.

Finalmente llegamos a un rellano donde se muere la pendiente y nos quedan apenas diez metros para la cima. Me doblo por  última vez a tomar una bocanada de aliento. Tan torpe me encuentro que al querer escupir lo hago sobre mi rostro y mis ropas,  pero la cima está allí, ahora si,  para tocarla.

Al dar los últimos pasos... ¡por fin la cumbre!, ya no más de subir, de jadear, de ahogarme. Me paro, lloro  y me abrazo con mis compañeros. En ese abrazo me cobijo para agradecer a  Dios, a ellos, a la vida, a mis hijos, a mi familia y a mis amigos por ser quien soy.

Luego de alzar los brazos, gritar de felicidad, sacar la bandera del Ecuador, la tarjeta de la  Kamila, el tiempo pasa volando. Una hora en la cumbre. Recojo la piedrita para mi hijo, la guardo en el bolsillo y bajo en busca del calor”.


 A 7500 metros. Vallejo sube desde el Campo 3 hacia el Campo 4; la cima está a 8125 mts.



 En la cima del Nanga Parbat. Iván Vallejo (izquierda) disfruta su victoria con Hassan, el porteador paquistaní

















ATLETISMO


El Atletismo ecuatoriano como deporte de competición comienza a practicarse desde el año de 1920 con un grupo de esforzados atletas de Quito, Guayaquil y algunas provincias con técnicas y materiales deficientes. A las Olimpiadas  Mundiales de París en 1924 fueron enviados tres atletas precursores: Alberto Jurado González, velocista guayaquileño,  Belisario Villacís, y Alberto Jarrín,  fondistas quiteños con registros notables para la época a ellos se suman nuevos valores que aparecieron luego como: Jorge Landaburú, Rómulo Viteri, Baquerizo, Telmo Oyague Calvo, Rafael Viteri Baquerizo.





Excelentes atletas de 1928, constan de izquierda a derecha. Castillo, Jorge Landaburú, Rómulo Viteri Baquerizo, Telmo A. Oyague y Rafael Viteri Baquerizo.


En 1925 se realizó el primer campeonato interclubes de atletismo organizado por la Federación Deportiva del Guayas; el atleta Luis Silva French ganó la prueba de salto con garrocha utilizando una caña de bambú; Luis del Mónaco ganó los 1500 m.; Alberto Jurado González las pruebas de velocidad, Gabriel Icaza Valverde en salto alto.

En 1927 se realiza la prueba de la hora auspiciada por “Diario el Telégrafo” alrededor de la Plaza del Centenario de Guayaquil ganada por el sargento Belisario Villacís con una distancia de 15.592 m. “Diario el Universo”, “Diario el Comercio” con la “Quito Últimas Noti-cias”, El circuito de “La Cruz del Vado” en Cuenca se sumaron a este esfuerzo de difundir y potenciar el gusto por el atletismo en carreras de fondo y gran fondo. (Maratón).

En 1938 el gobierno central contrata los servicios del coach nortea-mericano Alexander Hogarty entrenador de velocistas campeones quién construyó en Guayaquil junto a la piscina semiolímpica la pri-mera pista de carbonilla con piso elástico la misma que posterior-mente se denominará “Emilio Estrada Icaza”; tuvo una dimensión de 300 m. allí surgieron velocistas  de fama como: Carola Castro cam-peona sudamericana en 1939 en Lima en 100 m. con 12.6 y segunda en 200 m. con 26.2   Alfonso Ramos Márquez  de la Plata, Luis Calderón Gallardo, campeón bolivariano en 1938, Manuel Silva, Walter Aragón, Edgar Andrade, Gustavo Maridueña, Leonardo Heinert Navarrete quién posteriormente fue Director de la Confede-ración Sudamericana de Atletismo, Diana Lange, Leonor Landires, Ana Julia Martínez, Norma del Pozo.

En Quito un nuevo entrenador norteamericano formaba atletas velo-cistas como Manuel Sánchez, Julio Barberis, Mario Leonidas Drouet, los hermanos Francisco y Roberto Portilla.

Dirigentes destacados del Pichincha  como: Antonio Cañadas, Luis H. Espinoza, Guillermo Lasso, Aníbal Arcos, junto a dirigentes del Guayas como: Emilio Estrada Icaza, Leonardo Heinert, Leopoldo Baquerizo German, Justo Nieto Iturralde, con el apoyo en la dirección técnica  de entrenadores especializados como el Lic. Rómulo Viteri Baquerizo y el Prof. Genaro Fierro, la prensa deportiva, consiguen un gran éxito  al organizar los Juegos Extrabolivarianos en 1950 en Quito y Guayaquil, aparecen figuras como: Andrés Fernández, Salvador  Zaldumbide  con récord sudamericano en 100 m., Carmen Matos García, se convirtió en la estrella máxima al ganar 60 m., 100., 80m., vallas, salto largo y postas 4 x 100,  Leonor Estévez, Jacinta Sandiford  Amador, campeona en salto alto;  Norma del Pozo, Darío García, Arturo Flores, Edgar Andrade Alvarez campeón sudame-ricano en Lima en 1949 en salto alto con 1.85 m., Aida Mawyin  Cedeño campeona Bolivariana  en 80 m.

Jacinta Sandiford Amador legendaria figura del Atletismo ecuatoriano ganó medalla de oro en salto alto con 1.45 m., campeona Paname-ricana en 1951 en Buenos Aires  en salto alto con 1.45 m., campeona en postas 4 x 100 junto a Carmen Matos, Leonor Estévez y Aida Mawyin; campeona bolivariana de salto alto con 1.47 m., en los III Juegos Deportivos Bolivarianos en  Caracas en Diciembre de 1951; fue la primera campeona Panamericana de salto alto con récord de 1.45 m., estableció un récord nacional en 1953 en la ciudad de Quito en la prueba de  salto alto con 1.52 m., con motivo del campeonato nacional de atletismo.




Atletas ecuatorianos que participaron en Santiago de Chile en 1946, constan: Carola Castro, Alfonso Ramos, Edgar Andrade, Gustavo Maridueña, Rafael Viteri...


Todos ellos sacrificados atletas nacidos del alma popular que sem-braron, continúan y seguirán en la plantación de la simiente del valor y al andar irán cosechando los laureles del triunfo y el honor.

Nacidos en este pedacito de tierra, en el confín del planeta, amada nación de América, paraíso en donde confluyen todas las bendicio-nes; de climas diversos que acogen a la mayoría de especies faunísticas y florícolas; casa alegre para una gran variedad de culturas que trabajan armoniosamente en una sola dirección; ubicada en la mitad del mundo conserva intactas sus riquezas espirituales y materiales; lugar único; causa de envidias de no pocos, anhelada y recordada por siempre; tierra con olor a mar, a palmera, a banano, a cacao, a eucalipto, a retama, a ciprés, a canela.

En las décadas de los sesentas y setentas surgen recordados atletas que dieron renombre al país como sprinters de calidad: Julio Véliz, Leonardo Martínez, los hermanos Jorge y Nancy Vallecilla, Fernando Haz, Cristina Infante, las hermanas  Fabiola, Gladys y Elvira Quiñónez, el medio fondista Alejandro Arroyo, aparece la dinastía de los Bucaram Ortíz con Jacobo quien fue candidato a la Presidencia de la República además fue Presidente de la Confederación Sudamericana de Atletismo en la década de los noventa y Abdalá quien fuera Presidente de la República entre 1996 y 1997; décadas propicias para el surgimiento de  valores importantes en salto de longitud y Lanzamiento de Bala, Disco  y Jabalina con Alvaro Maruri, Hugo Núñez, Félix Francec, Walter Morán, Washington Ramos, el decatleta Leonidas Díaz  récordman nacional; entre las damas sobresalen Luz María Quiñónez, Anita Holmes, Edith Torres, lanzadoras de bala, disco y jabalina auténticas campeonas nacionales; Cristina  Infante recorwoman nacional de Salto Largo con 5.49 m.; los fondistas y medio fondistas Luis Flores, Luis Tipán, Magdalena Caizabanda.  De finales  de los  ochenta para adelante sobresalen los hermanos Martha y Franklin Tenorio, Yolanda Quimbi- ta, Rolando Vera vencedor en  cuatro ocasiones con-secutivas de la famosa carrera de medio fondo de San Silvestre en Brasil; Sandra Ruales, Silvio Guerra, la lanzadora de bala y disco Fátima Navarro.

Con el magnífico trabajo dirigencial junto a entrenadores especia-lizados tanto nacionales como extranjeros especialmente cubanos en el atletismo ecuatoriano desde las décadas de los 80 y 90 surgen figuras nuevas que dan gloria y fama al país, como la campeona bolivariana en vallas Adriana Martínez Aray, la velocista Liliana Chalá, el velocista olímpico Jakson Quiñónez.

Byron Piedra, campeón sudamericano en distancias cortas y muchos atletas jóvenes que se abren paso hacia el éxito en el contexto nacional e internacional provenientes de diversas provincias.



 CARMEN MATOS GARCÍA
Atleta de grandes condiciones que representó al país con magníficas actuaciones.
  

Mención especial merece la labor  dirigencial de Fausto Mendoza Cajas quien ha impulsado a sitiales elevados al atletismo nacional cuando tuvo la oportunidad de actuar como Presidente de la Fede-ración Ecuatoriana de Atletismo, y en la actualidad como Secretario de la misma.



 ADRIANA MARTÍNEZ
Brilló con calidad en el atletismo, en velocidad con vallas en torneos juveniles a nivel mundial, panamericano, bolivariano, sudamericano y nacional a mediados de 1980.

De la fenomenal escuela de marcha de la “Atenas del Ecuador” con su entrenador Lic. Luis Chocho adelante emergen figuras de talla internacional como Luisa Nivicela, Mirian Ramón, Andrés Chocho, Rolando Saquipay y el gran Jefferson Pérez Quezada, múltiple campeón mundial en 20 km., y récordman mundial, con un tiempo de 1 h. 17 m. y 21 s., en el campeonato mundial de atletismo celebrado en París en el 2003, ganador de la única medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 que ostenta el país.















MARTHA TENORIO junto a su hermano 

FRANKLIN excelentes representantes del 

atletismo nacional, Martha ostenta las marcas 

nacionales en 3, 5, 10 mil metros media 

maratón y maratón.















En el Ecuador existen muchos deportistas que pueden estar en la élite mundial de las diferentes disciplinas deportivas sin embargo son pocos  los que llegan a ese nivel gracias al esfuerzo propio y a la ven-taja de contar con apoyo económico de la empresa privada, porque sus entrenamientos, alimentación, cuerpo técnico, cuerpo médico, viajes, competencias, personal de utilería, concentraciones, así lo exigen.

El oneroso presupuesto de estos talentos por lo general no pueden ser costeados por los organismos deportivos del estado porque no tienen esa capacidad financiera, pues carecen de un plan de asesoramiento decidido; las figuras que emergen pronto se ven decepcionadas y optan por el retiro en busca de otras ocupaciones.

En determinados deportes la dirigencia no es coincidente con la filo-sofía de la imparcialidad y el  desarrollo equitativo, se dan rencillas y disgustos absurdos entre sí que colocan en entredicho el prestigio bien ganado del deporte ecuatoriano, en ciertos casos se producen directivas bicéfalas que truncan el desarrollo de la disciplina.

A pesar de que las leyes deportivas del Ecuador así lo exigen, ciertos clubes profesionales no brindan el apoyo a otros deportes y a sus figuras que no sea el fútbol, no se realizan programaciones naciona-les a este nivel de forma continua, desanimando aun más a los diver-sos atletas que necesitan mantenerse en constantes competencias.

Los  deportistas ecuatorianos que desean en forma  vehemente superarse se esfuerzan en procura de mejores resultados, con sus propios recursos  emigran al exterior, son bien recibidos en países que tienen clubes que sí se preocupan por el adelanto de sus figuras, tal es el caso del vallista esmeraldeño Jakson Quiñónez actualmente radicado en España y contratado como atleta del club Lleida Unión Atlética de Barcelona de esa localidad, quién optó por  el cambio de nacionalidad.
                                      
                                                             ROLANDO VERA RODAS
                                                                   "el ago del asfalto"

“Este premio no es solo para mí. Es también para mi país, porque ahora todo el mundo sabe que yo soy de Ecuador y estoy feliz de la vida con esta distinción”. Jefferson Pérez campeón mundial de marcha, mejor deportista iberoamericano de 1996; recibe el trofeo de manos del Rey Juan Carlos de España.


Otro ejemplo de esa naturaleza tiene que ver con el excelente nada-dor guayaquileño Juan Sebastián Toreth, gran campeón contem-poráneo, quien presta gustoso sus servicios al club argentino River Plate por dos años continuos. En retribución recibe todo el respaldo  que un atleta puede esperar.

Se torna imprescindible que la dirigencia deportiva del país en sus distintos estamentos revise y replantee sus cronogramas de trabajo con el único fin de apoyar más decididamente a las canteras de  promesas que existen hoy para el mañana, porque en la mayoría de deportes la mediocridad golpea las puertas.


 JEFFERSON PÉREZ

Campeón Mundial en París en el 2003

Los deportistas en general son verdaderas fortalezas mentales, espirituales, físicas que han descubierto el placer de la práctica que demanda sacrificio. El sudor, las lágrimas, las tensiones, el dolor, las lesiones, los vencen fácilmente  con los triunfos, con la alegría, con la fuerza muscular, con las desinhibiciones, con el amor que entregan dentro y fuera de las canchas en todas sus intervenciones. A partir de allí se forma el hombre integral inteligente que se desenvuelve  con garantías en cualquier ámbito de la sociedad demostrando que es capaz para servir a la patria, a la familia, a los estudios, a la profe-sión, a los amigos.












AUTOMOVILISMO


El automovilismo de competencia en el Ecuador comienza a prac-ticarse a partir de 1930 en ciudades como Quito, Guayaquil, Ambato, Riobamba y Cuenca con destacados pioneros que realizaban prue-bas de pericia y calidad mecánica con el objeto de llegar a ciertas ciudades vecinas en lucha permanente por carreteras de malas con-diciones.

Pocos años después comienzan a fundarse los clubes de auto-movilismo y turismo en las principales ciudades con esforzados direc-tivos que hacían las veces de pilotos  que impulsaron las competen-cias oficiales en rutas cortas dentro y fuera de sus jurisdicciones.

La realización de la Primera Vuelta a la República con la organización de ANETA abrió el sendero para el desarrollo definitivo del automovilismo en todo el país, antes surgieron intrépidos deportistas como:  Alberto Harb, Alberto Cucalón, Emilio Kronfle, Salomón Dumani, Badih Harb, Carlos Ardito, Teófilo Bucaram, Rafael Arosemena, Arturo “jet” Semería,  el “chombo” Cisneros entre otros.





El corredor SALOMON DUMANI, precursor del automovilismo en el Ecuador.

Desde 1950 aparecen nuevos valores, verdaderos motivadores de las diversas etapas de la  Vuelta a la República, nombres ejemplares como: Hernán Ampudia, Marco Vivanco, Hernán Lazcano, Orlando Peña, Guillermo Ortega, Ramiro Álvarez, Patricio Novoa, Luis “El Loco” Larrea, ganador de varias vueltas a la república, los hermanos Miguel y Pedro Vignolo, Lothar Ranft, José M. Chiavassa, Luis Valverde, Fausto Merello, Alfonso  Darquea,  Fernando Madera, Xavier Espinoza, Alfredo Santacruz, Víctor Polo,  Hugo Sosa, y otros distinguidos pilotos campeones que demostraron a las nuevas generaciones esfuerzo y perseverancia; generaciones nuevas que se abren paso en el mundo tuerca a nivel nacional e internacional en diferentes modalidades de campeonatos.

A partir de las tres últimas décadas del siglo XX se da un despertar del automovilismo de competencia en el país con la renovación de nuevas máquinas y marcas más poderosas que estimulan a los pilotos a segregar nueva adrenalina en pro de la alegría del aficionado.

Aparecen nuevas modalidades de carreras, se desarrollan las recién surgidas como el Karting  que acapara la atención con los novedosos go-kart alimentados con nuevos kartódromos en las principales ciudades, suben al podio triunfadores en las diversas categorías inclusive representan al país en distintos campeonatos consiguiendo merecidos lauros, prueba de ello son: Luis Benítez, Fausto Saa, Iván Bilbao, Gustavo Cordovéz, Darío Avila, Vicente Bracho...

Un pionero del Karting nacional fue Pascal Michelet, quien importó el primer go-kart en 1974.

La gran cantidad de pilotos destacados en las diversas modalidades permite mantener latente el grado de aceptación en las competencias que se suceden con regularidad en las distintas ciudades del Ecuador, entre ellos sobresalen Homero Cuenca, Fernando González.

Otro tipo de competencia es la del 4 x 4 con vehículos todo terreno de doble tracción especialmente diseñados para competir en terrenos lodosos e irregulares que despiertan la curiosidad de los especta-dores; se destacan en estas pruebas los equipos de Rodrigo Morales, Fernando Baquero y Santiago Dávila, José Serrano y Esteban Durán; Oswaldo Chiriboga y Juan Pablo Patiño; Reinaldo Varea y William Cadena. Pablo Guarderas desarrolla una labor encomiable como Director Técnico de las competencias.

Escenarios específicos para este tipo de pruebas están en la ciudad de Puyo, capital de la provincia  amazónica de Pastaza, en Santo Domingo de los Colorados.



 Vehículos todo terreno de doble tracción, 4 x 4


Los rallyes son pruebas automovilísticas que siempre constan en los programas oficiales, sus pilotos cuentan con  vehículos especialmen-te preparados, dotados de máquinas y neumáticos específicos para resistir jornadas exigentes por carreteras difíciles.




 Automóvil  para  competencias de rallyes


Las competencias que se realizan en el autódromo  “José Tobar Tobar” de Yaguarcocha y en Salinas requieren de otro tipo de automóviles  para carreras diseñadas en asfalto puro, carros denominados prototipos de fuerza libre de más de 2051 centímetros cúbicos que exigen al piloto una gran respuesta de velocidad que fácilmente llegan a sobrepasar los 200 k/h; los pilotos y copilotos bien preparados cuentan con una basta preparación técnica, sicológica, física, para estar a punto en la grilla de partida, aparte de contar  con un equipo mecánico especializado que le brinde en todo momento su apoyo; en este marco participan muy bien dentro y fuera de las lindes patrias el piloto guayaquileño Henry Taleb Jr.al igual que lo hizo su progenitor; el azuayo Sebastián Merchán, el pichinchano Jean Pierre Michelet, los hermanos Darquea, Marcelo Ron, Esteban Serrano y Darío Navarro en la clase 1150 c.c., hombres que junto a las máquinas dan realce al automovilismo ecuatoriano.



 Prototipos de fuerza libre de 2051 centímetros cúbicos en el autódromo “José Tobar” de Yaguarcocha

                           LOS  CAMPEONES DE LA VUELTA A LA REPÚBLICA

1.        1955                               LUIS LARREA,                        FORD,                     TUNGURAHUA
2.        1956                               ERNESTO SALAZAR              CHEVROLET           CHIMBORAZO.
3.        1957                               LUIS LARREA                         FORD                      TUNGURAHUA
4.        1960                               LUIS LARREA                         FORD                      TUNGURAHUA
5.        1972                               FERNANDO MADERA             BMW                       IMBABURA
6.        1974                               FRANKLIN PÉREZ                  PORSCHE 911        GUAYAS
7.        1976                               HUGO SOSA                          BMW  ALPINA         PICHINCHA
8.        1982                               HUGO SOSA                          PEUGEOT 504        PICHINCHA
9.        1983                               EDMUNDO CARBAJAL           ALFA ROMEO         PICHINCHA
10.     1984                               FRANCISCO MORENO           LADA                      PICHINCHA
11.     1985                               ERNESTO DÁVALOS             TOYOTA                 PICHINCHA
12.     1986                               MIGUEL GARCÍA                    RENAULT 5             TUNGURAHUA
13.     1987                               HOMERO CUENCA                 VOLKSWAGEN       LOJA
14.     1988                               ULISES REYES                      VOLKSWAGEN       LOJA
15.     1989                               ULISES REYES                      VOLKSWAGEN       LOJA
16.     1990                               ERNESTO DAVALOS             TOYOTA                 PICHINCHA
17.     1991                               ULISES REYES                      VOLKSWAGEN       LOJA
18.     1992                               ROBERTO LUZURIAGA          SUSUKI FORSA      PICHINCHA
19.     1994                               GUIDO POTHOVEN                  VOLKSWAGEN       PICHINCHA
20.     1995                               ALFONSO DARQUEA             LANCIA   DELTA      CHIMBORAZO
21.     1996                               ALFONSO DARQUEA             LANCIA    DELTA   CHIMBORAZO
22.     1997                               LUIS SEGARRA                      VOLKSWAGEN       EL ORO – LOJA
23.     1998                               ALFONSO DARQUEA             LANCIA DELTA       CHIMBORAZO
24.     1999                               MIGUEL GARCÍA                    FORD SCORT         TUNGURAHUA
25.     2000                               MIGUEL GARCÍA                    FORD SCORT         TUNGURAHUA
26.     2001                               EDUARDO DIBOS                                                  PERÚ
27.     2002                               HOMERO CUENCA JR.                                          LOJA
28.     2003                               HOMERO CUENCA JR.                                          LOJA
29.     2004                               LUIS VALVERDE                    MITSUBISHI   EVO 5    TUNGURAHUA
30.     2005                               RUBÉN CUENCA                    SUBARU IMPRESA   LOJA


















BALONCESTO


Los primeros años del siglo XX son los que dan la bienvenida a este espectacular deporte que terminaba de inventarse en los EE.UU., fueron jóvenes que habían estudiado en colegios y universidades de ese país quienes a su llegada contribuyeron a la propagación entre los estudiantes secundarios y universitarios de Quito y Guayaquil principalmente, estos jóvenes fueron: Emilio Valdéz, Pedro Pablo Baquerizo, Guillermo Gallardo Córdova.

Debido al entusiasmo y carácter competitivo  del juego desde 1912 se forman clubes como el Vanguardia, Unión, Emelec, Guayaquil Sporting, L. D. E., Atletic Club, Panamá, Oriente en Guayaquil que competían entre sí; en Quito se forman equipos como La Salle, L. D. U., San Pedro Pascual, Salesianos entre otros dando lugar al desa-rrollo definitivo de este deporte en el Ecuador, lentamente otras ciudades siguieron este ejemplo.

En 1926 durante los Primeros Juegos Deportivos Nacionales, la selección del Guayas se proclamó como primer campeón  en varones destacándose jugadores de calidad como: Julio Maridueña, Víctor Peñaherrera, Gabriel Capobianco, Otto Estévez, Nicolás Parducci, Pedro Ampuero, Clodoveo Alcívar; en damas también quedaron campeonas sobresaliendo jugadoras como: Isabel León y Violeta Rubira.

En 1928 se funda el Instituto Normal “Manuel J. Calle” en Cuenca y el profesor quiteño Nelson Aquiles Pons implanta de manera oficial la cátedra de Educación Física con énfasis en el baloncesto, atletismo, gimnasia, fútbol y ecuavoley  que se desarrolló en seguida en los demás centros educativos.

Entre 1930 y 1940 el baloncesto ecuatoriano tomó un nuevo rumbo hacia adelante al inaugurarse en 1938 el primer coliseo cerrado en Guayaquil al que se le denominó “Huancavilca”, que propició el Primer Campeonato Nacional  al que asistieron las provincias de Esmeraldas, Azuay, El Oro, los Ríos, Chimborazo y el anfitrión; en el partido final Guayas se proclamó  campeón al vencer a la provincia de El Oro con el marcador de 100 puntos a 77 puntos sobresalieron figuras como: Adolfo Jurado, Rubén Barreiro, Juvenal Záenz, Severo Sandiford, Del Valle, Víctor Cevallos Mata, Vicente Corral Moscoso, Bolívar Tamaríz A., Vicente Tamaríz M.

En 1938 se realizó en Lima - Perú  el Primer Campeonato Sudame-ricano absoluto de Baloncesto en el cual la selección ecuatoriana tuvo una destacada participación.



 Selección de Baloncesto de Ecuador que participó  por primera ocasión en el Sudamericano de Lima (1938), constan de izquierda a derecha: Christian Bjarner, Wilson Monje, Adolfo Jurado, José Capobinaco, Severo Sandiford A., L. F. Cevallos, Víctor Zeballos M. Colón Alvarado, Rubén Barreiro, Juvenal  Sáenz G., José Arosemena (Presidente de la Delegación).

Al finalizar 1939 se realizó en Riobamba el Primer Campeonato Nacional Absoluto de Básquet Femenino, intervinieron los equipos de Pichincha, Los Ríos, Guayas y Chimborazo; Guayas venció en la final a Pichincha por el marcador de 51 puntos a 23 puntos; destacadas figuras  del baloncesto nacional de ese entonces tenemos a Filomena Nardella, Isabel León, Anita Jiménez, Nella Alvarado, Leonor Ríos, Violeta Robira, Ángela Pazmiño, Isabel Guerrero las mismas que representaron al país en los Juegos Bolivarianos  de Bogotá – Colombia en 1938.



Selección de baloncesto de Ecuador en los Juegos Bolivarianos de 1938; constan de pie de izquierda a derecha: Filomena Nardella, Isabel león, Anita Jiménez, Nella Alvarado; de cuclillas: Leonor  Ríos, Violeta Rovira, Angela Pazmiño e Isabel Guerrero.

Desde la instauración de los campeonatos nacionales a nivel de se-lecciones provinciales en sus diversas categorías o de clubes en la rama masculina la hegemonía ha sido siempre favorable a la provincia del Guayas con ligeras excepciones; en damas se ha dado la alternabilidad con Pichincha, Esmeraldas, Chimborazo, Tungurahua.

Esforzados dirigentes y entrenadores tanto nacionales como extran-jeros promocionaron y divulgaron aún más el baloncesto ecuatoriano con una voluntad sin par, nombres  que permanecerán en el tiempo como Manuel Vítores Polanco, Dr. Armando Pareja Coronel,  George Cappwell, Alexander Hogart, José Arosemena, Jaime Salvador, Manuel Carrera, Dr. Jaime Roldós Aguilera, quién fuera primer magistrado de la república, fallecido trágicamente en el ejercicio de sus funciones, Jacobo Bucaram, Asaad Bucaram E., Abel Jiménez Parra, Nelson Aquiles Pons, entre otros destacados personajes.

En las décadas del 40,50 y 60 se forman nuevas generaciones  de basquetbolistas con  mejor preparación técnica acorde a las deman-das  de la época quienes participan en certámenes nacionales e internacionales a nivel de selección o de clubes  dejando en alto el nombre del país, se perennizan figuras de calidad como: Raúl Guerrero, Alfredo Arroyabe, Justo Morán, Fortunato Muñoz, Alvaro Aparicio, Pablo Sandiford Amador, quién llegó a ser “el decano de los sudamericanos” y condecorado por su participación  contínua durante 25 años en los mencionados campeonatos, Juan Phillips, Alfonso Quiñónez, Herminio García, Pío Sandiford A., Jorge Harris, Raúl Ortega, Casimiro Torres, Luis Alarcón, Ramiro Escalante, Patricio Tamayo, Hugo Abril B.

En 1951 con ocasión de los  Juegos Bolivarianos de Caracas – Venezuela el baloncesto femenino nacional tuvo una de las páginas más brillantes dentro de sus participaciones al conseguir el campeonato bolivariano con recordadas figuras como: Carmen Matos García, Inés Torres, María Félix, Isabel León (capitana) Enma  Castro y Odila Sosa. Posteriormente refuerza a los combinados nacionales la excelente jugadora Rosario Sánchez.

Campeonas Bolivarianos de Baloncesto en Caracas 1951, constan de izquierda a derecha: Carmen Matos G., Inés Torres, Isabel León, Enma Castro y Odila Sosa.

En el Campeonato Sudamericano Interclubes de 1969 el equipo guayaquileño L. D. E. representante de Ecuador se coronó vicecam-peón con figuras como: Abel Jiménez Parra, Juan Saab, Gonzalo Cevallos, Jorge Mejía, J. Guillespie, Omar Quintana Baquerizo, J. Sala, Nicolás Lapenty, quién fue el mejor encestador en el cam-peonato Sudamericano de 1971 jugando por el Atletic Club, Jorge Niemes, J. Serega,  L. Briones, C. Brunel, Esteban Crawford.

En 1985, con motivo de los Juegos Deportivos Bolivarianos realizados en Cuenca, la selección ecuatoriana femenina se coronó vicecampeona.

En las décadas correspondientes a 1970, 1980, 1990, y 2000 las distancias y la hegemonía se han equiparado principalmente entre las provincias de Guayas y Pichincha posibilitando el adelanto y la unión de las demás provincias que aportan permanentemente con gran cantidad de excelentes basquetbolistas  a los quintetos que deben representar  al país en justas internacionales. Destacados deportistas extranjeros  son contratados en diversos clubes  al igual que entrena-dores extranjeros  en algunas federaciones deportivas  provinciales quienes contribuyen  para el adelanto del baloncesto nacional com-probándose justas más emocionantes y competitivas, faltarían líneas para enumerar a las destacadas figuras y sus triunfos que han brin-dado  y se continúan en la actualidad e inclusive existen jugadores que son contratados por clubes de prestigio del extranjero, como María Tobar que formó parte de un equipo Inglés de primera división.


L.D. E. de Guayaquil, Vicecampeón Sudamericano Interclubes en 1969, constan de pie: J. Zerega (entrenador), J. Saab, Abel Jiménez, C. Valle, J. Guillespie, J. Sala, Omar Quintana, C. Brunel (Ayudante Técnico). En Cuclillas: L. Briones, L. Mejía, Nicolás Lapenty, J. Mejía, E. Ceballos y J. Niemes.














BEISBOL


El  origen del béisbol no tiene un sitio ni año de nacimiento definido pero por investigaciones realizadas se cree que los “padres del béisbol” fueron el Egipto de los faraones y la Rusia Zarista.

El béisbol moderno fue organizado y desarrollado reglamentariamen-te por los norteamericanos Abner Doubleday y Alexander Cartwright.

A partir de 1876 comienzan a disputarse los torneos de las grandes ligas.

En el Ecuador el béisbol se inicia desde 1919 a raíz del retorno de algunos estudiantes guayaquileños que residían en los EE. UU. en cuyo país los escolares y colegiales practicaban este deporte que se generalizó tanto como el ecuavoley o el indor.

Por entonces la densidad poblacional en el país era baja y todos se conocían en las ciudades. Los cultores del béisbol al saber de las virtudes que adornaban al distinguido  norteamericano Forest La Rose, Gerente de la Compañía de Cervezas Nacionales y un gran aficionado a este deporte acordaron fundar el primer centro beisbolístico del Ecuador denominado “Guayaquil  Base - Ball Club”.

La novena titular de este equipo quedó constituida por: pitcher: Zabulón Alava, Catcher: Octavio Vivar, primera base: Néstor Acosta, segunda base: César Icaza, tercera base: Guillermo Guerrero Guerra, aparatos: John Srog, jardineros: Luis y César Arcentales, Pedro Pablo Baquerizo, Octavio Vivar. Esta novena realizaba emocionantes encuentros con los norteamericanos de la base de Salinas todos los domingos y días feriados luego de los cuales iban a la vieja casona del gringo Yoder para terminar con un brindis de champaña con  la asistencia de las damas de la más alta sociedad guayaquileña previa tarjeta de invitación.


En la década de 1920 impulsan el béisbol los hermanos John y Roberto Reed conformando equipos que disputaban torneos; posteriormente fundarían el Reed Park para sus cultores en donde se dieron memorables encuentros.

Con la llegada al país del técnico en electricidad George Cappwell funda el gran equipo de béisbol Emelec que motivará a otros clubes como el Barcelona, Oriente, Reed Club, Maldonado, Yanqui, Chicago, L.D.E, impulsa aún más este deporte con reglamentos más actualizados  con implementos y en terrenos más adecuados.

En los años 30 se juega de una manera más organizada  en la cancha en donde se levanta el coliseo “Huancavilca”; luego en el American Park se participa con mucho entusiamo  y pundonor pero sin ninguna calidad técnica lo que en muchas ocasiones en el fervor de la competencia se daban encuentros pugilísticos entre las barras.

De estos torneos en los que se disputaba el Escudo Municipal surgieron peloteros de grandes cualidades que se convirtieron en ídolos como: Manuel Casinelli, Pepe Morla, Ernesto Icaza, César Ricardi, Fernando Avilés,  George Cappwell, Rubén Barreiro, Aurelio “Yeyo” Uraga y Héctor Ballesteros.
  

Aurelio  “Yeyo” Uraga y Héctor Ballesteros fueron  beisbolistas de Barcelona y Reed Club.

Al finalizar esta década, George Cappwell, como parte fundamental del desarrollo del béisbol construye el diamante del Jockey Club con modestas tribunas e instalaciones para dar albergue a la gran cantidad de beisbolistas que por esa época no tenían un escenario propio, pero su capacidad resultó insuficiente, entonces organiza la construcción del estadio que lleva su nombre que en un inicio estaba destinado para la práctica exclusiva del béisbol. Ante la insistencia de los aficionados al fútbol de no contar con un escenario para compe-tencias de carácter nacional e internacional se decide destinarlo para ese efecto.

En su estadio, Cappwell, contrata peloteros norteamericanos que vencen fácilmente a los nacionales ganando los campeonatos uno tras otro.

El béisbol un deporte interesante de carácter eminentemente nortea-mericano ha tenido acogida en el Ecuador especialmente en la ciudad de Guayaquil, pero por carecer de cultores y más motivadores no se ha extendido por el resto del país; sin embargo en 1945 el Quito Reed Club de la capital ya tuvo su representante que jugó una final contra la novena de la selección del Guayas, luego de esta perfomance desapareció.

En 1945 se inicia otra etapa en la vida cotidiana y por ende en el de-porte ecuatoriano; el béisbol no puede ser la excepción, se organiza y se tecnifica con la presencia de destacados peloteros panameños y norteamericanos que realzan la calidad de los beisbolistas naciona-les. Visitan el país equipos panameños como el Chesterfield y Camel que dejan interesantes enseñanzas, de la misma forma entrenadores que forman escuelas que tienen un buen porvenir, así el coach Reinaldo “gallo ronco” Ramírez, el panameño Gil Garrido, Victoriano Arteaga, esta labor digna de encomio no queda allí gracias al apoyo incondicional de dirigentes de la talla de George Cappwell, John Reed, Gustavo Mateus, Voltaire Paladines, Juvenal Záenz, Munnir Dassun, Manuel Chedraui, hombres multifacéticos en la vida de-portiva, profesional y política del país, se preocuparon por el progreso del béisbol.


Equipo de béisbol del C. S. EMELEC en donde sobresalen E. Baquerizo, Arcos, Aníbal Santos, Víctor Peñaherrera, David Zevallos, Koppel, G. Cappwell, Spiller, Ottón Plata, Pombar.

Otra de las páginas brillantes del béisbol ecuatoriano se graba a partir de 1955 época en la que intervinieron todos los equipos conocidos en competencias anuales con elementos de gran jerarquía  tanto nacio-nales como extranjeros, principalmente panameños, dominicanos, venezolanos que continuaban promoviendo el ascenso de nuevas figuras que luego representarán al país en los campeonatos sudame-ricanos en donde se cosecharon buenos resultados como el vice-campeonato en santiago de Chile en 1962; campeones sudamerica-nos en Buenos Aires en 1963; campeones sudamericanos en Guayaquil en 1966, fueron equipos aguerridos y de calidad coman-dados por el coach  Reinaldo Ramírez  Icaza quién llevó un proceso de varios años con peloteros juveniles  que luego se consagraron dejando  sus nombres como ejemplo de disciplina y perseverancia, ellos fueron: Bonifacio Morán, Eduardo Salcedo, Eloy Guerrero, Francisco Sánchez, José de la Gasca, July Trottman, Francisco de la Torre, Luciano Martínez, Luis Calamaris, Félix Avilés, Ramón Sotomayor, Olmedo Arroba, Edmundo Viteri, Alfredo Portalanza, William Luzuriaga, Manuel Pérez, Raúl Gutiérrez, Chabelo Rodríguez.

Selección ecuatoriana de Béisbol, Campeones  sudamericanos en 1963 en Buenos Aires; constan de pie: Medardo Haro, Ricardo Rodríguez, Fredy Uzcátegui, Eloy Guerrero, Francisco “Panchon” Sánchez, Reinaldo Ramírez (coach), Embajador E. Arosemena, Pedro Fuentes, Enrique “Kike” Santos, Raúl Foyain, Jorge Ayala; en cuclillas: Raúl “Látigo” Gutiérrez, José “Alicate” banchón, July Trottman, Vicente Maldonado, Ernesto Weisson, William Luzuriaga.

Ante la falta de escenarios modernos y específicos para su práctica se decide construir el “Diamante Yego Uraga” en honor a uno de los más brillantes beisbolistas en los terrenos del antiguo estadio “Guayaquil” que fueron cedidos por la Ilustre Municipalidad a la Federación Deportiva del Guayas, para ello un grupo destacado de dirigentes comandados por: Rafael Guerrero Valenzuela, Voltaire Paladines, Juvenal Sáenz, Alberto Vallarino se propusieron construir el escenario a principios de la década de 1960 acorde a las demandas arquitectónicas de aquel tiempo, el “diamante” estaba por finalizar su construcción en 1965 sin cubierta sus tribunas, tampoco iluminación artificial.

El Círculo de Periodistas Deportivos del Ecuador mediante loables gestiones realizadas ante los miembros de la Junta Militar de Gobierno de 1965 consiguió la asignación de dos millones y medio de sucres que sirvieron para plasmar la obra completa que inmediatamente sirvió para los Juegos Deportivos Bolivarianos, el Campeonato Sudamericano de Béisbol y continúa sirviendo hasta la actualidad como un silencioso gigante testigo de los grandes episodios que se realizan cada año.

Largo es el listado de las añejas y nuevas figuras de beisbolistas que llevan en sus adentros este interesante deporte que en cada una de sus participaciones dejan el corazón en la cancha.

El técnico dominicano Francisco Díaz, el ecuatoriano Fernando Gálvez, auténticos apasionados del béisbol han impulsado este deporte desde los años 70, sumándose a ellos esforzados dirigentes de calidad como Miguel Felman Rudman, descendiente del magnífico propulsor de antaño Johnny Felman que sin escatimar recursos promueven al deporte nacional a sitiales  dignos de ponderación.

Por esa calidad de trabajo en equipo ascendieron  y fueron contratados Alvaro Cañarte por los Tigres de Detroit; Oscar Villamar por los Filis de Filadelfia; otros beisbolistas de grandes quilates son: Gustavo Navarro, Andrés Fuentes, Daniel Yerovi, Pedro Sanabria, Daniel Torres... que saludan  con sus triunfos a las glorias del pasado y se colocan en primera fila por méritos propios para ejemplo de los presentes y futuras generaciones.
 
Gracias al avance tecnológico y a las facilidades de comunicación en forma continua se realizan giras amistosas de fogueo y participacio-nes en diversos campeonatos internacionales en las categorías: infantiles, juveniles y absolutas con el fin de poner a prueba sus innegables condiciones de progreso que se hacen merecedoras de nuevos triunfos para el béisbol ecuatoriano.


A través del tiempo el béisbol del Club Sport Emelec continúa en los primeros sitiales de participación.


El béisbol actual realiza grandes jornadas en beneficio de las presentes y futuras generaciones.

  










BOXEO


El boxeo ecuatoriano tiene sus inicios en la década de 1910 cuando grupos de aficionados de las barriadas más populares de Quito, Guayaquil, Cuenca y de las ciudades más grandes realizan peleas al aire libre, a veces sin guantes, otras sin escenario  alguno, quizás como una necesidad de saldar cuentas o simples desafíos de poder, entre aquellas plazoletas que olían a farol, de calles polvorientas que el viento las erizaba, de lugares con leyendas de héroes y fantasmas.

En 1920 se forman los gimnasios y academias con la implementación acorde a las demandas de ese tiempo y se da el nacimiento de verdaderos cultores del boxeo aficionado, es así que a las primeras Olimpiadas Nacionales en Riobamba acuden varias provincias de las cuales Guayas  es el primer campeón con Guido Guerra en peso mosca, Martín Cevallos en peso gallo, Carlos Monroy  en peso pluma, Rafael Dillón en peso liviano, Carlos Sangster en peso medio.

Las damas aparecen en los cuadriláteros, Flora Guzmán y Mercy Guerra son las primeras boxeadoras del Ecuador que no tuvieron rivales por ello no prosperó el boxeo femenino.

Los campeonatos nacionales de boxeo aficionado se han desarrollado con máxima intensidad y emoción principalmente entre deportistas de Guayas y Pichincha a veces con primacía de los unos o de los otros en ciertas épocas.

En 1938 Ecuador participa en el Primer Campeonato Bolivariano de Bogotá – Colombia y gana sus primeras medallas de oro con los pugilistas Eloy Carrillo, Ruffo López, Arturo Moscoso y Manuel Vizcaíno; un año antes se marca el inicio de la carrera profesional del deportista triunfador Guillermo “figurita” Villagómez que con el transcurrir de los años  será el entrenador de las selecciones nacionales que representaron al Ecuador en el exterior, prueba de aquello fue la obtención del campeonato latinoamericano en Guayaquil en 1970 con los siguientes boxeadores que luego se profesionalizaron: Rafael Anchundia, Gastón León, Gonzalo Cruz, Esteban Crawford, Samuel Valencia, Max Andrade, Hernando Mullo, Mejía y Tapia.



De izquierda a derecha: Morejón (masajista), L. Benítez, Arturo Moscoso, Eloy Carrillo, Ruffo López, Manuel Vizcaíno y comandante Salomón Larrea. Campeones Bolivarianos de Box en 1938


Selección ecuatoriana de boxeo; campeones latinoamericanos en 1970
Un gran Dirigente fue Roberto Lebed que elevó el nivel del boxeo nacional a las más altas esferas de los rings sides, grandes pugilistas de la época que contribuyeron al adelanto nacional fueron: Hugo Muñoz, Marco Jurado, “Papi” Torres, Luis Jadán, el “petiso” Sánchez, el “chino” Grijalva, Roger Bucheli quién llegó a ubicarse sexto en el ranking del Consejo Mundial de Boxeo en el peso gallo, Rolando Gutiérrez.

En 1966 el Ecuador por primera vez tuvo la satisfacción de testimoniar la gran pelea por la corona mundial de los ligero júnior entre el crédito ecuatoriano, Jaime “el chico de oro” Valladares frente al japonés Hiroshi Kobayashi en sendas peleas realizadas tanto en Quito como en Tokio, finalmente Kobayashi  retuvo el cinturón.

Ramiro Clay Bolaños gran boxeador ecuatoriano estuvo a punto de ceñirse el fajín mundial, al igual que su hermano, quienes perdieron sus peleas ante afamados contrincantes que ostentaron títulos máximos.

A finales de los 70 Wellington Wheately campeón ecuatoriano de los Welter Jr. se coronó campeón  sudamericano.

Desde siempre el “coloso de Iñaquito” de la ciudad de Quito ha servido como escenario para memorables carteleras pugilísticas en donde se disputan  coronas en diversas categorías a nivel sudame-ricano, continental, latinoamericano, mundial.

Desde la década de los 80 el boxeo amateur y profesional del país progresa aún más con los intercambios internacionales  de conoci-mientos, asesoramiento de entrenadores extranjeros, participaciones en torneos de gran prestigio.

En la década de 1990 el pugilista esmeraldeño Segundo Mercado disputa con un contendor  norteamericano el cetro mundial de los medianos en el coloso de las Vegas, pero al final el norteamericano lo venció por puntos.

Púgiles de la talla de Luis Castillo, Jaime “la bestia” Quiñónez, “la cobra” Buitrón, César Singo, Luis Calero, fueron y son verdaderos artífices del boxeo ecuatoriano.


Primer combate por el título mundial entre Jaime Valladares y el Japonés Kobayashi, fue empate.


La mujer ecuatoriana a través del tiempo siempre ha estado presente en las diversas actividades del convivir ciudadano demostrando ejemplo de perseverancia, inteligencia, apoyo, valentía, trabajo, dones que continúa entregando con mayor empeño, dedicación, voluntad, libre de inhibiciones y complejos, por el bienestar individual, familiar y de la sociedad en general.

Faltarían espacios para expresar las cualidades que adornan a las mujeres ejemplares en los distintos campos del quehacer diario, son personajes que a su paso dejan estelas de sabias enseñanzas para las presentes y futuras generaciones; nombres y hechos conocidos que gozan de prestigio.

En aquel pedestal descansa la doctora Matilde Hidalgo de Prócel, quien fue la primera bachiller y médica que tuvo la nación en los comienzos del siglo XX, luchó denodadamente por la equidad de género, con su lucha consiguió el voto en las elecciones, convirtiéndolo al país como el único en Sudamérica en reconocer el voto para las damas.

Con este propósito no se puede dejar  de hablar de la matrona Tránsito Amaguaña, histórica defensora de los derechos del indio ecuatoriano, heredera directa de la sangre caranqui, de sus ancestros representados en la princesa Toa, la princesa Pacha, la princesa Huancavilca  Quil que derramaron en los campos fértiles el linaje de su estirpe que se ha prolongado en el tiempo; no ha muerto la simiente, sigue viva  como una luz celestial que refulge en las figuras añoradas de Manuela Sáenz, Manuela Cañizares, María Angélica Idrovo para orgullo de la nación toda.

En los tiempos actuales la hermana Elsie Monje junto a varios organismos de servicio social trabaja en forma valiente por la defensa de los derechos humanos de los desamparados, de las mujeres, de los desaparecidos.

Se encuentran por doquier las heroicas damas incógnitas que ya cuentan con la bendición del poder divino. Todas ellas hacen de esta tierra una patria grande en donde nace la esperanza cada día.

De esta clase de personajes nobles, en los últimos años, se calzan los guantes para las competencias pugilísticas nacionales que organizan las federaciones deportivas provinciales y las carteleras particulares, masificación del boxeo femenino que se ha conseguido gracias a un trabajo con buen criterio de la parte dirigencial, de las asociaciones de boxeo de cada federación que promueven a destacadas boxeadoras como: Ximena Arias Cazorla, Adriana Peña, Adriana Medina; actuales campeonas nacionales.


XIMENA ARIAS CAZORLA

Campeona nacional de boxeo femenino en la categoría 70 kg. en el 2005
  



Jaime "La Bestia" Quiñonez
Una de las mas grandes leyendas del boxeo Ecuatoriano











CICLISMO


El ciclismo ecuatoriano está lleno de heroicas anécdotas desde el comienzo de su ya larga trayectoria en los distintos puntos del país.

Durante los últimos años del siglo XIX llegan por barco a Guayaquil las primeras bicicletas fabricadas en Europa que son adquiridas por los primeros amantes del ciclismo que se identifican para formar luego en 1903 el primer club denominado “Club Ciclista del Ecuador”, las bicicletas son adquiridas por ávidos deportistas de otras ciudades, en un principio tenían ruedas de caucho macizo que no necesitaban de aire, con asientos y tamaños desproporcionados, además excesiva-mente pesadas; para 1915 se perfeccionan más y brindan más como-didad a los pedalistas, hasta que empiezan a realizarse competencias de velocidad y resistencia alrededor  de los parques centrales o de las calles largas que mantenían buenas condiciones, aunque ninguna sin asfalto todavía.

Desde 1926 en adelante se continuó con la práctica gracias a modelos prácticos similares a los actuales como la Bianchi proveniente de Europa y de EE.UU. En los I Juegos Deportivos Nacionales se corona primer campeón nacional de ciclismo José Luis “el ñato” Recalde.

Grande es el entusiasmo de valientes ruteros, verdaderos pioneros del ciclismo como los hermanos José y Reinaldo Muñoz López del Guayas, el pichinchano José Luis Recalde; los azuayos: Alfonso Rivera Novillo, Julio Torres Ochoa fueron campeones nacionales de los 100 Km en 1938.

En 1945 Medardo Torres Ochoa y Francisco Morales Guillén se aventuraron a cruzar la sierra y la costa uniendo a los pueblos me-diante este noble deporte de norte a sur  y de este a oeste; realizaron la hazaña de unir Cuenca con  Bogotá,  el raid  cumplieron desde el 1 de agosto hasta el 13 de septiembre con un recorrido de más de 2000 kms., encontrando muchas dificultades en varios tramos como  cuando se tenía que llevar la bicicleta  tan pesada en hombros  durante largo rato  porque las carreteras  en ese entonces estaban en plena cons-trucción, estos deportistas con-tribuyeron al desarrollo definitivo del ciclismo

Debido al pésimo estado de las vías hasta bien avanzados los años 50 no se pudo realizar competencias de ruta a nivel nacional, tan solo se circunscribían a jurisdicciones vecinas.
En 1947 se decide crear el 18 de abril de cada año como el “Día del Ciclismo” en honor  a los cultores de este deporte. En Caracas – Venezuela se inaugura en 1951 los III Juegos Deportivos  Bolivarianos  y el pedalista rutero Washington Mo-reno García es seleccionado en representación  del país, también lo fue en 1952 en el Festival de la Juventud del Mundo en Bucarest – Rumania, con destacadas actuaciones.

José Reinaldo Muñoz López, ciclista guayaquileño, campeón e la década de 1920



Ciclistas ecuatorianos de gira por el interior del país a finales de 1930 constan: José M. Ortega, Lorenzo Baquerizo, Araque, Segundo Valdiviezo, Luis Recalde, José Reinaldo Muñoz, Fidel Perdomo, Irene Palacios, Lucha Rivera, Ernestina Noboa y Carmen Rivera.

Diario “El Universo” alentó y organizó por varias temporadas las com-petencias de novatos, menores y mayores tanto en damas como en varones; en 1952 auspició la primera competencia  interprovincial en la que intervinieron pedalistas de varias provincias, la prueba se dio en tres etapas que comprendían: Cuenca – Cañar; Cañar – Tambo; y al siguiente día Tambo – Guayaquil, el promedio del recorrido fue de 22 Km. /h debido al pésimo estado de las vías. Se destacaron los pedalistas  Mario Polo, Ríos, Pinos.

Durante largos años las competencias de damas casi desaparecieron ya sea por la falta de motivación o escenarios específicos, su práctica se realizaba más en el contexto recreativo familiar.

Ante la falta de escenarios acordes para las pruebas se crea en Guayaquil el primer velódromo de ciclismo del país en 1960 en el estadio Modelo; inmediatamente del 6 al 13 de octubre de 1962 se desarrolla el Primer Campeonato Nacional con la presencia masiva de provincias que acuden a esta justa deportiva, este esfuerzo lo realizan dirigentes de la Comisión Técnica de la Federación  Deportiva Nacional del Ecuador como el Dr. Cristóbal Ibáñez, Eloy Velásquez, Efraín Paredes, Segundo José Zurita, Sergio Sevilla, Víctor Ramos, Segundo Luis Valdiviezo, Washington Moreno García.




Dr. Cristóbal Ibáñez Alarcón, valioso dirigente del ciclismo ecuatoriano, organizó el primer campeonato nacional de ciclismo en velódromo en 1962; es condecorado por el delegado de Pichincha Sr. Sergio Sevilla.


Se inauguran los primeros campeonatos nacionales de ciclismo en ruta como la Primera Clásica Ciclística a la Sierra en 1966 en la que predominaron los pedalistas de la provincia del Carchi, los primeros ciclistas animadores fueron: Jaime Pozo, Hipólito Pozo, Floresmilo Rosas, Arnulfo Pozo, Carlos Padilla, Anselmo Ovando, Nelson Narváez, José Herrera, Gustavo Bustamante, Carlos Montenegro antecesores de los campeones del mañana como: Héctor Pastaz, Pedro Rodríguez, Juan Carlos Rosero,...
TRIUNFADORES DEL GIRO A LA REPÚBLICA

AÑO                NOMBRE                                PROVINCIA
1966                 Hipólito Pozo                            Carchi
1967                 Jaime Pozo                              Carchi
1971                 Jaime Pozo                              Carchi
1972                Jaime Pozo                              Carchi
1974                 Carlos Zapata                           Colombia
1975                 Carlos Montenegro                    Carchi
1976                 Carlos Montenegro                    Carchi
1977                 Elvio Barreto                            Brasil
1982                 Jorge Vásquez                         Colombia
1986                 Juan Carlos Rosero                  Carchi
1987                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1988                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1989                 Juan Carlos Rosero                  Carchi
1990                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1991                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1992                 Juan Carlos Rosero                  Carchi
1993                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1994                 Paulo Caicedo                          Carchi
1995                 Pedro Rodríguez                       Carchi
1997                 Héctor Chiles                           Carchi
2000                 Julio C. Bernal                          Colombia
2001                 Héctor Chiles                           Carchi
2002                 Héctor Chiles                           Carchi
2003                 Franco Rodríguez                     Carchi
2004                 Byron Guama                           Pichincha
2005                 Héctor Chiles                           Carchi.

Poco tiempo después de la creación del primer velódromo en Guayaquil se construye en Quito el moderno velódromo con el nombre de su recordado ciclista “José Luis Recalde” que sirve a todos sus cultores; se comienza a dar importancia a las divisiones formativas con la inauguración de los campeonatos infantiles de ciclismo denomi-nados  “Dientes de Leche” y los interescolares.



BYRON GUAMA
Triunfador de la Vuelta  a la República en el 2004
Con motivo de celebrarse los V Juegos Deportivos Nacionales en la ciudad de Cuenca en 1979 se construyó  el velódromo “Francisco Morales Guillén” que vino a coadyuvar  en el desarrollo del ciclismo nacional con el surgimiento de figuras de trascendencia.

A partir de 1970 arriban al país entrenadores extranjeros como el cubano Alberto Martínez que asesoraron técnicamente el trabajo que se inició elevando aún más el nivel de los ciclistas que compiten en el ámbito internacional de ahí los resultados posteriores se vieron refleja-dos en las sensacionales actuaciones de John Jarrín, Mario Pons, múl-tiples ganadores de pruebas de velocidad en los campeonatos na-cionales, bolivarianos, sudamericanos, panamericanos.


En 1988 se celebró en la ciudad de Cuenca el campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo con las vibrantes actuaciones de los ciclistas Fernando Pons, Mora, Arteaga.

Por primera vez Quito fue sede del XX Campeonato Mundial de Ciclismo Júnior desde el 21 al 31 de julio de 1994; en la cita participaron cerca de 500 pedalistas de 42 países con máquinas sofisticadas fabricadas a base de fibra de carbón prensado, de carbono... de marcas famosas como: Caloi, Eddy  Merckx, Cinelli, Bianchi, Coppi, Piunarello, Carrera, Colnago, De Rosa, Botempi, Moser.

El Holandés Hein Verbruggen Presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI) apoyado por el cubano José Peláez Presidente de la Confederación Panamericana de Ciclismo (CPC) decidieron aceptar y apoyar la realización del Campeonato Mundial para menores de 18 años.

El aporte del gobierno presidido por el Arq. Sixto Durán Ballén fue decisivo para que los Miembros del Comité Organizador con Jaime Ruiz Nicolalde, Marcelo Días Morales, la Concentración Deportiva de Pichincha dejen a punto todos los pormenores de este evento importante en el cual demostraron su mejor preparación los ciclistas de Alemania, Australia, Italia, EEUU, España, Cuba, Francia.

Se compitió en las 7 pruebas olímpicas: velocidad, persecución indivi-dual, persecución por equipos, carrera por puntos, kilómetro contra reloj, ruta individual, contra reloj por equipos.

Por Ecuador participaron los escarabajos: Mario Muñoz, Juan Carlos Núñez, Robert Narváez, Mariano Delgado, Armando Madruñero, Jorge Chilig, Vinicio Hernández, Geovany Caza, Wilmer Farinango, bajo las órdenes técnicas del colombiano Oliverio Cárdenas y los nacionales Pedro Lugo y Horacio Hernández.

Los pisteros fueron: Francisco Encalada que impuso un récord nacional en persecución individual con un tiempo de 3 minutos, 38 segundos, 8 centésimas; Omar Zavala, Paúl Pacheco, Geordano Torres, Magno Mayorga, Jorge Dávila, Cristian Castillo y Lenín Pérez, las damas Ketty Loja y Jackelin Farinango; el entrenador fue el cubano Jorge Hernández Torres,

Los ciclistas ecuatorianos tuvieron una participación decorosa con la demostración de esfuerzo y patriotismo en cada una de sus actuaciones.

Otras especializaciones  dentro del ciclismo moderno comienzan a practicarse  a partir de la década de 1980. El Ciclismo de Montaña es una de ellas en donde se cuenta con  magníficos prospectos y otros ya consagrados en el ámbito nacional e internacional que representan al país en diversas lides con magníficos resultados como el título panamericano alcanzado en el 2004. Las figuras principales fueron los campeones continentales  Diana Marggraff, Angélica Ramírez, Daniel Roura y José Escudero. Otras figuras que sobresalen  son: Alexandra Serrano, Julia Lasso, Mario Cornejo, Rubén Garrido, Franklin Iza, Juan Vintimillla, Esteban Gómez Jurado, Francisco Tirado, Iván Quintana, Galo Tamayo, Juan Enríquez, Cristian Valdiviezo, Patricio Pereira, Alejandro Ortiz, Andrés Sotomayor, Diego Naranjo, Pachacutil Lema.

El Bici Cross ha brindado sendos triunfos como los campeonatos mundiales conseguidos por los azuayos Daniel Roura y Juan Bernardo Dávalos en las categorías juvenil e infantil en los torneos realizados en Canadá y en Francia respectivamente y continúan adelante su práctica con el surgimiento de nuevas promesas que ya se destacan como: Doménica Azuero, Paola Cortéz.


JUAN BERNARDO DÁVALOS
Campeón Mundial de Bicicross en la categoría ocho años, en el campeonato
  celebrado en Francia en el 2005.


El Down Hill (descenso de montaña) tiene en el ambateño Mario José Jarrín como Campeón Bolivariano en Colombia en el 2005 a su máxi-mo representante, ha conseguido títulos internacionales en compe-tencias realizadas en Brasil, Chile y Argentina; también es integrante del seleccionado nacional de Ciclismo de Montaña.


ALEXANDRA SERRANO
Bicampeona Panamericana en ciclismo de montaña


JOHN JARRÍN
Destacado campeón de ciclismo en velocidad en las décadas del 70 y del 80. Campeón Panamericano de ciclismo master en el 2005


DOMÉNICA AZUERO
Representante del Bicicross nacional en la categoría 9 – 10 años, Sexto lugar en el mundo en Francia, medalla de oro en el Panamericano de Brasil 2005, Campeona Latinoamericana.

El Ciclismo de equilibrio y destreza que se practica en escenarios y pistas cortas debidamente preparadas despierta la emoción por sus acrobacias temerarias.

Todas las modalidades del ciclismo necesitan de bicicletas específica-mente fabricadas, diferentes a las convencionales, son modalidades que generan expectativas en cada una de sus  actuaciones.

El progreso del ciclismo nacional en todas sus modalidades y categorías se debe a la encomiable labor de esforzados dirigentes, a la empresa privada, a los padres de familia... que se preocupan en construir escenarios acordes a las demandas actuales unidos en el apoyo logístico necesario.










EL JUDO


El Judo en el Ecuador se inscribe en el ámbito deportivo a partir de 1945 cuando un grupo entusiasta de aficionados de Guayaquil comandados por Agustín Arroyo Yerovi, Juan Carlos Faidutti, Roberto Bitar y Jorge  Delgado hacen posible la llegada del profesor de judo Yuriyuki Yamamoto (quinto Dan de Kodokan) en 1952 por el lapso de un mes quién procede a la evaluación  de los judokas que ya tenían conocimientos prácticos  y les entrega los cinturones de varios gra-dos, arrancando de manera más organizada en las provincias más entusiastas con la creación de las asociaciones  de este deporte que requiere espíritu fraterno, vigor, disciplina,  resistencia, flexibilidad, ra-pidez mental en defensa y ataque.


 El Judoca JUAN CARLOS FAIDUTTI, en una de sus prácticas.

En el año de 1965 arriban al país los profesores  Takata (Séptimo Dan de Kodokan) y Takeshi Hiroi por gestiones del COE, cuyo presidente en ese entonces fue el Dr. Agustín  Arroyo Yerovi; los profesores japoneses junto a los mejores cultores de esta disciplina participaron  en las ciudades de Quito y Cuenca con excelentes clíni-cas de demostración y aprendizaje que incentivaron aún más la práctica.

Posteriormente arriban al país nuevos profesores koreanos y japo-neses contratados  por ciertas federaciones deportivas  provinciales y comienzan a darse  los encuentros interprovinciales   en diversas ca-tegorías  sobresaliendo figuras como Alex Marcillo, Gastón Chérrez, Jorge Ponce, Johny Filián, César Murillo, Eduardo Encalada, Luis Chiriboga, Leonardo Sánchez, Jesús Jiménez.

El Ingeniero Eduardo Encalada magnífico deportista ayer, destacado dirigente en el presente. Actual Presidente de la Federación Deportiva del Azuay, considerado como uno de los mejores en el país por las cualidades y virtudes que le adornan y las entregan sin con-diciones por el adelanto del deporte ecuatoriano.

Ecuador asiste en 1975 al Panamericano de Judo  en Maracaibo – Venezuela con Gastón Pacheco, Joaquín Icaza, Roberto Erazo, y Enrique del Valle,   quién gana la medalla de plata en la categoría ligero al perder la final frente al mexicano Gerardo Padilla. Del Valle tuvo que vencer a Vicente Quand de Aruba por ½ punto con un wazari, luego venció  al peruano Juan Arakaki con un uchimata y finalmente  al brasileño Anelson Guerra con un yuko.



GASTÓN PACHECO, JOAQUÍN ICAZA, ROBERTO ERAZO
Seleccionados ecuatorianos de Judo.

En la década del 70 se inician de manera formal los campeonatos nacionales con judokas  formados en sus respectivas federaciones provinciales, aparecen figuras que posteriormente van a representar al país en diversos torneos internacionales con buen suceso.

El judo femenino consigue un avance significativo a comienzos de los 80 con la aparición de valientes figuras  que apoyaron el crecimiento de las actuales que brindan buenos resultados como la gran judoka Carmen Chalá que representa al país en los torneos más importantes del mundo.

Gran mérito tienen en su apogeo y difusión los campeonatos intercolegiales  organizados en todo el país por las federaciones deportivas estudiantiles  que durante todos los años lectivos promueven la aparición y el desarrollo   de nuevos talentos de este deporte de origen japonés que fue sistematizado por Jigoro Kano.

 
A inicios de 1970, graduación de judocas en la Escuela de Judo de la Federación Deportiva del Guayas.


El Dr. Sabino Hernández entrega el trofeo a su hijo Sabino Hernández Jr. que lo distingue como campeón Juvenil del Guayas en 1970.
Es digno de aplauso el apoyo incondicional que brindan ciertas  federaciones provinciales para el surgimiento y progreso de sus deportistas, entre ellas están: la Federación Deportiva del Guayas, de Azuay, la Concentración Deportiva de Pichincha, de Los Ríos, de Cañar, de Manabí que constantemente elevan el nivel de sus asociados.

Día a día trabajan por el mejoramiento  de la calidad deportiva en bien del país, así lo demuestran la construcción de los escenarios específicos  y los centros deportivos de alto rendimiento   que inclusi-ve acogen a deportistas olímpicos de otros países que buscan mejorar sus marcas  e intercambiar conocimientos.

Merced a este desarrollo surgen judokas como el azuayo Carlos Tenesaca, que a pesar de su juventud ya ha conseguido títulos a nivel panamericano, Sudamericano, Bolivariano, destacándose como un ejemplo a seguir; que lo siguen “al pie de la letra” las damas de 11 y 14 años  Joselyn Plaza, Ingrid Rodríguez, Lorena Quiñónez, Karen Burbano, Nube Lozado  que comienzan a representar al país en el campo internacional.












FUTBOL


Durante los primeros meses de 1899 retornaron al Ecuador un grupo de jóvenes que realizaban  sus estudios en Europa, concretamente en Inglaterra donde el fútbol estaba en todo su apogeo.

En la “Perla del Pacífico” la meta de los dinámicos estudiantes era for-mar un club en el que los socios puedan disfrutar de las recreaciones y distracciones vividas en el país europeo, es así que se funda el 23 de abril de aquel año el “Guayaquil Sport Club” con figuras como: Enrique Vallarino, Napoleón Aguirre, Francisco Guerrero, Diego Baquerizo, Miró Quezada, Guillermo Guerra, Luis Izquieta, Guillermo Icaza, Pablo y Rosendo Arosemena, Ernesto Arroba, Honorio Cucalón, Pedro Boloña, Juan Benítez, Enrique Maulme, Carlos Garaycoa, Ernesto Stagg, José de la Guardia.

Juan Alfredo Wright llegó con el primer balón inglés junto con las reglas del fútbol traducidas al español; con su hermano Roberto Wright se incorporaron luego al equipo Unión Crícket Club de Lima – Perú.

El fútbol se jugó en un principio con un esférico elaborado a base de una vejiga de cerdo cubierto con cuatro piezas de cuero de becerro cocidas a mano y de 30 cm. de diámetro.

El 28 de enero de 1900 se juegan varios cotejos en los terrenos del antiguo hipódromo, el anuncio de los diarios “El Telégrafo” y “El Grito del Pueblo” convocan a un gran número de aficionados que quedarían deslumbrados con la magia de este deporte.

En 1902 se funda el Club Sport Ecuador cuyo uniforme era gorra blanca, camiseta azul con escudo, pantalón corto blanco, con cinturón amarillo y zapatos negros. Luego el equipo de la Asociación de Em-pleados de Guayaquil, el Libertador Bolívar, el Unión, el Gimnástico.

En 1906 empiezan a formarse equipos como el Olmedo, el Ciudad de Quito, el Gladiador entre otros que comienzan a practicar el fútbol en el barrio de San Marcos y luego en el Ejido surgiendo figuras sobre-salientes que lo propagaron como: Alberto Arroyo, Alfonso Terán, César Monge, Leonidas Manrique entre otros. Aquello sucedió en Quito.

En Guayaquil en 1908 el fútbol se manifiesta con la fundación  de varios equipos como: el Patria, Nacional, Racing Club, Universitario, Rocafuerte, Colón, 9 de Octubre, Oriente, el República, Córdova, Baquedano, Gran Colombia, Sucre, Sud América, Packard y Norte América; realizaban memorables jornadas entre sí, cuando tenían que visitarse mutuamente algunos de ellos con sus pares de Pichincha, los Ríos, Azuay, Tungurahua, ante la falta de vías de comunicación y medios de transporte desafiaban temporales y peligros al viajar a caballo, a pie o en tren durante varios días con el objeto de cumplir con su palabra.




CLUB SPORT GUAYAQUIL DE 1912
Equipo precursor del fútbol ecuatoriano constan de izquierda a derecha: Manuel Seminario, Marcos Plaza Sotomayor, Carlos Alberto Aguirre, Enrique Guzmán Aspiazu y Juan Wright (delanteros); Julio Básconez, Martín Dunn y Nelson Uraga (línea media); Alejo Mandiyá (defensa); Juan Aguirre Oramas (guardameta) y Jacinto reyes Saona (defensa).


En los primeros años del nacimiento  del fútbol en el Ecuador los árbitros eran tan justos e imparciales  que podían pitar jugadores su-plentes de uno u otro equipo  cuando no existían árbitros contratados previamente; en estos encuentros emocionantes se destacaron Alfred Cartwright, Jorge Roditi, Alfredo March como los precursores del arbitraje  ecuatoriano; la dignidad y el honor del equipo  estaban por sobre todos los intereses personales, de la misma forma dirigentes intachables como Enrique Guzmán Aspiazu, Manuel Seminario Sáenz, la Anglo Ecuatoriana, el Ejército, los grupos anónimos de amigos apoyaron decididamente con recursos económicos para su adelanto.

En el Azuay el fútbol se inicia entre los años 1912 y 1915, se forman los  primeros equipos como 9 de Octubre, Deportivo Quito, Deportivo Cuenca, 29 de Octubre, Tomebamba, el Club Chile,  quienes disputaban intensos partidos en las plazas de San Sebastián y San Blas, entre sus primeros cultores se destacan el Capitán Villavicencio, Lorenzo Semería, Luis Maldonado, Felipe Maridueña, Alberto Palacios Reinoso, José Berrezueta, Víctor Gutiérrez, César Espinoza, Octavio Hinostroza, Rafael Solíz, Daniel Ríos, Miguel Orellana, Luis Espinoza, Miguel Pulla, Remigio Tamariz, Ricardo Darquea, Octavio Muñoz, Octavio Chacón, Antonio Borrero, el “curco” Moya...

Inmediatamente surgen en todas las capitales de las provincias nuevos equipos que motivan a los aficionados a su práctica.

A finales de la década del 20 ya se organizaban de manera formal competencias futbolísticas en varias provincias aunque en escenarios nada comparables a los actuales, sin garantías de seguridad ni reglamentarias, un paso importante para su progreso se concretó con la realización  de los primeros campeonatos sudamericanos y mundiales los cuales despertaron mucho interés.


ATLETIC CLUB, campéon guayaquileño de fútbol de 1922.
Constan de izquierda a derecha, de pie: Oscar Sánchez, Alberto Garzón, Domingo Ochoa, César Barrera, Benigno Arteta; en cuclillas: Teodoro García, Manuel Cruz, Colón Cruz, Rodolfo Rubira, Sucre Marín; adelante: Armando de la Torre.

Para la década del 30 maduraba la idea de los campeonatos na-cionales y de la participación en el campo internacional porque las demandas competitivas   en esa época así lo exigían; es así que apa-recen figuras  de calidad que elevan aún más  el nivel del espectáculo aquellos son:  Rigoberto Aguirre, Ramón Unamuno, Luis Zunino, Pedro Merizalde, “moscovita” Álvarez, Daniel Pinto, José Vargas entre otros.

En 1945 se realiza en Cuenca el Campeonato Nacional de Fútbol amateur con la presencia mayoritaria de provincias y en cada una de ellas lo más destacado de sus deportistas; en esta instancia ya se gestaba otra época para el fútbol nacional.

En el año de 1947 se celebra en Guayaquil el Campeonato Sudame-ricano absoluto de fútbol con la participación masiva de selecciones sudamericanas, Ecuador participó con patriotismo  con jugadores ama-teurs pero sin mayores resultados ante el progreso de las demás selecciones.



RAMON UNAMUNO
“El Manco” genial futbolista del ayer

A partir de aquí se produce  la simbiosis del fútbol nacional con acuer-dos dirigenciales, construcción de escenarios apropiados, reglamen-taciones,  transferencias de pases y contratación  de jugadores con el afán  de que se torne rentable el desembolso de ingentes sumas de dinero, hasta el año de 1956 finalizan las confrontaciones locales y esporádicas  nacionales del fútbol amateur para dar lugar al Primer Campeonato Nacional de Fútbol Profesional en 1957  con equipos representantes de Quito y Guayaquil, paso decisivo en la instauración de los campeonatos que tienen  vigencia hasta el presente, los equi-pos amateurs  no desaparecen del todo, algunos en base a grandes esfuerzos económicos  se fusionan y forman clubes  que nacen como el Emelec quién fuera el primer campeón nacional, Barcelona, Everest, Nacional, Deportivo Quito, L.D.U. de Quito, terminándose de esta manera el fútbol romántico de antaño para dar paso a otra realidad.

Aquella era una época, en la cual el sentimiento nacional se regocijaba con los acordes del pasillo, el albazo, el sanjuanito, el pasacalle... que se transmitían con entusiasmo por las contadas radioemisoras existentes, acordes bellamente interpretados por Ibáñez – Safadi, Mendoza – Suasti, Julio Jaramillo, Benítez - Valencia, Carlota Jaramillo, Miño - Naranjo...

También fueron tiempos dorados de la música internacional en la que se alineaba el jazz clásico de Louis Armstrong que impulsó a la nueva era del sonido con los Beatles, Elvis Presley, los Carpenter, los Aba, los Corbet, la Sonora Matancera y Celia Cruz, los Hnos. Arriagada...

Inmediatamente comienzan a surgir  figuras nacionales de calidad como Sigifredo Agapito chuchuca, Laurido, Ernesto “El trompudo” Guerra, “el flaco” Carlos Alberto Raffo, Jorge “el pibe” Bolaños, Pablo Ansaldo, Washington Gordón, el “toro” Cárdenas, Simón Cañarte, Alfredo Bonard, el legendario “cabeza mágica”  Alberto Spencer quien se inició en el Everest, luego pasó a ser el insigne goleador del Peñarol de Montevideo, fue campeón mundial interclubes en la década del 60, Polo Carrera, Héctor Morales, Fausto Carrera, Enrique Portilla, el “pajarito “ Cantos, Italo Estupiñán, Carlos “el bacán” Delgado, el “maestro” Enrique Raimondi, Joffre Campos, Francisco Barreiro, Fernando Maldonado, Carlos Campoverde, Julio “el pajarito” Bayona, Félix Lasso, Ataulfo Valencia, Migdonio Aguirre, Tito Larrea, los hermanos Tapia, los hermanos Zambrano, Miguel Bustamante, los hermanos Quijano, Oscar Barreto, Hugo Cortés, Alfonso Echanique, el “araña” Martínez, Ramiro Tobar, el “canario” Espinoza, Luciano Macías, Juan Noriega, Jefferson Camacho, Hugo Barrera, José Villafuerte, Jorge Vélez, Edgar Germán Domínguez, Pablo Marín, Marco Zúñiga, futbolistas que fueron los precursores del fútbol moderno junto a otros grandes.


BARCELONA S. C. de 1968. De pie: Jorge Lazo D. T., Noriega, Lecaro, Cárdenas, López, Medrano, Macías, Peláez, Zambrano y Echanique; cuclillas; Guerrero, Caltieri, Berrueta, Albarez, Malagón, Muñoz, Echeverría, Moacyr y Reinoso.

A finales de la década del 60 y durante los 70 se integran nuevos representantes de otras provincias como: L.D.U. de Portoviejo, Macará de Ambato, Olmedo de Riobamba, Deportivo Cuenca que brindan más emoción  a los campeonatos de donde surgen los representantes a la Copa Libertadores de América, a los Campeonatos Sudamericanos de selecciones y eliminatorias mundialistas.

Se han dado ya memorables participaciones internacionales del fútbol ecuatoriano a nivel de clubes y a nivel de selecciones en sus diversas categorías; a finales de la década del 80 participa la selección sub. 17  por primera vez en el campeonato mundial celebrado en Canadá.

Barcelona obtiene dos sendos vicecampeonatos a nivel de Copa Libertadores de América en la década del 90 con espectaculares actuaciones de sus estrellas, los  arqueros Carlos Luis Morales y José Francisco Cevallos.

La selección sub. 20 participa por primera ocasión en el Campeonato Mundial del 2001 celebrado en Argentina.

Por intermedio del Licenciado Carlos Coello Martínez Presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol a finales de los 80 llega al país el entrenador montenegrino Dussan Draskovic,  dirige al combinado nacional con modernos sistemas y estrategias de juego, realza el ego del futbolista ecuatoriano y lo convierte en protagonista de las competencias sudamericanas. En este proceso intervienen destacados estrategas como: Alfredo Encalada, Carlos Torres Garcés, Carlos Sevilla, J. J. Vega, Ricardo Armendariz, Polo Carrera, Homero Mistral Valencia...


DUSSAN  DRASKOVIC               
Entrenador Montenegrino 
que le dio nueva imagen 
al fútbol ecuatoriano.










SELECCIÓN ECUATORIANA de 1994. De pie, de izquierda a derecha: Alfredo Encalada D. T., Raúl Noriega, Eduardo Hurtado, Nixon Carcelén, Byron Tenorio, Jacinto Espinoza, Luis Capurro; en cuclillas: José Gavica, Iván Hurtado, Carlos Muñoz, Héctor Carabalí y Alex Aguinaga.


A mediados de los 90 impulsan aún más el proceso los entrenadores de la escuela colombiana: Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez quién conduce a la selección ecuatoriana a su primer mundial en Korea y Japón 2002.

Luego por intermedio de Luis Fernando Suárez se asiste por segunda ocasión al mundial de Alemania 2006, interpretando una vez más  el sentir de todo un pueblo con una frase ya célebre “SI SE PUEDE”.

El fiel aliado de las memorables jornadas  ha sido el glorioso estadio Olímpico Atahualpa, bautizado como un reducto especial en todas las manifestaciones deportivas que engrandecen al Ecuador por siempre.


A la par existen consagrados estadios como el “Modelo” de Guayaquil, el “Alejandro Serrano Aguilar” de Cuenca, el “Olímpico” de Riobamba, el “Reales Tamarindos” de Portoviejo, el Bellavista de Ambato, el “9 de Mayo”  de  Machala,  el “Municipal”  de  Loja,  el “Folke  Andersson”  de Esmeraldas y otros tantos recintos bendecidos que elevan las alas hacia el cielo para continuar formando las estrellas que hoy alumbran al país.


PAUL FERNANDO CARRERA Y ALBERTO SPENCER HERRERA
Deportistas emblemáticos del fútbol ecuatoriano, fueron compañeros en el Peñarol de Montevideo.

La acertada vocación dirigencial desempeñada por el Ing. Luis Chiriboga Acosta presidente de turno de la F.E.F, ha coadyuvado de una manera digna de imitar para que se participe en los dos  primeros  campeonatos mundiales, ubicándolo al país en el grupo   más selecto y respetado del contexto futbolís-tico internacional.



Ingeniero LUIS CHIRIBOGA, Magnífico dirigente del fútbol ecuatoriano.


Los artífices directos de estas dos  decorosas participaciones fueron: José F. Cevallos, Giovanni Ibarra, Edwin Villafuerte, Cristian Mora, Iván Hurtado, Giovanni Espinoza, Néiser Reasco, Paúl Ambrosi, Ulises de la Cruz, Luis Capurro, Augusto Poroso, Raúl Guerrón, Alex Aguinaga, Edwin Tenorio, Marlon Ayoví, Alfonso Obregón, Edisson Méndez, Antonio Valencia, Juan Carlos Burbano, Kléber Chalá, Agustín Delgado, Cristian Lara, Iván Kaviedes, Ángel Fernández, Carlos Tenorio, Franklin Salas...

Merced al desarrollo en el campo profesional del fútbol ecuatoriano, surgen desde 1990 nuevas generaciones de deportistas con visión de mayores triunfos gracias al trabajo especializado en divisiones formativas  de técnicos nacionales y extranjeros, como  resultado de este trabajo se dan figuras de talla mundial. Jaime Iván Kaviedes ostenta el récord de goles marcados en una temporada.

Actualmente el referato ecuatoriano es representado honrosamente por árbitros capaces que se desempeñan con calidad en el campo nacional e internacional como son:  Bommer Fierro, Tomás Alarcón, Mauricio Reinoso, Samuel Haro, José Carpio, Fernando Tamayo, jueces con carné FIFA.


Árbitros FIFA del Ecuador de la dé-cada del sesenta y parte del setenta, constan de izquier-da a derecha: Eduardo Rendón, Aquiles Mendiburu, Enrique Suárez y Hugo Pillasagua


La primera mujer árbitro que actúa en el fútbol profesional del país es Rosita Canales.

El primer juez de fútbol del Ecuador que asistió a un mundial absoluto fue el Ing. Elías Jácome en Italia 1990.

Byron Moreno fue el segundo juez en asistir  a un mundial absoluto, lo hizo en Korea – Japón en el 2002, actuó como réferi central  en el partido entre Italia y Korea del Sur.

Jorge Orellana y Alfredo Rodas condujeron partidos importantes en torneos internacionales y en el campeonato nacional en las décadas de los 80 y 90.

El fútbol femenino tuvo una aparición fugaz en 1932 con la creación del primer equipo llamado Club Guayas integrado por Judith Arteta, María Arellano, Isabel Verdaguer, Maruja Agurto, Martha Jiménez y otras quienes jugaron dos partidos frente al equipo femenino de Barcelona que se formó enseguida, pero por la falta de competición y conceptos equivocados  se desintegraron tempranamente, sin embar-go esta fue la simiente  para que hoy existan equipos femeninos  de fútbol en todo el país, en todas las categorías y modalidades  a nivel de clubes, interbarriales, interescolares, intercolegiales, universitarios que participan inclusive en el ámbito internacional.


“CLUB GUAYAS” equipo femenino  de fútbol de 1932, lo integraban: María Arellano, Julia Arteta, Judith Arteta, Isabel Verdaguer, Maruja Agurto, Martha Jiménez.

Prueba de aquello es la medalla de bronce en futsal que se obtuvo en el 2005 con motivo de los Juegos Deportivos Bolivarianos celebrados en Armenia – Colombia.

Cerca de finalizar el 2005, en el mes de noviembre, la selección ecuatoriana de futsal femenino se coronó vicecampeona  por primera vez en el marco del Campeonato Sudamericano celebrado en Brasil, tras vencer  en las  etapas  iniciales a Argentina por 1 a 0, a Paraguay 7 – 1, a Uruguay 5 – 3, cayendo en la final ante las anfitrionas. La selección nacional contó  con las magistrales actuaciones de su capita-na Wendy Villón y de María Isabel Vásconez que junto a sus compa-ñeras de equipo estuvieron bajo la conducción técnica del entrenador Rémulo Sotomayor.

Las selecciones nacionales femeninas de fútbol soccer en las cate-gorías sub. 20  y de mayores tienen a Gary Estupiñán como su técnico que las orienta con buenas perspectivas en los diferentes torneos que se realizan a nivel internacional en procura de clasificar a un campeo-nato del mundo. 

El fútbol sala femenino está en plena vigencia en el país.




MARÍA ISABEL VASCONEZ
Figura del Futsal y del fútbol soccer ecuatoriano


El fútbol conocido como el rey de los deportes ha permitido que se den variantes de acuerdo  a ciertas condiciones como tamaño y calidad del terreno, número de jugadores, climas; en el país es muy practicado el indor fútbol que se lo juega al aire libre en canchas de tamaño de una de baloncesto sea de arcilla o de cemento o césped con pocos juga-dores cinco o seis por bando; también se practica el futsal en coliseos cerrados ya sea en pisos de madera  o de cemento, variantes que tienen gran acogida.

Con el paso de los años el fútbol ha conquistado la atención de todos convirtiéndose en el “deporte rey”, practicado y comentado en todo el orbe por sus características espectaculares.

En el Ecuador no ha sido la excepción, sirve como termómetro en el devenir de la vida cotidiana; los triunfos del fútbol ecuatoriano a nivel de clubes o de selecciones han contribuido para aumentar la emotivi-dad, el autoestima, las buenas relaciones de la sociedad, se aprendió que no se debe depender de resultados ajenos. De igual manera es necesario asimilar con madurez los resultados adversos y las victorias.

En el caso contrario sus fracasos ocasionan frustraciones, baja emo-tividad, rendimiento laboral inferior, sentimientos adversos  hacia  los futbolistas.
Desde la década de 1990 el fútbol ecuatoriano y la sociedad en su conjunto han tenido un cambio de gran magnitud, influenciados por el adelanto de la tecnología informática y de todos los medios moder-nizados a la orden de la vida del hombre. Estos avances se han visto reflejados  con la eliminación de barreras como aquella  de la estigma-tización al negro, al campesino, al cholo con actitudes racistas; han sido ellos quienes han demostrado  que continúan sirviendo al país, a sus hermanos, a la sociedad con grandes actuaciones deportivas y en todo ámbito del honor que merecen  el reconocimiento y el aplauso  a nivel nacional e internacional, ellos han tocado la fibra más íntima  de la conciencia social con su don sagrado elevando al Ecuador hacia sitiales nunca antes ponderados.

Se espera impacientemente que en otros campos del quehacer na-cional se den similares cambios de actitud, especialmente en el político que ya va de largo recibiendo goleadas.

Políticos que como amateurs dejan mucho que desear, como profe-sionales no pasan de su club porque ningún empresario desea sus servicios en equipos del exterior como la O.E.A., F.A.O., O.N.U., C.A.F., B.I.D.,  etc., que andan necesitados de buenos elementos; es que los nacionales no tienen calidad suficiente ni en el arco, ni en la defensa, ni en el medio campo,  peor en la delantera.

En la actualidad no existen figuras legendarias  que fueron estrellas en esos equipos que ahora ya no son imbatibles, porque el equipo del Tío Sam es el gran campeón desde hace ratón miguelito que se los tragó enteros.

En el campo del Legislativo se juegan otros partidos correspondientes al campeonato de ascenso, donde no hay ni Dios ni Ley, en forma constante el arbitraje es solicitado al exterior para que les hagan justicia  porque ellos no pueden; se ocasionan tremendas zancadillas a  veces en el centro de la cancha, otras en el área rival y el arbitraje no dice ni pío, cuando cobran el tiro libre  o el penalty  fallan garrafalmen-te. Todos esos horrores  están testimoniando fielmente los pibes de las divisiones formativas, de tal manera que más tarde cuando entren al juego sepan de antemano todas las mañoserías que tienen que hacer para ganar el encuentro.

De las tribunas irrumpen silbatinas, botellazos, huevazos,... admirando la mediocridad de los dueños de casa que se enfrascan en amarres, trincas y lenguajes que hacen quedar en mal predicamento al de Cervantes, al de Quisquís, hasta al okey.

Finalmente en el clímax del juego se trenzan a puñetazo  limpio el Ejecutivo, el Legislativo y el Jurídico cada cual en busca de agua para su molino sin el menor respeto hacia el público que se ha dado cita para admirar este encuentro  decisivo, público que impaciente estalla  en los graderíos y se mezclan en la batalla campal ignorando policías, autoridades, invitados especiales; que al final de cuentas entre inocentes y culpables deja como saldo “cadáveres políticos” tirados por doquier, algunos cadáveres son llevados en silencio fuera del país para ser congelados en  laboratorios experimentales de criogenia por si acaso algún día los científicos puedan revivirlos  para que regresen a ser la salvación de la nación; los heridos quedan inválidos para siempre y otros con un poco de vergüenza deportiva se confinan en vida a la cárcel de su conciencia.

De generación en generación, de campeonato en campeonato se suceden estas barbaridades; desde los generales de la fundación nacional, personajes egoístas que traicionaron la política integra-cionista del Libertador Simón Bolívar y del General Antonio José de Sucre, pasando por las peleas entre conservadores y liberales, hasta la actualidad en donde se han dado bala hasta el cansancio.

Como en todas las actividades del convivir diario, abiertamente se expresa que se debe colocar “los pies sobre la tierra” porque siempre existirán las excepciones en el mal ejemplo también, situaciones que desequilibran  los valores, como es la falta de educación, de respeto, de humildad... de algunos deportistas que se sienten idolatrados, se envanecen, comienzan a faltar a su ética profesional, se descuidan de su vida privada, tienen actitudes licenciosas, actúan con ingratitud, pre-potencia, ocasionando la decepción de las masas.

Aquello ocurrió con un futbolista de un país vecino de ascendencia humilde, de un hogar deshecho por esos imponderables del destino, que convencido de sus cualidades  superiores se aventuró a demos-trarlas en las divisiones formativas de un equipo de la primera división; recibió todo el apoyo en alojamiento, alimentación, vestido, por parte de los directivos. Con el paso del tiempo fue ascendido al primer equipo, su fama crecía como las nubes, comenzaron las ofertas de los clubes nacionales e internacionales para su transferencia.

Entre negociaciones y tratos demandó a quienes le abrieron las puer-tas, recibió una considerable fortuna por su traspaso y se fue al exte-rior, no sin antes emitir comentarios descomedidos ante el periodismo, sus fanáticos quedaron solos con la pena.

A pesar de las consideraciones de los nuevos dirigentes no fue alineado regularmente en el equipo titular por el entrenador; su vida privada comenzó a tener virajes bruscos, las damiselas le acosaban, terminaba sus noches de libertinaje, en discotecas de humos de todos los colores y olores, desperdiciaba las fuentes de sus manantiales como poca cosa, el dinero derrochaba sin consideración, los amigos estaban a la orden. Luego de su fugaz paso por el extranjero, llegó nuevamente al país con “el rabo entre las piernas” más viejo y cansado para terminar su carrera jugando en un  equipo de la segunda división.

Agobiado por la decepción, la pobreza, la enfermedad; con la maldi-ción entre sus dientes se aprestaba a devolver su alma al Creador dolido por el VIH que había contraído en una de esas “distracciones”. Atrás quedaron esposas e hijos abandonados por doquier, escasos amigos y familiares que pronto le olvidaron, excepto las cuentas que tuvo que rendir ante el Juez Supremo.
CAMPEONES Y GOLEADORES DEL FUTBOL NACIONAL.

AÑO        CAMPEON              GOLEADOR                     GOLES          EQUIPO
1957         EMELEC                   SIMON CAÑARTE                                     BARCELONA
1960         BARCELONA            ENRIQUE CANTOS                 8              BARCELONA
1961         EMELEC                  GALO PINTO                               8              EVEREST
1962         EVEREST                 IRIS LÓPEZ                                  9              BARCELONA
1963         BARCELONA            CARLOS RAFFO                       4              EMELEC
1964         D. QUITO                 JOSÉ VALENCIA                         8              AMERICA MANTA
1965         EMELEC                   ELIO CRUZ                                 8              BARCELONA
1966         BARCELONA            COUTINHO                               13            L.D.U. QUITO
1967         NACIONAL                TOM RODRÍGUEZ                    16            NACIONAL
1968         D. QUITO                  MANUEL BATTAÍNI                  19            D. QUITO
1969         L.D.U. QUITO          F. BERTOCCHI                         26            L.D.U. QUITO
1970         BARCELONA           DUDAR MINA                           19            MACARA
1971         BARCELONA           ALFONSO OBREGON             18            L.D.U. P.
1972         EMELEC                   ANGEL LICIARDI                      24            D. CUENCA.
1973         NACIONAL               ANGEL MARÍN                         18             AMÉRICA
1974         L.D.U.Q.                    ANGEL LICIARDI                      19            D. CUENCA.
1975         LD.U. Q.                    ANGEL LICIARDI                      36            D. CUENCA
1976         NACIONAL               ANGEL LICIARDI                      35            D. CUENCA
1977         NACIONAL                FABIÁN PAZ Y MIÑO                27            NACIONAL
1978         NACIONAL                JUAN JOSE PEREZ                   24            L.D.U.Q.
1979         EMELEC                    CARLOS MIORI                           26            EMELEC
 1980        BARCELONA            MIGUEL GUTIÉRREZ                26            AMERICA
1981         BARCELONA            PAULO CESAR                           28             L.D.U.Q.
1982         NACIONAL                JOSÉ VILLAFUERTE                 25            NACIONAL
1983         NACIONAL                  PAULO CESAR                         28            BARCELONA
1984         NACIONAL                 SERGIO SAUCEDO                   28           D. QUITO
1985         BARCELONA            J.C. DE LIMA                               24           U.C.
1986         NACIONAL                J.C. DE LIMA                               23          D. QUITO
1987         BARCELONA            ERMEN BENÍTEZ                       24          NACIONAL
1988         EMELEC                   JANIO PINTO                              18            LD.U.Q.
1989         BARCELONA            ERMEN BENÍTEZ                     18            NACIANAL
1990         L.D.U.Q.                     ERMEN BENÍTEZ                     24            NACIONAL
1991         BARCELONA            PEDRO VARELA                       24           DELFIN
1992         NACIONAL               CARLOS MUÑOZ                      19           BARCELONA
1993         EMELEC                    DIEGO HERRERA                     19           L.D.U.Q.
1994         EMELEC                    MANUEL UQUILLAS                 25           ESPOLI
1995         BARCELONA            MANUEL UQUILLAS                                BARCELONA
1996         NACIONAL                ARIEL GRAZIANI                                      EMELEC
1997         NACIONAL                ARIEL GRAZIANI                                       EMELEC
1998         L.D.U. QUITO           IVAN KAVIEDES                                         EMELEC  
1999         L.D.U. QUITO           CRISTIAN BOTERO                                  MACARA
2000         OLMEDO                   ALEJANDRO KENIG                                 EMELEC
2001         EMELEC
2002         EMELEC
2003         L.D.U. QUITO
2004              D. CUENCA
2005         NACIONAL



  












GIMNASIA OLÍMPICA


La gimnasia en el Ecuador ha estado verdaderamente antes de que el país fuera creado como tal, pues el ser humano desde su naci-miento ya ejecuta movimientos gimnásticos. Personajes conscientes de su práctica y beneficios para la salud la promovieron sin tener eco ni resultados inmediatos.

Ciertamente que fue incipiente en un inicio la gimnasia con ejercicios y movimientos sin mayor importancia para los diferentes grupos mus-culares y órganos corporales, a ello se sumaban detractores  que se oponían a su práctica por considerarla  indecente y pecaminosa por-que se tenía que utilizar vestimenta ligera acompañada generalmente  de movimientos sin mayor coordinación.

A mediados del siglo XIX en los cuarteles militares se practicaba una gimnasia grotesca con implementos como postes de madera, piedras, bolsas de arena, saltos sobre obstáculos naturales peligrosos que con el paso del tiempo darán lugar a la aparición de implementos más seguros  que ya se utilizaban en otros países como las barras asimé-tricas, las paralelas, barras verticales, las cuerdas, los balones, los aros, las cajonetas sobrepuestas, las colchonetas, implementos que en las primeras décadas del siglo XX no adquirían todavía las escuelas y colegios.

A pesar de que el movimiento olímpico internacional crecía con las propuestas e invitaciones a eventos tanto internos como externos, en el país todavía se hacía difícil estos fogueos por situaciones de diversa índole.

Retraso que se reflejaba en la realidad de la educación a la que tenía  acceso solamente la gente de cierta clase social que poseía dinero porque era pagada, estaba monopolizada por el clero que obtuvo gran poder económico y político desde la época colonial.

 Felizmente las ideas revolucionarias del Presidente Eloy Alfaro al fin se plasmaron con el impulso a la educación laica, la creación de institutos normalistas para la formación de maestros vino a dar otra dinámica al Ecuador, se fundaron escuelas y colegios a los que po-dían acceder los niños y jóvenes de toda condición social.

Su comienzo fue difícil porque había exagerada oposición em-pezando por los clérigos quienes desde el púlpito emitían descon-certantes comentarios so pena de condenación y excomunión.

Los preclaros maestros de ese entonces se exponían a sufrir toda clase de maltratos desde el psicológico hasta el físico.

Un hecho digno de comentar se produjo en esos tiempos confusos con una maestra co-fundadora de una prestigiosa escuela en la ciudad de Cuenca, los vecinos le criticaban con epítetos como “laica”, “desvergonzada”, “incrédula”, con cartas anónimas exageradamente insultantes.

La maestra comenzó con 7 alumnas internas, las preparó en la doc-trina cristiana, todos los domingos las llevaba a misa. En cierta oca-sión una de las “mesdames” desde el balcón de su casa señorial las bañó con orina de su dormitorio.

La insigne maestra jamás se inmutó  ante semejantes bajezas, todos estos golpes los recibía con estoicismo hasta el día de su muerte acaecida en 1955.

Hoy el recuerdo agradecido en el corazón de la sociedad morlaca rinde su homenaje a Dolores J. Torres, co-fundadora de la escuela 3 de Noviembre.

En los albores del siglo XXI todavía resulta difícil creer en los rezagos que han quedado de esos traumas y complejos colectivos en las mentes más vulnerables  que divagan sin rumbo  fijo en la búsqueda de chivos expiatorios, con resentimientos ancestrales que los llevan a desconocer su realidad; resultados que están a la vista: fuerte mi-gración, desmembración familiar, pobreza, delincuencia, corrupción en las más altas esferas políticas, regionalismo, machismo, aires de nobleza según el apellido, que surcan fantasmagóricamente vaga-bundos.

Gracias al asesoramiento de profesores alemanes en el área de la Cultura Física a comienzos de 1920 se fomenta en Quito y Guayaquil la práctica obligatoria en los centros educativos especialmente de la gimnasia a manos libres y en aparatos, lo cual permitirá lentamente que se especialicen los profesores nacionales en bien de toda la educación integral del país.

A partir de la década del 30 , profesores, estudiantes y autoridades educativas del gobierno  que viajaban a Europa dieron importancia a su práctica formativa y de competencia con aparatos  modernizados como el caballete y las barras fijas, las paralelas y saltos ornamen-tales  sobre el piso para varones;  la gimnasia a manos libres sobre el piso, las barras asimétricas, la barra de equilibrio para las damas, se comenzaron a dar encuentros bilaterales y colectivos entre ciertos colegios de Quito, similar actitud ocurrió en Guayaquil, primeras com-petencias que con el pasar de los años dará lugar a los importantes campeonatos intercolegiales organizados por las Federaciones De-portivas Estudiantiles del país con los deportes más tradicionales.

Para 1940 y 1950 se toma conciencia general sobre su práctica y beneficios en todos los establecimientos educativos del Ecuador.

La Gimnasia Olímpica como verdadera asignatura deportiva de competición  comienza a tener vigencia en los primeros años de la década de 1960 con la conformación de las Comisiones Provinciales de Gimnasia; entre los primeros dirigentes que aportaron para su desarrollo están los señores Juvenal Sáenz Gil, como instructor se nombró al señor Elmo Suárez Peñafiel, gran gimnasta y campeón  de saltos ornamentales en natación  que a fines de la década del 50  representó al país en una gira  por países europeos que le brindaron  muchos conocimientos. Se realizaron competencias de fogueo entre gimnastas  de Guayas y de Pichincha y surgieron  figuras represen-tativas como los hermanos Rendón Portalanza, Manolo Sáenz, Arnaldo Chérrez, Leonidas Parrales, los hermanos Rodríguez, Max Blum Manzo, quién poco tiempo después se convirtió en un gran impulsador  de la gimnasia olímpica en el Ecuador como dirigente.

En 1965 con ocasión de los V Juegos Deportivos Bolivarianos rea-lizados en Quito, en la selección nacional de varones estuvieron 5 representantes del Guayas y uno del Pichincha, paralelamente se conformó el primer equipo femenino estructurado por destacadas figuras como: Martha Salazar, Mercedes Guime, Ennie Chong Qui quién obtuvo el tercer lugar en barra de equilibrio, Silvia Matamoros; en varones se obtuvo el vicecampeonato  por equipos y medallas de oro en cuatro de los seis aparatos superando a venezolanos y colombianos con mayor experiencia en esta clase de torneos.

ENNIE CHONG QUI ejecutando un ejercicio en la barra asimétrica en los V Juegos Deportivos Bolivarianos en 1965.



SELECCIÓN DE GIMNASIA FEMENINA
Que participó en los Juegos Bolivarianos de 1965.


El Ecuador asiste a los V Juegos Panamericanos en 1968 en la ciudad de Winnipeg – Canadá como también a los Juegos Olímpicos celebrados en México realizando una buena participación en aparatos con Pedro Rendón.

Con ocasión de los V Juegos Deportivos  Nacionales celebrados en Cuenca en 1979 surgen figuras importantes en la gimnasia nacional como las hermanas Anita, Adriana y Vicky Ortiz, Mónica Torres, Manuel Rubio, Vinicio Jiménez, Juan Déleg, Rubén Encalada que marcaron una época memorable.

Desde  la década del 70 hasta la actualidad en todas las provincias del país se han construido coliseos propicios para la práctica y difu-sión  de la gimnasia olímpica gracias a los valiosos aportes  que han sabido brindar los gobiernos de turno; su evolución se debe también a técnicos nacionales y extranjeros que contribuyen desinteresa-damente  en sus prácticas diarias  muy bien apoyados por las dirigen-cias  provinciales y nacionales que promueven torneos, año tras año seleccionando elementos  que representarán al país en los campeo-natos más importantes.

Como resultado del trabajo desplegado están los actuales  seleccio-nados nacionales Deysi Suárez, Ismael Villarroel, Pedro Utreras, Juan Abad, Pamela Mora, Paúl Nieto, Jorge Portalanza, Eduardo Saavedra, Carlos Jara  junto a los entrenadores Carlos Briones, Francisco Andino y Franklin Viteri.














GOLF


Es un juego distraído que tuvo sus orígenes en Holanda, en un prin-cipio se lo jugaba  en el hielo y se lo conocía con el nombre de “Kolf”.

Posteriormente Escocia lo acoge, le da popularidad y es reconocido como la cuna del golf actual. El prestigioso club de Saint Andrews fue la sede donde se realizaron los primeros reglamentos del deporte; el golf se propaga  por norteamérica entre la clase alta adinerada, lenta-mente se difunde por el resto de América y llega al Ecuador al término de la primera década del siglo XX de la mano del entusiasta nortea-mericano Lister W. Parsons quien fue el Presidente de la Empresa Eléctrica del Ecuador Inc.

En aquella época comenzaba el alumbrado eléctrico en las principales ciudades del país gracias a la importación de las primeras máquinas generadoras de electricidad que llegaron con los expertos norteameri-canos para iniciar el servicio básico  que aún carecían todos los habi-tantes  que hasta ese momento se abastecían con lámparas de aceite, servicio que no llegó a todos los sectores hasta bien entrados los años 50 y 60.

Cuando caía la noche todos se recogían en el calor de sus hogares salvo alguno que otro de vida licenciosa o alguien que iba furtivamente en son de visitas amorosas, por lo demás a las nueve de la noche la ciudad descansaba en un silencio absoluto.

Distinguidos personajes ecuatorianos del deporte como Jerónimo Avilés, Manuel Seminario apoyan a este nuevo deporte y construyen la primera cancha de Golf en Guayaquil en los terrenos de la Atarazana  aunque con muchos defectos que distaban de ser una cancha bien reglamentada, paralelamente fundan el Guayaquil Country Club que albergó a los cultores de esta disciplina.

Surgen exponentes de la talla de Ricardo Fiore que es el punto de referencia de los mejores golfistas que tuvo el país en un inicio, para que con el pasar del tiempo  y bajo ya la égida de George Cappwell en la década del 30 se inaugure una nueva sede y cancha del club en el Km. 21 vía a Daule que dará origen a nuevos valores como: Isidro de Icaza, Danilo Murtinho, Antony Guittes, Juan Carlos Icaza Aguirre, Clemente Durán Ballén Wright, Gustavo Vallarino Márquez de la Plata, Alberto Alarcón Cabanilla, el destacado golfista internacional  Fernando Fiore que han tenido excelentes actuaciones en torneos nacionales e internacionales, ellos son verdaderos pioneros del golf que han dado prestigio al Ecuador.

Luego de fundado el “Guayaquil Country Club”, lentamente las demás provincias fundan clubes de golf anexas a los clubes de tenis, de esta manera se forma el “Quito Tenis y Golf Club”,  el “Cuenca Tenis y Golf Club” que propician encuentros fraternos con regularidad. Su propagación ha sido tan vertiginosa que en la actualidad no hay provincia que no tenga un club de golf.



 LUIS ALCIVAR ELIZALDE
 En la práctica del Golf en   
     momentos de solaz 
           esparcimiento.

Contradictoriamente, aparte de su divulgación, el progreso de los medios de comunicación, su novedosa implementación, sus coloridos campos de juego, sus onerosos premios, no ha tenido una masificación esperada, quizás no se ha brindado el acceso a las masas populares para su práctica, o talvez por el alto costo de su implementación, de allí que este deporte sea catalogado en forma errónea de élite, exclusivo de las clases pudientes social y económicamente.
Trofeo entregado por el Círculo de Periodistas Deportivos del Ecuador en 1958 al mejor deportista el golfista Fernando Fiore Jr.


El respaldo dirigencial en el Golf es de suma importancia al igual que lo es en los demás deportes; una labor digna de encomio lo viene rea-lizando silenciosamente en la actualidad desde tiempo atrás el presi-dente de la Federación  Ecuatoriana de Golf, el Señor  Rafael Miranda quién además es titular de la Federación Sudamericana de Golf, junto a su eficiente equipo de trabajo ha venido promoviendo distintos torneos a nivel nacional e internacional en las diversas categorías tanto en damas como en varones.
Los principales golfistas ecuatorianos en el presente son: Ana Beatriz Nevárez, Kathy Pareja, Valentina Intriago, Karla León, Nicole  Lassasso, Patricia Pazmiño, Juan Antonio Serrano, José Pedro Chaparro, Enrique Peñarredonda, Marcelo Roldós, Alex Falquéz, que participaron una vez más con gran suceso en el prestigioso Campeo-nato Sudamericano Senior de Golf “Copa Los Andes” en el Guayaquil Tenis y Golf Club en el 2005.

El técnico escocés Alasdair Barr en base a sus innegables conocimien-tos ha dejado sabias enseñanzas de este deporte a sus dirigidos en su paso por tierras ecuatorianas de Quito y Guayaquil.

Kathy Pareja, una de las más destacadas golfistas del país, junto a su entrenador Alasdair Barr.













HALTEROFILIA


De una manera rudimentaria se inicia este deporte en la década de 1930 con implementos incómodos  y mal fabricados, practicado por aficionados en los gimnasios de boxeo y de físico culturismo, poco a poco la labor dirigencial, consciente de la importancia de su desarrollo, importa discos desde los EE.UU., para los gimnasios universitarios de Quito y Guayaquil y para algunas academias que comienzan a fun-cionar, en seguida las federaciones deportivas provinciales realizan un trabajo mancomunado y promueven competencias.

Pioneros en el país fueron Andrés Fernández Salvador, Dr. Agustín Arroyo Yerovi, quién será luego un magnífico dirigente en el contexto  internacional, Luis Aguirre Luque, Efrén Chiquito.

En 1949 la Universidad Central de Quito organiza el primer campeo-nato nacional  de levantamiento de pesas en el que los deportistas de la Universidad Estatal de Guayaquil resultaron campeones, Alberto Vayas Rivera fue campeón nacional invicto desde 1949 hasta 1960 en las categorías liviano, mediano, ligero pesado, inclusive batió el récord  sudamericano en la categoría ligero en 1954 en los III Juegos Bolivarianos de Caracas – Venezuela.

En 1951 el deportista Homero Campozano de la categoría mediana  bate el récord sudamericano del argentino D’atri (203 libs.) al imponer una nueva marca de 210 libs. 

Otro ejemplo digno de imitar en 1965 es el récord sudamericano que impuso Arnoldo Moncada  en la categoría gallo al batir todas las marcas    del récordman brasileño Batista da Sede; igualmente Alfredo Lavayen en la categoría pluma, campeón nacional y récordman suda-mericano absoluto.

Ecuador asiste a los Juegos Panamericanos de Winnipeg – Canadá en 1967 con Moncada, Lavayen y Camacho junto al profesor Alberto Vayas en donde realizan una decorosa participación.

ALBERTO BAYAS RIVERA
Campeón nacional en 1954 en la categoría de 180 libras.


El levantamiento de pesas comienza a tomar fuerza a partir de la década del 70 gracias a los nuevos conocimientos mundiales, literatura especial de halterofilia, intercambio de deportistas, entrenadores espe-cializados, implementación más sofisticada y práctica  contribuyen a la superación de jóvenes promesas en todas las ciudades del país que han dado origen a magníficos representantes en el contexto nacional e internacional quienes llenan de gloria a la halterofilia nacional en cada  una de sus participaciones, como por ejemplo los hermanos Llerena, el ucraniano nacionalizado Boris Burov, Julio Hidrovo, Marco Cullcay, este adelanto se ve reflejado con la participación de las damas Alexandra  Escobar y Celedina Nieves máximas exponentes en el contexto nacional e internacional.



SELECCIÓN DE ECUADOR de levantamiento de pesas en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1967; constan A. Moncada, A. Lavayen, Camacho y Profesor Alberto Bayas R.


                 SELEDINA NIEVES
             Pesista de calidad mundial

                                           JULIO IDROVO                    MARCO CULLCAY
Grandes exponentes de la halterofilia ecuatoriana.

ALEXANDRA ESCOBAR
La mejor exponente femenina de la halterofilia en el país.
Es Campeona Mundial, Panamericana, Sudamericana y Bolivariana.

El entrenador cubano de halterofilia Ernesto Dovales dirige la práctica de Janela Álvarez, campeona nacional infantil, 12 años en el 2005.
  











LUCHA LIBRE


El deporte de la Lucha Libre es tan antiguo como el hombre mismo, ejemplos de su práctica se los encuentra  en grabados antiguos de China, Grecia, Roma que resaltó la lucha entre gladiadores.

De la misma manera se puede hablar en esta parte del continente, desde épocas muy remotas en las que se disputaban muchos intere-ses, desde la simple fuerza física hasta los bienes y el honor.

Sin embargo es a finales del siglo XIX en el que se elaboran definitiva-mente sus reglamentos y comienza a practicarse en el Ecuador a partir de 1900. En los cuarteles militares  se preparan para la lucha cuerpo a cuerpo; desde 1926 el movimiento olímpico  motiva para que se reali-cen los primeros encuentros en Quito y Guayaquil, entre aficionados, pronto se extiende a otras ciudades populosas como Cuenca, Ambato.

Para 1937 llega al país el profesor ruso Moisés Rudaev quién impulsó la lucha libre en el Ecuador especialmente en Guayaquil con los universitarios en el gimnasio de la Universidad Estatal sobre un tatami confeccionado rústicamente  a base de yute que descansaba en el pi-so de cemento; luego con los estudiantes del colegio Vicente Rocafuerte  trabajó incansablemente por mejores días.

En 1941 visitan el país un grupo de luchadores profesionales entre los que constaban el francés Le Marie, campeón mundial por cuatro veces consecutivas; con la demostración de su técnica y calidad motivan a nuevos cultores  entre los que sobresalen: José Perrone, Luis Estrada, Juan Vallaza, Camacho, los hermanos Mejía, Becerra, León Bataglia, Segarra, Luis González.

Se organizan los primeros campeonatos tanto en Guayaquil  como en Quito que darán lugar a la aparición de nuevas promesas de la lucha libre.

Prof. MOISÉS RUDAEV
Pionero de la Lucha Libre en el Ecuador.

A mediados de los 40 se crea la Comisión de Lucha Libre Olímpica y Levantamiento de Pesas que viene a normar  las actividades de la lucha  promoviendo su adelanto.

Con motivo de los II Juegos Deportivos Bolivarianos en Lima  en 1947 los representantes por Ecuador José Perrone y Hugo Coral  Navas obtienen el tercer puesto en sus respectivas categorías.

En 1950 arriba al país el profesor  francés Hirele Baisac quién dicta clínicas teórico – prácticas de Lucha Grecoromana en algunas ciudades del país con el afán de permitir su crecimiento.

A sugerencia del profesor Moisés Rudaev se da la afiliación a la Federación Internacional de Lucha Libre; con este aval se participa en los I Juegos Deportivos Panamericanos en 1951 en Buenos Aires. El equipo estuvo integrado por: Emilio Haro, Pedro Flores y José Perrone; delegado: Salathiel Toral; entrenador: Profesor Rudaev; preparador físico: Dr. Agustín Arroyo Yerovi.

Durante un buen lapso de tiempo la lucha libre pierde el interés de sus cultores debido a varias razones entre ellas: falta de apoyo en su infraestructura y equipos, falta de motivación para los competidores más representativos; el público casi lo ignora.

La llegada al país de deportistas de  la lucha libre de espectáculo que se realiza en un ring despierta la emoción entre los aficionados  y se consigue incluir  en sus programaciones nuevamente a la lucha libre olímpica  que lentamente recupera terreno gracias  a la labor de destacados dirigentes y deportistas. En las provincias con menor desarrollo deportivo su avance es negativo hasta mediados de los 70.

En 1959 Ecuador participa en los III Juegos Deportivos Panamericanos en Chicago con el deportista Eduardo Coral Navas.

Selección ecuatoriana de Lucha Libre Olímpica que participó en Lima en los II Juegos Deportivos  Bolivarianos en 1947
En el año de 1963 las federaciones deportivas provinciales y sus aso-ciaciones  de lucha libre se preparan para  participar  en el I Campeo-nato Nacional que se celebró en Quito, con gran esfuerzo se dio el pa-so inicial para el arranque masivo de este deporte, aunque con equipos débiles y carentes de técnica en algunos casos pero con gran voluntad.

Por diversas circunstancias se ha postergado el desarrollo de este deporte  en la mayoría de provincias, no así en otras como Pichincha, Guayas, Azuay... que toman la delantera a finales de los 60 con depor-tistas y entrenadores que son becados constantemente al exterior para que entrenen y se especialicen en academias de reconocido prestigio.

A los escasos deportistas y entrenadores que se especializan en el exterior, se suma el asesoramiento de técnicos  cubanos  principal-mente que elevan el interés y la participación  colectiva a nivel de las federaciones deportivas provinciales que en los actuales momentos   no escatiman esfuerzo con el objeto de estar presentes  en todas las justas con todas las categorías  que se desarrollan todos los años en cualquier punto de la geografía. Competencias que por largos años ha tomado la delantera  Pichincha gracias a un trabajo bien planificado de su dirigencia. Deporte del que se espera buenos resultados  en el porvenir ya que se cuenta con  notable talento humano en todos los sectores de la patria como: Juan Guerrero, Mauricio Atamaín, René Guerrero, Segundo Vallejo.











MOTOCICLISMO


El deporte y la recreación han estado presentes en lo que hoy es Ecuador desde tiempos muy remotos, en las tribus y pueblos primi-genios; siempre han figurado en la vida ordinaria como también formando parte de las ceremonias especiales en las diversas épocas del año.

Deportes y juegos recreativos que con la colonización de América se han perdido en el pasado, aquellos eran el pasatiempo de los habitantes. El tiro al blanco y la cacería con lanza, honda, flechas, cervatanas; las carreras atléticas de grandes distancias con fuertes obstáculos practicadas por los chasquis de Huayna Cápac; la lucha cuerpo a cuerpo por la supremacía física; la gimnasia representada en la danza; la natación rudimentaria.

La colonización de América por los europeos ocasionó la alteración de sus costumbres y actividades fusionándose entre ellas para dar lugar a un nuevo orden de cosas. En este sentido hoy se admira en la Plaza de Toros Quito la herencia latente de la feria taurina “Jesús del Gran Poder”, una de las corridas más famosas en donde alternan matadores y rejoneadores de la élite del toreo; con el capote en mano, los trajes de luces, las verónicas, el plante desafiante  y arro-gante, el bravo animal de “Huagra huasi”, el caballo amaestrado, la banda de músicos, las majas bellas, las guitarras flamencas que hablan con mayúsculas del arte taurino como uno de los números centrales de atracción en las fiestas quiteñas del seis de diciembre.

En Guayaquil  perduran las carreras de caballos, la afición por los corceles de paso elegante; en varios sitios del país son practicados por contados cultores los deportes de a caballo; la cacería con armas de fuego a pie y a corcel, las ferias taurinas y los rodeos montubios que se alternan. Son aficiones y prácticas impuestas con la llegada de los ibéricos que recuerdan una herencia atávica.


Aún quedan muy pocos testimonios en el Ecuador que evocan tiempos brillantes del ayer en los que se unían y se divertían las culturas autóctonas alrededor de lo que hoy  se denominan vestigios arqueológicos son representados en las festividades folklóricas  tra-dicionales como aquella que da gracias a la Pacchamama por las bendiciones alcanzadas en las fiestas del Intiraymi   en Ingapirca que se celebran año tras año y que sobresalen con todo su esplendor, conservando con reverencia el sentimiento de los antepasados.

El paso del tiempo atrajo nuevos deportes iniciados en el desarrollo industrial, deportes que han tenido eco en el país por su contenido emotivo, este es el Motociclismo que comienza a practicarse a finales de la década de 1920 principalmente en la ciudad de Guayaquil alrededor del parque Centenario, los primeros cultores fueron: Jacobo Nahon, Enzio Alliastas, Francisco  Landucci, Francisco Falconí, Raúl García, Ángel Cuesta, Bruno Brevi, Nino Brevi quienes a finales de la década del treinta inician un recorrido motociclístico al interior del país con muchos obstáculos por vencer en las vías que no eran más que caminos de herradura y chaquiñanes.

Poco tiempo después por intermedio de la “Casa Comercial Impor-tadora Continental” de Guayaquil se importa desde Alemania moto-cicletas de las marcas D.K.W. y N.S.U. que son adquiridas por nuevos aficionados de otras provincias también, arrancando de esta manera la masificación del motociclismo en el país.

En la década de 1940 se inscriben nuevos cultores de este deporte que genera cada vez más atracción, se realizan las primeras compe-tencias y aparecen los pilotos destacados por su valentía y calidad en la conducción como: José Estrada Icaza, Mariano Quirola, Mario Durán, Alejandro Morla, Augusto Morgner, César Fabiani, Jorge Avilés, Fausto Pazmiño. La vía Guayaquil – Playas fue el escenario preferido para las competencias.

El primer  club de motociclismo del Ecuador se funda el 24 de abril de 1954 en la ciudad de Guayaquil con el nombre de “Guayaquil Moto Club” del cual su primer presidente fue José Estrada Icaza, notable propulsor del motociclismo en el país. En ese mismo año se participa en Lima por primera vez a nivel internacional con los corredores: Gustavo Velarde y Mariano Quirola.

ALFREDO GARCÍA YÁNEZ Y CARLOS ALBERTO GARCÍA
Campeones en la categoría de 125 cc. en 1956, en el “Circuito Avenida de las Américas” motocilistas internacionales auspiciados  por la “Casa Ducatti” de Milán.


Para finales de la década de 1950 e inicios del 60 se crean en las demás provincias del país los Clubes y Comités de Motociclismo  adscritas a cada federación deportiva desde las cuales se administra la labor motociclística  para dar paso al cabo de los años a la forma-ción de las Asociaciones de Motociclismo  en todas las federaciones deportivas provinciales, las que en su conjunto  conforman la Federa-ción Ecuatoriana de Motociclismo.

En un principio los motociclistas conformaron una sólida familia que realizaban carreras en ruta, circuitos cerrados y paseos campestres en las diferentes ciudades y en todo tipo de motocicletas.

En 1965 se realiza la competencia “Circuito Carlos Julio Arosemena Tola” con la participación de corredores de distintos lugares del país, entre los cuales  los campeones fueron: Bolívar Recalde, campeón en 50 y 250 cc.;Mariano Quirola, vicecampeón en 250 cc., Fernando Chiriboga campeón en 125 cc.; Augusto Morgner Montesdeoca, campeón en los 100 cc.

BOLÍVAR RECALDE, campeón en 50 y 250 cc., MARIANO QUIROLA, vicecampeón en 250 cc., FERNANDO CHIRIBOGA campeón en 125 cc., y AUGUSTO MORGNER M., campeón en 100 cc., durante las competencias del “Circuito Carlos Julio Arosemena Tola” en 1965
En 1968 Ecuador organiza el Campeonato Bolivariano de Motoci-clismo en Guayaquil con la participación de destacados corredores de Venezuela, Colombia, Perú y Ecuador.

En los comienzos de la década de 1970 el país cuenta con el campeón nacional Augusto Morgner Jr. en velocidad en la categoría 50 cc.  Durante esta década están en todo su apogeo las motoci-cletas de las afamadas marcas japonesas Honda y Yamaha con nuevos modelos para otras especialidades como es el motocross que acapara la atención y la práctica en la mayoría de corredores entre los cuales sobresalen José Molestina, Miguel “Coyote” Cordovez, Santiago Dueñas, Abel Gilbert Jr., Pedro Astudillo, Roque Calisto, Fernando Yerovi, Esteban Serrano, Sandro Perotti, Eduardo Custode; mientras que en velocidad en 350 cc. se destacan Gustavo Vera, Gorky Alvarez y Gustavo Icaza.

La década de 1970 se convierte en la época referente de la transformación y desarrollo del motociclismo nacional  bajo la direc-ción de verdaderos amantes de este deporte entre los que brillan Bolívar Recalde, Augusto Mogner M. y Eduardo Estrada Guzmán.
 AUGUSTO MORGNER JR.
Campeón nacional de motociclismo de velocidad en la categoría 50 cc., en los inicios de la década de 1970.
 En 1974 se concreta  la afiliación a la Federación Internacional de Motociclismo,F. I. M. aunque en 1975 se organizan todos los clubes y asociaciones  que practicaban el motociclismo, conformándose la Federación Ecuatoriana de Motociclismo; aquellos fueron: Guayaquil Moto Club  (G.M.C.);  Babahoyo Moto Club (B.M.C); Quevedo Moto Club (Q.M.C.). ; Manta Moto Club (M.M.C.); Club de Motociclismo  Mr. York; Asociación de Motociclismo de Pichincha y Cuenca Moto Club (C.M.C.)





Miguel “coyote” Cordovez uno de los más destacados pilotos de motocross en la década de 1970

El Trabajo iniciado comienza a tener éxitos en las décadas subsi-guientes con el apoyo mancomunado en todas las capitales  provin-ciales, se alienta su desarrollo, se crean pistas específicas para el Motocross, surgen figuras de talla internacional.

En la década de 1990 durante el campeonato latinoamericano de velocidad en Super Bike realizado en Venezuela se consagra como campeón el motociclista quiteño Mario Gómez de la Torre.

En el  2002, 2003, y 2004 el piloto quiteño Martín Dávalos obtiene el Campeonato Latinoamericano de Motocross en 85 cc., 125 cc. y 250 cc.

Dignos rivales son considerados Andrés Malo, Juan Dávalos, Edgar Benenaula, Nicanor Merchán, Felipe Merchán...

Debido al creciente avance del motociclismo mundial, Ecuador camina paralelo a las nuevas  tendencias que generan más participa-ción de los pilotos como por ejemplo en el Enduro, el Moto Cross Free Style (Cross estilo libre bajo techo) que tiene la característica  de desarrollar los saltos acrobáticos que son una verdadera atracción para los amantes del motociclismo. Las máquinas son cada vez más sofisticadas y perfectas para los diferentes tipos de pistas y cilin-drajes.

En noviembre del 2005 se realizó la Vuelta a la República en mo-tocicletas y cuadrones a la par de la automovilística, el triunfador absoluto fue el motociclista cuencano Wilson Malo Jr., participó en la categoría 450 cc., quién es además Campeón Nacional de Supercross; es un piloto con la suficiente calidad como para participar en cualquier rallye  del mundo, como por ejemplo en el temerario París – Dakar.

En cuadrones el vencedor fue el piloto capitalino Andrés Peñaherrera en Yamaha 450.

En la actualidad, año 2006 al frente de la Federación Ecuatoriana de Motociclismo se encuentra el eficiente dirigente Sr. Diego Tamariz Valdiviezo, quién continúa desarrollando con vigor e inteligencia el proceso iniciado por sus antecesores.

NICANOR MERCHÁN, FELIPE MERCHÁN junto a WILSON MALO campeón nacional absoluto de motociclismo en la Vuelta de la República en el 2005, formaron parte del equipo K. T. M.

El Hare Scramble es una modalidad del motociclismo que despierta emoción entre los practicantes.



El Super Motocross bajo techo genera gran atracción entre aficionados.












NATACIÓN


La natación ecuatoriana se forjó desde tiempos inmemoriales en toda su geografía con deportistas anónimos que daban demostración de desafío a la naturaleza al nadar en ríos caudalosos, en lagos, lagunas, en el mar con estilos rudimentarios; la intrepidez y valentía permitió que los indígenas Caranquis vecinos del lago de Yaguarcocha realizaran travesías en ciertas fechas  especiales para rendir culto al Dios Sol, similar actitud tuvieron los Puruháez  en la alguna de Colta, los Huancavilcas en el río Guayas y en el mar, los Cañaris en sus lagunas; luego el incario hizo lo propio.

En la época colonial los españoles y criollos practicaban la natación como una manera recreativa  de disfrutar el tiempo libre; en la actua-lidad se evocan año tras año esas hazañas antepasadas  como el “cruce  a nado del río Guayas”, el cruce  a nado del lago Yaguarcocha o San Pablo, en Otavalo ganado hoy con un récord impresionante de victorias por el nadador guayaquileño Gregory Fuentes, cruces en los que intervienen también las damas como Nataly Caldas, Paola Abad, Santiago Enderica, auténticos campeones nacionales.

A inicios de 1900 se tiene noticias del cruce a nado del río Guayas  por pioneros que soñaban con competencias de gran calidad.

En 1927 el país ya contaba con su equipo de waterpolo  conformado por  Alberto Stagg C.,  Manuel Seminario , Alberto Ferruzola, Gonzalo Chávez, Rufo López, Carlos Naranjo, Fidel Miranda y Oswaldo Reinoso.

En el año de 1930 aparece la figura de Luciano Toreth quién parte desde los muelles de Durán  hasta Guayaquil estableciendo el primer récord ecuatoriano en 26 minutos.

Un hecho extraordinario ocurrió el 11 de octubre de 1930 cuando la niña Hilda Nila Pinto de apenas 5 años de edad cruzó a nado desde Durán a Guayaquil en 1H15’ por lo que recibió un premio de cien sucres por su hazaña.




HILDA NILA PINTO
Nadadora infantil de cinco años que cruzó a nado la travesía
Durán – Guayaquil en 1 h 15’ en 1930

Entre esas mañanas y tardes en las que el sol cobija  amablemente con un calor dulzón tropical, acompañándose con la brisa refrescante que perfuma el ambiente, se producen estos recuerdos imborrables en el litoral ecuatoriano.

En 1931 se realizó la travesía de 15 millas náuticas comprendidas entre Guayaquil y punta de Piedra en donde Rafael Mármol vence a varios competidores con un crono de 3h57’, interviene Electra Ballén una de las nadadoras pioneras de largas distancias.

En Guayaquil se crea la primera piscina del Ecuador en 1933 aunque no reglamentaria, la misma se encontraba en el Malecón al pie del barrio “Las Peñas” y se realizan  las primeras competencias con regla-mentos  internacionales, Alberto Stagg Coronel  se convierte en el primer campeón nacional de 100 y 400 m. libres.

En 1934 se marca el inicio en el plano estelar de la natación ecuato-riana al más alto nivel, surgen figuras como: Carlos Gilbert Vásconez, Ricardo Planas, Luis Alcíbar Elizalde, Abel Gilbert  Vásconez, quienes fueron los primeros campeones sudamericanos  de Ecuador en 1938 en el campeonato  realizado en Lima – Perú en una época dominada  por conflictos internacionales, donde no se conocían de triunfos nota-bles, los medios de comunicación  y el pueblo ecuatoriano  recibieron emocionados esta gran noticia  al siguiente día sobre la hazaña de su equipo de natación, único en los albores  de su historia  deportiva; luego del retorno  fueron homenajeados  por las autoridades del go-bierno central  y por el pueblo que en grandes caravanas  los acom-pañaban en Quito y Guayaquil al son de bandas de músicos, emban-deramientos, los más altos calificativos en la prensa, calles de honor comparables a los recibimientos apoteósicos que el gran recordman mundial de marcha  Jefferson Pérez encuentra a su regreso  de participaciones memorables.


Ecuador Campeón Sudamericano de Natación en Lima 1938, seguido por Perú, Chile, Argentina, Brasil y Uruguay; constan de izquierda a derecha: Arduino Tomassi, Carlos Luis Gilbert, Abel Gilbert, Ricardo Planas y Luis Alcívar.
Para este triunfo aportaron dirigentes capaces  como Jacobo Nahón, el entrenador italiano Arduino Tomassi quienes fueron los artífices, Tomassi fue el entrenador de saltos ornamentales, del primer equipo de waterpolo y de la natación femenina que participó por primera oca-sión en los Primeros Juegos  Bolivarianos en agosto de 1938 en Bogotá – Colombia con un equipo conformado por: Ana Coello, Cristina Coello, Fany Díaz Becerra primera campeona Bolivariana de Ecuador con apenas 16 años en pecho, libre y espalda y Ana Julia
Martínez quienes obtuvieron excelentes resultados.

Cabe resaltar que los Juegos Deportivos Bolivarianos se los instauró en honor al distinguido general el Libertador Simón Bolívar; se realizan periódicamente en distintos lugares de las naciones bolivarianas.

En mayo de 1939 con motivo del Campeonato Sudamericano en Guayaquil se construye la primera piscina olímpica del país y se participa por primera vez en saltos orna-mentales con Vicente Contreras y Cristóbal Savinovich el mismo que fue campeón en plataforma de 5 metros, Tomás Ángel Carbo y Oswaldo Reinoso.

En el Palacio de Gobierno fue homenajeado el equipo triunfador, al centro el Presidente Gral. Alberto Enríquez Gallo, a su derecha el ministro Galo Plaza Lasso y a su izquierda el Coronel Luis Morán.

JACOBO NAHON,
Gran dirigente de la natación ecuatoriana en 1938.




ELMO SUÁREZ Y VICENTE CONTRERAS
Campeones Bolivarianos y Grancolombianos en Saltos Ornamentales en las décadas de 1950 y 1960.
En buena parte de la década del cuarenta no hubo mayor desarrollo deportivo por causas ajenas a la voluntad del pueblo. A raíz del con-flicto bélico con el Perú el país se empobreció, hubo caos político, el autoestima de los ciudadanos disminuyó, rebrotó la peste bubónica  que diezmó la población; fueron motivos que obligaron al estanca-miento en varios frentes, como por ejemplo en la salud.

Este derecho de los pueblos no se puede conculcar porque cada ciudadano es digno merecedor por parte del estado de recibir las con-diciones sanitarias aptas para un convivir sano, libre de enfermedades y acechanzas que lo debilitan.

La insalubridad, la mala educación, la desnutrición, la pobreza son de-bilidades que ya se los debe eliminar de la vida diaria, en una época contemporánea en donde el desarrollo tecnológico y los alcances de la ciencia médica deben actuar masivamente en bien del hombre para que no se produzcan pandemias catastróficas o al menos exista más humanitarismo a la hora de su profilaxis.

A diario el ser humano está acosado por una vida agitada, tensionada que al débil o predispuesto física y mentalmente lo degeneran en una presión arterial elevada que es el principio de males graves del cuerpo  que están en auge en la sociedad como son: La diabetes, deficiencias cardíacas, derrame cerebral, triglicemias, que en sus orígenes se los puede tratar.

Un deportista al que le presionan estos males está destinado al fracaso si no recibe atención médica regularmente, aparte de los factores im-prescindibles, su integridad física ganará terreno en la curva descen-dente.

A partir de 1954 se realiza un período de renovación de nuevas figuras; en octubre de ese año se realiza el I Campeonato Granco-lombiano de Natación, Saltos Ornamentales y Waterpolo, con la participación de Colombia, Ecuador y  Panamá; por Ecuador que obtu-vo el 2° lugar detrás de Colombia participaron: Leopoldo Pérez, Gastón Toreth, José Ferreti, Carlos Sangster, Felipe García, Carlos Tálbot, fue la figura más destacada, obtuvo la medalla de oro en 100 metros mariposa, Néstor Villacís, Francisco Sangster, Carlos Molina, Walter Silva, Abel  Gilbert, Elmo Suárez, Vicente Contreras, Hardy  Witte, Elizabeth Hernández, Susana Tímmer, Priscila Vernimen y María Enriqueta Orrantía.

Hasta la década de 1970 se destacaron como los mejores deportistas de saltos ornamentales  Elmo Suárez, José Viteri, Karen Ryan, Julio Lucin, Nelson Suárez y Ernesto Ferreti con títulos sudamericanos, bolivarianos y grancolombianos.

En el XVI Campeonato Sudamericano de Natación de 1962 Jorge Jiménez Lascano fue vicecampeón en 200 m. estilo mariposa. En ese mismo año por iniciativa de dirigentes como: Alberto Vallarino, Andrés Vasconcelos, Gastón Toreth y Eduardo Aguirre se inician en Guayaquil los campeonatos infantiles y juveniles del Pacífico Sur.

En febrero de 1963 la nadadora Fanny Vallazza Robles se convierte en una de las más grandes deportistas ecuatorianas en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo al batir los récords sudamericanos de 400 metros en 5.13.6 y en 1500 m. libres en 10.5.2.

Durante el  XIX  Campeonato Sudamericano de Natación y Saltos Ornamentales celebrados en Río de Janeiro en 1968 Fernando González gana la medalla de oro y el título sudamericano en 400 m. libres luego de 19 años del último título conseguido por Abel Gilbert en Montevideo; este es el torneo que marcó el comienzo del mejor nadador ecuatoriano que ha existido hasta ahora, es el recordado Jorge Delgado Panchana ganador legendario de campeonatos Panamericanos, Sudamericanos, Bolivarianos, nacionales y cuarto lugar  en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 y sexto lugar  en los Juegos Olímpicos de Montreal – Canadá en 1976 en 200 m. mariposa; cuarto en el Campeonato Mundial de Belgrado en 1974.

Entre las damas se destacaron nuevas figuras como: Marcela Lizarzaburu,  y más tarde la campeona Mariuxi Febres Cordero triunfadora con sendas preseas doradas en Panamericanos, Sudamericanos, Bolivarianos y campeonatos nacionales.



JORGE DELGADO PANCHANA
El nadador ecuatoriano más destacado que ha tenido el país.

Desde la década de 1980 con la construcción de modernas infraes-tructuras para la práctica de la natación en varias provincias su masificación en todo el país es notable, se organizan torneos nacio-nales selectivos de donde emergen talentos destacados tanto en da-mas como en varones que representan con honor los colores de la patria en todos los torneos más importantes que existen  constando siempre en el medallero de los países Panamericanos. En la actuali-dad estos campeones son: Yamilé Bahamonde, Samantha Fajardo, Camila Nájera, Sebastián Toreth, Andrés Páez.

En la década del 90 la ciudad de Guayaquil fue sede del Campeonato Mundial de Natación, Saltos Ornamentales, Waterpolo, y Nado Sincro-nizado demostrando al universo entero la capacidad organizativa del Ecuador.

El Nado Sincronizado se comienza a practicar por primera vez en el país a partir del 2002 en la “Sultana de los Andes”, su propulsora es la destacada profesora cubana Edda Lorenzo Bertheau quién entrena 3 horas diarias junto a un grupo de esbeltas nadadoras  en la piscina de la Federación Deportiva del Chimborazo.

Esta gimnasia acuática exige de las participantes ciertos requisitos como: saber nadar, ausencia de timidez, esbeltez y buena estatura.

Son niñas y señoritas que oscilan  entre los 7 y 15 años de edad, sus nombres quedarán grabados con letras de oro como las iniciadoras de un nuevo ciclo en la natación ecuatoriana en la rama del Nado Sincronizado; ellas son: Shady Heredia, Dayana Almeida, Monserrath Almeida, Doménica Chávez, Joselyn Vallejo, Adriana Oñate, Belén Cruz, Cristina Vallejo, Alexandra Durán y Natali Milán.

Las nadadoras y la profesora se entienden en términos singulares como: “portero”, “variante”, “supina”, “split”; estas y otras palabras sirven de comunicación para realizar las diversas coreografías exactas que se requieren  en los diversos certámenes internacionales que son calificados por su precisión, garbo y estética al compás de música clásica.

Deportistas pioneras del nado sincronizado en el Ecuador

PAOLA ABAD
Máxima exponente de la natación de alta competencia en aguas abiertas.

 PAOLA BONILLA
Campeona Nacional de Triatlón; obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Deportivos Bolivarianos celebrados en Cartagena de Indias, Colombia en el 2005.
  









RAFTING


El Rafting es un deporte extremo  que consiste en descender por ríos caudalosos en balsas neumáticas  denominadas rafts que lo condu-cen 6 integrantes debidamente acondicionados con chalecos espe-ciales, remos, cascos, trajes de neopreno.

Por ser un deporte nuevo en el mundo, en el Ecuador se comienza a practicar  oficialmente a partir del 2003 por contados exponentes de la aventura, de esta forma se organiza el primer campeonato  nacio-nal en el 2004 previo al campeonato mundial con la presencia de cuatro equipos; el campeón del torneo fue el sexteto  quiteño deno-minado “Terror del Pueblo” integrado por: Omar Santamaría (capitán), Giovanny Chérrez, Jean Paúl Cevallos, Edison Orellana , Jhonatan Santamaría y José Villacís; ellos representaron al país en el Quinto Campeonato Mundial realizado en el Ecuador, en la provincia del Napo.

Merced a un excelente trabajo de los anfitriones en el aspecto lo-gístico bien secundados por el australiano Steve Nomchong quién estuvo al frente de la cita en el campo técnico, se cumplió con el me-jor campeonato a decir del experto.

Participaron 26 países entre los que se contaron 13 equipos feme-ninos y 24 masculinos. Entre los masculinos el equipo campeón fue el de Rusia,  seguido por la República Checa y en el tercer lugar EE.UU., Ecuador se ubicó en el décimo cuatro lugar en eslalon y el décimo séptimo en sprint con sus tiempos respectivos cumpliendo una decorosa perfomance.

Entre los femeninos el campeón fue el equipo de la República Checa, seguido por el de Nueva Zelanda.

El escenario preciso de estas justas mundialistas fue el  río Quijos, catalogado como el tercero en el mundo para la práctica del Rafting, enclavado en el valle perteneciente a la parroquia Borja del cantón El Chaco, lugar privilegiado de la Amazonía, ubicado en el corazón del oriente ecuatoriano en donde las delegaciones extranjeras admiraban su belleza sin igual, extasiadas por la virginal naturaleza; belleza que retoza al caminante con orquidearios al aire libre, con ranas, saltamontes, libélulas, con cascadas, con el Intisana, el Reventador, el Sumaco, el Pan de Azúcar; lugar ideal para el rappelin, para el kayak; lugar añejo por donde surcan desde tiempos remotos las canoas de los valientes habitantes del sector, humildes millonarios de las grandezas que poseen.

Integrantes del equipo ecuatoriano de rafting durante su participación en el campeonato mundial celebrado en el 2005.

  












TENIS DE CAMPO


A raíz de la conformación de las reglas internacionales a finales del siglo XIX se marca el comienzo de los torneos. En los inicios del siglo XX este novedoso deporte llega al país por intermedio de diplomáticos y estudiantes que permanecieron en Inglaterra y Francia, se impone entre las clases altas principalmente de Quito, Guayaquil y Cuenca. De manera formal se inicia el tenis en el país con la fundación del Guayaquil tenis Club, el 13 de agosto de 1910 del cual su primer Presidente fue Carlos Guzmán Aspiazu, nació como una institución de servicio social, cultural y deportiva  para sus miembros cuya misión fundamental  era la de fomentar el “deporte blanco”. Con similares características se fundaron en Quito, Cuenca y otras ciudades, al principio contaban con canchas de arcilla, luego de césped, finalmente predominaron las de cemento; entre los principales gestores del tenis de campo podemos citar a: Rafael Sotomayor, Emilio Jaramillo Avilés, Walter Borcher, Ignacio de Icaza, Geo Powel, Enrique Stagg, José J. Orrantia, Abel Gilbert, Manuel Gallardo, Manuel Seminario, Juan Grimm, Juan Alberto Wright.

Fundadores del Guayaquil Tenis Club en 1910

En 1924 se instaura la copa “Ricardo González Rubio” para los mejores singlistas de la época cuyos primeros vencedores anualmente fueron: Juan Aguirre Oramas, Francisco de Icaza Gómez, Nelson Uraga Suárez, Diego Noboa, Pancho Segura Cano, Lucilo del Castillo, (argentino, campeón sudamericano en 1938) Pedro Pablo Gómez, Homero Cano, entre otros.

En 1926 se instaura en el país la Copa “María de Tous” en la rama femenina cuyas campeonas fueron: Carmen Noboa Cooke, Leonor Arosemena Jaramillo, Eliza Pérez Valdez, Gioconda Descalzi, Ana Paulson de Icaza, Alicia Wright.
LEONOR AROSEMENA JARAMILLO
tenista guayaquileña, en 1926 campeona por varios años del torneo que organizaba  la Ilustre Municipalidad, en cuyo honor se entregaba el premio “Escudo Municipal”

A finales de la década del 30 el tenis ecuatoriano se internacionaliza con las actuaciones destacadas del famoso tenista Pancho Segura Cano que inicia una carrera brillante llena de triunfos en el exterior, en las décadas del 40 y 50 se consagra por tres años consecutivos Campeón Mundial, venciendo a lo más selecto del tenis universal, fue en esa época el mejor tenista de habla española en alcanzar tal éxito. El Guayaquil Tenis Club como un homenaje de reconocimiento ha bautizado con su nombre el court central para ejemplo de gratitud y afecto por sus fecundas hazañas que dieron renombre mundial al tenis del Ecuador.

Con motivo de la inauguración del estadio de tenis “Pancho Segura Cano” en 1952 en Guayaquil se da acogida al campeonato sudamericano en el cual quedaron vicecampeones en dobles los ecuatorianos Pablo Gómez y  Carlos Icaza.

Posteriormente se inician las participaciones internacionales de los tenistas Miguel Olvera y Eduardo Zuleta que luego junto a Pancho Guzmán en 1960 derrotaron al equipo de los Estados Unidos en el torneo mundial de la Copa Davis por el score de 3- 2 ganando Ecuador la zona americana y eliminando al equipo norteamericano que contaba con sus mejores tenistas, brindando al país un emocionante triunfo.

En damas se dan exitosas participaciones internacionales con las tenistas Alicia Wright, María Eugenia Guzmán y Estela Ripalda.

De izquierda a derecha: Eduardo Zuleta, María Eugenia Guzmán, Estela Ripalda y Miguel Olvera

La nueva generación de tenistas comienza a partir de 1970 con la apa-rición de figuras de calidad internacional que supieron defender con honor el nombre del país colocándolo en los niveles más altos  en sus participaciones bolivarianas, sudamericanas, panamericanas y muchos otros torneos internacionales del Grand Slam; entre ellos figuran  Ricardo Icaza, Raúl Ríver, Gonzalo Núñez, Billy Wright y Ana María Icaza.

A fines de la década del 70 surge el talento indiscutible de Andrés Gómez Santos, tenista dotado de bondadosas cualidades físicas, con una gran fuerza en los servicios, boleas, reveses que le dieron el título de “Zurdo de Oro” triunfador de varios torneos  de fama mundial, llegó a figurar en el cuarto puesto dentro del ranking de la ATP,(Asociación de Tenistas Profesionales),  uno de sus triunfos más recordados fue en el Torneo de Roland Garros al vencer en la final al número uno del tenis mundial el norteamericano André Agassi, aquella victoria sucedió en París en 1990.

ANDRÉS GÓMEZ

En el inicio de su brillante carrera tenística




PANCHO SEGURA CANO,
Fue tres veces Campeón Mundial en forma consecutiva.




PANCHO SEGURA

tras su triunfo en Buenos Aires frente a Weiss es felicitado por el embajador ecuatoriano Francisco Guarderas

Con la profesionalización del tenis los deportistas actuales prefieren prepararse para la participación  individual en los torneos internacio-nales que les generan jugosos premios por  sus exitosas actuaciones.

Desde los comienzos de 1990 intervienen con buen suceso los hermanos Nicolás y Giovanny Lapenty herederos del otrora crak del baloncesto Nicolás Lapenty quién se destaca en la política nacional; junto a ellos Luis Adrián Morejón, Pablo Campana  han proporcionado grandes alegrías dentro y fuera del país como aquel recordado triunfo  en el court principal de Wimbledon  al derrotar a Inglaterra por la Copa Davis que   representa al campeonato más importante del mundo por equipos, de esta manera se pasó a la siguiente fase del “grupo privile-giado”al quedar eliminados  los ingleses.

Entre las damas tenistas de hoy se destaca Estefanía Balda, figura promisoria que ya ha ganado varios torneos internacionales.
            
PABLO GÓMEZ Y CARLOS ICAZA fueron vicecampeones sudamerica-nos de dobles caballeros; junto a ellos Evelina Wright y Vivian Vermon

ALICIA WRIGHT Y PANCHO GUZMÁN
Campeones de Dobles Mixtos en los V Juegos Deportivos Bolivarianos de 1965.

El Ecuador consta actualmente en el listado de la ATP dentro de los torneos Challenger y Cosat que se organizan  año tras año en Manta, Quito, Guayaquil, Cuenca y Salinas que son puntuables para el ranking; torneos como los mencionados son los que abren las posibilidades para el ingreso y desarrollo de los nuevos talentos del tenis nacional y mundial.




RICARDO ICAZA PAULSON
Tenista de calidad que representó al país en varios torneos con magníficos triunfos.


NICOLÁS LAPENTY
Uno de los mejores tenistas ecuatorianos de todos los tiempos.

El prestigio mundial que hoy disfruta el tenis ecuatoriano es la cosecha de las simientes plantadas en terreno fértil por excelentes “labradores” que se encuentran en la galería del corazón y jamás morirán; motiva-dores sin par para las nuevas generaciones  infantiles y juveniles  de tenistas con un panorama más claro  hacia el objetivo final, que siguen los pasos de los mayores  con veneración para no defraudarlos y conti-nuar entregando al Ecuador  nuevos galardones de oro en cualquier court del planeta. Así lo demuestra el equipo ecuatoriano  en la cate-goría juvenil sub 16 que participó en el campeonato mundial celebrado en Barcelona, España en el 2005; los destacados representantes fueron: Patricio Alvarado, Gonzalo Escobar y Juan Martín Paredes, dirigidos por Orlando Quiñónez.

Ecuador terminó en tercer lugar relegando a los italianos al cuarto puesto. Los triunfos ecuatorianos fueron frente a España 3 – 0, frente a Filipinas 3 – 0, frente a EE.UU. 2-1, e Italia 2-0. Francia fue campeón y república Checa vicecampeón; la única derrota del equipo ecuatoriano fue ante el equipo campeón.

  












TENIS DE MESA


En el año de 1953 es el arranque definitivo del tenis de mesa en el Ecuador de manera competitiva con el Primer Campeonato Nacional, celebrado en Quito; a finales de la década del 40 algunos centros educativos de nivel medio de la sierra y de la costa ya recibieron por intermedio del Ministerio de Educación las mesas y demás imple-mentos para su práctica que se generalizó mucho más tarde con el apoyo de las federaciones deportivas provinciales.

En el plano competitivo a nivel nacional  Guayas ha tomado la delan-tera desde su inicio en torneos realizados en distintos lugares del país, sus tenistas en la mayoría también han representado  en justas internacionales. En las últimas décadas los microtenistas azuayos tanto en varones como en damas mantienen la ventaja.

Ecuador participa por primera ocasión en el VIII Campeonato Sudamericano realizado en 1954 en Lima – Perú, con los siguientes deportistas: Hugo Pacheco (capitán) Luis Fernando Delgado Cepeda (Presidente de la delegación)  Rubén Darío Gabela (árbitro), Carlos Álvarez Vélez quién fue el primer campeón nacional absoluto, Julio Blum  Martínez, Alfredo García Yánez, Galo Rivadeneira, Luis Podrí-guez Rendón y Ricardo Cabrera Morales, primer campeón nacional juvenil; con quienes se obtienen alentadores resultados.

Más adelante Ecuador participa con éxito en el Primer Abierto Internacional de Barranquilla.

En 1963  Ecuador asiste por segunda ocasión al Campeonato Mundial de Praga – Checoslovaquia. En 1965 se da la tercera participación ecuatoriana en el campeonato mundial celebrado en Lugbliana – Yugoeslavia. Durante ese mismo año  Ecuador participa en los V Juegos Deportivos Bolivarianos celebrados en Guayaquil.

Microtenistas ecuatorianos a finales de la década del cincuenta constan de izquierda a derecha: Guillermo Morante, Anita Jurado, Rosa Infante y René Alarcón.

Entre las primeras jugadoras  de tenis de mesa  que sembraron la semilla del amor por este deporte se destacan: Fanny Díaz Becerra, Rosa Infante, Ana Jurado, Enma Castro, Lupe Vásquez, Betty Lecaro, posteriormente a partir de 1971  Tully Cevallos Chávez, Laura Briceño y Mirian Meza fueron campeonas sudamericanas.


Deportistas ecuatorianos del Tenis de Mesa en 1970, Juan Rivas, Vicente Guzmán, Iván Ledesma, Jorge Guzmán, Tully Cevallos, Cecilia Viteri y Laura Briceño.
La destacada actuación en el ámbito internacional  por parte de Jorge Freile Icaza durante el Campeonato Sudamericano Juvenil de Lima en 1964 como campeón, luego en 1965 Campeón Bolivariano de dobles caballeros en Guayaquil lo resaltan como uno de los máximos expo-nentes del tenis ecuatoriano hasta la década del 70.

En 1967 Ecuador asiste por cuarta ocasión  al Campeonato Mundial celebrado en Estocolmo – Suecia. En 1971 se asiste por quinta oca-sión  al campeonato Mundial de Nagoya – Japón con la siguiente delegación: Ing. Jaime Muñoz Campusano (Presidente) Jorge Freile Icaza, deportista.

En la actualidad las selecciones nacionales que compiten en el extranjero tanto en damas como en caballeros son el resultado de tor-neos selectivos  que se han sucedido desde su inicio en donde se imponen deportistas de Azuay, Pichincha y Guayas principalmente con algunas honrosas excepciones  merced a un arduo trabajo  dirigencial desplegado en todas las federaciones deportivas provinciales  que se encuentran bien equipadas y asesoradas  con técnicos experimenta-dos tanto nacionales como extranjeros. Mención especial merece el trabajo desinteresado del misionero salesiano Ángel Robusti (italiano)  que ha fomentado la práctica del tenis de mesa nacional tanto en Cuenca, como en Guayaquil en las instalaciones educativas salesianas promoviendo torneos de los que han sobresalido  grandes represen-tantes del país como: “Lolo” Valverde, Nelson Chuquín, Fredy Fajardo, los hermanos Jaqueline y Marcelo Calle, Marcia Ullauri, Edwin Sacoto Larriva, Zambrano, Francisco Leone, Carrillo, Betty Guamancela, Paúl Durán, Pablo Vanegas, Santiago Espinoza, Paúl Calle, Santiago Córdova, Catalina Vintimilla, Tania Castillo, Catalina Cedillo, Susana Albarracín, los mismos que han dado prestigio al país consiguiendo los primeros lugares en torneos Bolivarianos, Panamericanos, Sudame-ricanos.


EDWIN SACOTO LARRIVA
En el tenis de mesa fue campeón en torneos nacionales e internacionales a principios de 1980. En la cima de su carrera falleció repentinamente.

SILVIA ALBARRACIN
Campeona Nacional y  Sudamericana Juvenil de Tenis de Mesa en 1989.

GEOVANNY COELLO Y BYRON MARTINEZ en la gráfica.
Junto a Santiago Córdova y Alberto Miño, son los máximos exponentes del Tenis de Mesa ecuatoriano en el 2006.
  













TIRO


El tiro con armas de fuego comienza en el siglo XII en Europa, se crean como armas de ataque y defensa. En el siglo XV la utilización de armas de fuego se extiende por todo el mundo; desde su creación se comienza a practicar  con el único fin de dar en el blanco  al enemigo en el sentido bélico propiamente dicho.

En la primera edición de los Juegos Olímpicos de 1986 celebrados en Atenas – Grecia en su programa de competencias ya se contemplaba el tiro al plato como disciplina olímpica.

Las modalidades del tiro al blanco con armas de fuego se dividen en:

PLATO: Foso Olímpico (15 máquinas)
            Foso Universal (5 máquinas)
            Skeet Olímpico.
            Recorridos de caza
            Trap automático (máquina en múltiples direcciones).

PRECISIÓN:

ARMAS LARGAS: Carabina Match Olímpico.
                        Carabina 3 posiciones (tendido, pie y rodilla).
                        Carabina standar
                        Carabina neumática.
                        Fusil libre a 300 mts.
                        Jabalí en movimiento.

ARMAS CORTAS: Pistola libre
                        Pistola stándar
                        Pistola neumática.
                        Pistola velocidad sobre siluetas
                        Pistola o revólver grueso calibre.
ARMAS DE AVANCARGA: Cortas y largas.

Desde la creación del Ecuador como país independiente en 1830 los oficiales del ejército de la nueva república desafiaban su puntería  hacia blancos cercanos y en la cacería de animales salvajes a caballo o encuentros amistosos de esparcimiento.

No es sino en los primeros años de 1900 en los que se organizan aficionados y deportistas del tiro en algunas provincias del país y pro-mueven competencias en sus jurisdicciones. En un inicio las armas que utilizaban  ocasionaban incomodidades en su manejo por su tamaño, peso y fabricación, generalmente eran los fusiles de guerra de la marca Krotpacher con proyectiles de plomo, se alimentaban con nueve cartuchos,  para disparar el deportista se colocaba una almo-hadilla en el hombro con el fin de aguantar el rebote fuerte del arma.

Integrantes del Club Ecuador de Tiro

Con motivo de la fundación del “Club Guayas de Tiro y Aviación” con Alberto Aragón Martínez como su primer presidente, el club resuelve en 1913 importar desde  Italia un monoplano que se lo bautiza con el nombre de  “Patria”, su piloto fue el capitán Cosme Renella cuyos estudios fueron cubiertos en Italia por personeros del Club. El 8 de octubre de ese mismo año  a las 15h30 realizó el primer vuelo en el cielo ecuatoriano  sobre el escenario del hipódromo  en donde hoy se encuentra el Parque Forestal ante el aplauso emocionado de auto-ridades civiles, militares, eclesiásticas y público en general.

Por la calidad en sus participaciones empiezan a surgir figuras pione-ras en Quito, Guayaquil y Cuenca quienes comienzan en sus lugares a competir entre sí a partir de la década del 20.

Ciudades que  en ese entonces representaban los polos del desarrollo nacional  en todos los aspectos de la vida diaria debido a su situación geográfica estratégica, aunque existían desigualdades muy marcadas como por ejemplo en el sector demográfico, mientras en Quito y Guayaquil sobrepasaban los trescientos mil habitantes, en Cuenca no pasaban de treinta mil, la realidad de las otras ciudades era similar, es que la mayor cantidad de habitantes en todas las provincias residían en las zonas rurales, pues la población activa del Ecuador era en su mayoría campesina y se mantenía a base de los productos agrícolas y ganaderos; el desarrollo socioeconómico del pueblo se limitaba a estas actividades; el progreso industrial y artesanal era incipiente.

Desde las décadas de los años 30 y 40  frente al avance de este deporte en las demás provincias del país se conforman nuevos clubes de tiro y esgrima y se inicia la construcción de los primeros polígonos de tiro.

En Guayaquil a partir de 1965 se crea el polígono “Vicente Pin Moreno”, en honor a uno de sus más altos exponentes  quién repre-sentó al país en los Juegos Deportivos Bolivarianos de 1938, creó la Ley de Tiro, fue campeón nacional durante varios años en la mo-dalidad de fusil de guerra, pistola y carabina, formó parte del equipo nacional que fue campeón bolivariano de tiro en Lima en 1947.

Vicente Dámaso Pin Moreno junto a Leonardo de la Torre, Augusto Cires Malavé y Sixto Torres León fueron los máximos exponentes del  tiro nacional en todas las armas en esa época.

AUGUSTO CIRES MALAVE (padre), JORGE CIRES GONZÁLEZ (hijo)
Fueron los mejores deportistas de tiro en el pasado

Ecuador participó en los Primeros Juegos Deportivos Panamericanos celebrados en Buenos Aires en 1951 con Bonaerges Pin, Gil Aníbal Nuques, Alfredo Wright y Augusto Cires Malavé  quién derrotó al campeón olímpico  de EE. UU. para consagrarse Campeón Paname-ricano, título autenticado por el General Juan Domingo Perón, Presidente de la República de Argentina. Para entonces ya contaban con armas más sofisticadas de la marca Remington que estaban en boga.

En el año de 1957 el campeón nacional de tiro en fusil, posición de rodillas el cuencano Segundo Domingo “el negro” Astudillo obtuvo una marca mundial que no fue reconocida por la Federación Internacional de Tiro (F. I. T.); el récord se efectuó con motivo de las festividades del 24 y 25 de mayo en la V División de Caballería con sede en Cuenca, se organizó un concurso de tiro, en fusil, posición de rodillas. La marca que impuso Astudillo fue de 187 puntos, superior con 2 puntos al récord impuesto en 1937 en Helsinky por el suizo K. Zimmerman.

Por vez primera se participa en el campeonato mundial realizado en Caracas- Venezuela en 1960 ubicándose en decimocuarto lugar por equipos entre treinta y cuatro países.

Las participaciones ecuatorianas en este deporte se han incrementado notablemente a partir de 1960 merced al adelanto en la fabricación de armas neumáticas muy avanzadas con un sinfin de marcas que permiten al deportista mayor comodidad de acción, los demás implementos de apoyo resultan de gran utilidad, se cuenta con polígonos modernos de aire comprimido diferentes a los abiertos en donde es más difícil el disparo por la intensidad de la luz, el viento, falta de concentración, dificultad en la graduación de la mira.
En estos años se desempeñan con calidad los siguientes tiradores: Rodrigo Altamirano, Genaro Palacios, “Gancho” Malo, el suizo nacionalizado Paúl Marggraff, Barreiro que fueron campeones nacionales.

Se realizan cursos y competencias regulares en cada año  a nivel local y nacional en diversas categorías de los cuales emergen figuras que representan al país  en distintos torneos como bolivarianos, su-damericanos, panamericanos, olímpicos y campeonatos mundiales consiguiendo buenas marcas y triunfos para el Ecuador. Sobresalen los deportistas Esteban Moscoso, Mariana Campos,  Inés Campos, Juan Diego Moscoso, Carmen Malo, Karla Guale, Sofía Padilla, Jaime Silva, Oscar Pavón, Patricio Estrada.

Gracias al excelente apoyo del gran aficionado al tiro  y a los caballos de paso, el Ingeniero León Febres Cordero ex-presidente de la república  se pudo construir el mejor polígono de tiro del país y uno de los mejores de sudamérica en el “Club la Herradura” de Guayaquil que sirve para las competencias locales e internacionales como el último campeonato mundial de tiro celebrado en el 2005.

En el mes de agosto del 2005 el país fue la sede del XIV Campeonato Mundial de Tiro Práctico en el que participaron  56 países con cerca de mil competidores  quienes se dieron cita en el “Club La Herradura” de la ciudad de Guayaquil.

Ecuador demostró al mundo la capacidad de organización y cumplimiento de estos eventos de gran magnitud, simultáneamente se destacó en cada una de las participaciones  con sus 23 repre-sentantes entre damas y varones que certificaron el progreso del tiro nacional en las 36 pistas acondicionadas para el efecto.

El tiro con arco se practica  ya en las principales ciudades del país en los últimos años con una  cantidad significativa  de cultores que día a día se inclinan por esta variación del deporte del tiro que en poco tiempo comenzará a cosechar sus frutos.

JUAN DIEGO MOSCOSO

Magnifico exponente del tiro nacional en el presente

  












VOLEIBOL


La práctica del voleibol en el Ecuador tiene sus inicios por el año de 1932 cuando los miembros de los cuarteles  en sus momentos de asueto practicaban una variación del voleibol internacional, era lo que hoy se denomina ecuavoley de 3 jugadores por cada bando; en la década del 40 se generalizó  su práctica en las plazas y parques de las ciudades y pueblos  sobre quienes se agrupaban decenas de curiosos  que hacían correr apuestas por los equipos  más fuertes; comenzaron a disputarse encuentros entre equipos representantes de diferentes provincias como por ejemplo: Pichincha vs. Carchi, Tungurahua vs. Cotopaxi; Azuay vs, Chimborazo o Loja, Guayas vs. Manabí  o el Oro, esta modalidad se tornó muy atractiva en esa época convirtiéndose en  un pasatiempo distraído.

En sentido contrario al voleibol internacional  ganó poco espacio entre los estudiantes  secundarios y universitarios por la falta de infraestruc-tura específica para su práctica.

Frente a la necesidad de agruparse   en una entidad que los ampare  y los organice se conforma en 1950 en Guayaquil, la Comisión de   Voleibol bajo la presidencia del Sr. Francisco Albuja y de los señores Clímaco Murillo y Fausto Subía quienes realizan el primer campeonato abierto interclubes de voleibol internacional  de seis jugadores con los siguientes equipos: C.D. de Manta, Universidad de Guayaquil; Policía Nacional; C.S. Uruguay;  L.D.E.;  y Everest que se  coronó campeón.

Debido a la práctica masiva del ecuavoley  la comisión antes nombra-da organiza en 1957  el primer campeonato nacional que se realizó en la ciudad de Latacunga en donde participaron equipos representantes de Pichincha, Tungurahua, Manabí, Azuay, Guayas, Cotopaxi, Carchi y el Oro; tras emocionantes partidos la final se disputó entre Guayas y Tungurahua, en una final vibrante cuyo desenlace final  fue Tungurahua Primer Campeón Nacional.

En 1961 la comisión integrada por los señores Clímaco Murillo, Luis Sandoval, Raúl Cascante y Jorge Jones con el afán de que los selec-cionados  se concentren en las prácticas reglamentarias de manera responsable para encuentros de carácter nacional e internacional se prohíbe la realización de todos los  campeonatos de ecuavoley, desde entonces ha pasado a un segundo plano, especialmente por no ser reconocido como deporte olímpico, no obstante su popularidad y emotivas jugadas hacen que sea uno de los deportes más practicados en el país, permitiendo que el pueblo en su mayoría  juegue y disfrute más esta variación en cualquier espacio físico.

De esta manera en 1963, se realiza en Quito el Primer Campeonato Nacional de Voleibol Internacional con la presencia de Chimborazo, Tungurahua, Guayas y Pichincha.

En abril de 1964 Ecuador concurrió por primera ocasión al campeonato Sudamericano masculino en Buenos Aires – Argentina.

En los Juegos Bolivarianos que se realizaron en diciembre de 1965 en Quito y Guayaquil, Ecuador se  clasificó tercero tanto en damas como en varones, los entrenadores de la selección masculina fueron Roger Cowan del Cuerpo de Paz y el profesor Homero Acosta, mientras que de las damas fueron Luis A. Sandoval y el profesor Alfredo Reyes.

Para 1967 se organiza en Guayaquil el Segundo Campeonato Na-cional Masculino y el Primer Campeonato Femenino, participan: Guayas, Chimborazo y Pichincha, con el resultado de Pichincha campeón en damas y varones.

Desde el 15 al 25 de agosto de 1969 Ecuador participa en el VIII Campeonato  Sudamericano masculino  solamente con deportistas del Pichincha.

En 1971 la Comisión de Voleibol organiza el primer campeonato intercolegial entre Guayas y Pichincha con partidos de ida y vuelta; por Guayas participaron; San José y Eloy Alfaro en varones y La Asunción en damas; por Pichincha: el Montúfar y el San Andrés  en varones y María Eufrasia en damas; un año antes se organizó en Guayaquil la primera escuela de árbitros  de voleibol internacional.

Como entrenadores pioneros han actuado elementos destacados entre los que figuran: el chileno Rafael Toro, el uruguayo José Rosas, el norteamericano Roger Cowan, los ecuatorianos Luis A. Sandoval, Homero Acosta  y Alfredo Reyes.

Selección ecuatoriana de Voleibol Internacional que participó en el VI Campeonato Sudamericano en Buenos Aires, Argentina en 1964


Entre los jugadores más destacados se menciona a Hernán Junglbuth, Pablo Jiménez, Polibio Loyola, Xavier Adum, Patricio Sandoval; entre las damas a Maruja Layana, Beatriz Domenech, Nelly Alvarez, Ana Holmes, María Elena García, Leonor Carbo.


Equipo  femenino de Voleibol que representó al Ecuador en los V Juegos Deportivos Bolivarianos de 1965; constan de izquierda a derecha: Maruja Layana, Beatriz Domenech, Nelly Álvarez, Ana Holmes, María Elena García y Leonor Carbo.

Con criterios modernos de lo que es la organización interinstitucional desde 1980  el voleibol internacional se ha propagado en todo el país principalmente entre los estudiantes secundarios; para su aprendizaje y práctica se requiere  de un coliseo cerrado con piso de madera, no todos los planteles tienen estas posibilidades lo que restringe este avance, actualmente las federaciones deportivas provinciales  con sus respectivas asociaciones son los organismos encargados de su conti-nuidad en la formación y desarrollo de voleibolistas, realizan constan-temente campeonatos  nacionales en las diversas categorías tanto en damas como en varones.

Las Federaciones Deportivas Estudiantiles de cada provincia realizan una labor encomiable año tras año realizando campeonatos de voleibol internacional y las variaciones como el ecuavoley de damas y varones, el voleibol en canchas artificiales de arena en las que juegan dos contra dos, contribuyendo a su práctica y masificación general.
Las bases del crecimiento deportivo en el país tienen sus orígenes en las organizaciones barriales respaldadas en la actualidad por las Ligas Deportivas Barriales, Parroquiales y Cantonales que se desarrollaron junto a los primeros clubes, sin ninguna personería jurídica, más fue por el entusiasmo de visionarios que exigían mejores días para el de-porte en sus respectivas ciudades.

Fueron y son los que fomentan las competencias masivas en las disciplinas más populares  que se practican a lo largo de cada año a nivel local y nacional. Ahora están amparados  por los organismos respectivos  que rigen el deporte ecuatoriano; constantemente reciben asignaciones que les sirven para el cumplimiento de sus programa-ciones.

  











YACHTING


El Yachting  es un deporte que se practica a base de experiencia y conocimientos, ya que cuando falta preparación se pueden cometer errores que en algunos casos atentan contra la integridad personal, no es aconsejable participar sin antes poseer atención, valentía, pruden-cia, reflejos, habilidad en el manejo del velero. De estos valores nace el sentimiento  de solidaridad tan necesario en el mar para luchar con-tra los vientos fuertes y las olas encrespadas, que representan al riesgo y a la aventura.

A partir del año 1913 se inicia el Yachting en el país como disciplina deportiva, comienza a generar la atención de los aficionados, se dan las primeras competencias sobre el caudaloso río Guayas, símbolo de la unión náutica y comercial entre los ecuatorianos. Se organizan para conmemorar las fiestas patrias del 9 de octubre, apoyan su realización la Ilustre Municipalidad  y la Armada Nacional; sus partidas se daban desde el lugar donde se encuentra el destructor “Libertador Simón Bolívar” con una salva de cañones.

Los primeros participantes fueron: José Rodríguez Bonín, con su lancha “Viguesa”, el Conde Mendoza con la “Rama”, Antonio Mandinya. Más tarde adquirieron embarcaciones  que desarrollaron velocidades de hasta 40 millas por hora.

El principal propulsor para el adelanto del Yachting fue el comodoro Juan Alfredo Wright Aguirre, hombre identificado con el mar y gran constructor de más de 150 veleros y lanchas deportivas que utilizaron los competidores; tuvo como principal colaborador  en esta misión al arquitecto naval Humberto Dominich.

Con este apoyo en el año de 1923  comienzan a realizarse las compe-tencias  de veleros en las cuales figuran los primeros campeones como John Peet con el “Britania”, Guillermo Amador con el “Gaulí”, Héctor Cabezas, Arnaldo Cepeda y Jacinto Jouvín con el “Nena” Juan Marcos y el comodoro Wright.

El ilustre ecuatoriano, comodoro Juan Alfredo Wright fue un hombre polifacético identificado con el deporte en su más amplio horizonte de grandeza, fue quién fundó el Yacht Club de Guayaquil el 5 de septiem-bre de 1928 en compañía de un grupo de jóvenes  que compartían esta pasión  en sendas reuniones celebradas en el barrio “Las Peñas”; sus cofundadores fueron los veleristas: Alberto Yaguer, Guillermo Amaya, los hermanos Legarda, Alfredo Mendoza,  Teodoro Alvarado Olea, Alberto Breilh, José Luis Tamayo, Fausto Moscoso, Gonzalo Olea, Ricardo Balda, John Peet, Carlos Coello, Félix González Rubio, Félix Toreth, Carlos Roca...

La primera sede del flamante club fue una casa – balsa fabricada típicamente con materiales autóctonos del bosque tropical que resultó acogedora y motivadora, permanecía anclada a un costado del gran río, en el sector del malecón.

Durante la primera juventud de los hermanos Juan y Roberto Wright, fueron enviados por sus padres al Perú para continuar con sus estudios, allí tuvieron la oportunidad de integrar el equipo de fútbol del Club Unión Criket por sugerencia del alcalde de Lima.

En los años 40 el comodoro Wright  construyó una nueva flotilla de veleros de quilla fija con nuevas correcciones, organizándose de esta manera regatas más competitivas en las que figuraban  Eduardo Plaza Lavezzari, Félix González  Rubio, Hernán Moeller, Francisco Solá Franco, Emilio Estrada, Enrique Maulme.

Los primeros veleros de la clase “Lightning” fueron importados desde Holanda en el año de 1955 con los cuales los deportistas  ecuatorianos empiezan a participar en torneos internacionales. Se da un paso importante al competir por primera ocasión en el Primer Campeonato Sudamericano en Argentina celebrado en ese año con un equipo conformado por: Nicolás Pecharich, Guillermo Amaya y Luis Flores.

El Comodoro Juan Alfredo Wright
Fundador del Guayaquil Yacht Club.

Desde entonces los veleristas ecuatorianos participan  de manera contínua en torneos internacionales obteniendo honrosas ubicaciones como las conseguidas en los Juegos Panamericanos en Chicago en 1959 por las tripulaciones de Enrique Plaza Lavessari (medalla de plata) y de Emilio Estrada (medalla de bronce).

En 1961 interviene la tripulación de Humberto Plaza Lavezzari en el Primer Campeonato Mundial de la clase lightning en Milford, EE.UU. ocupando el séptimo lugar entre 45 países.

La tripulación de Santiago Maspons con Antonio Pino y Horacio Feraud obtuvieron el primer lugar en el Campeonato Sudamericano celebrado en 1964 en Salinas; gracias a sus excelentes cualidades se hicieron acreedores a la medalla de oro en los V Juegos Deportivos Boliva-rianos celebrados en 1965  en Salinas – Ecuador, en segundo lugar se ubicó la tripulación de Francisco Solá Medina obteniendo la medalla de plata.

Santiago Maspons en su embarcación 9411; Campeón Bolivariano en 1965


Campeones sudamericanos de Lightning, al centro el capitán Santiago Maspons, rodeado de Horacio Feraud y Antonio Pino Plaza


Por intermedio del destacado dirigente velerista Ingeniero Eduardo Rodríguez Game  se consiguió la afiliación a la Internacional Yacht Racing Union con sede en Londres, Inglaterra en 1965, conformándo-se en ese entonces  la Asociación Ecuatoriana de Yachting. El Inge-niero Rodríguez Game ha sido uno de los dirigentes ecuatorianos  que más funciones ha realizado en este deporte impulsándole a sitiales  de excelencia como por ejemplo coadyuvó  a la formación de la flotilla de lightning de la Escuela Naval de Salinas, de igual forma contribuyó al desarrollo del “Salinas Yacht Club”.

En 1972 en base a las gestiones realizadas por el directorio del “Salinas Yacht Club”, se adquirió 40 veleros pequeños de la clase Sunfish que contribuyeron  para la formación de los veleristas de ese entonces como: Juan Carlos Plaza, Alberto Maspons, Paco Solá, Felipe Estrada, Rafael Lecaro, Santiago Salem,  que competían con sus pares de Pichincha como: Galo Crespo, Diego Rivadeneira, Martínez, en el majestuoso lago “Yaguarcocha” o San Pablo, en las aguas de Salinas y en varios campeonatos internacionales en los que demostraron su clase, por ejemplo el tradicional torneo binacional Ecuador – Perú.


RAFAEL LECARO
Destacado exponente del Sunfish
En la década del 70 se participó en el campeonato mundial  de Ponce en Puerto Rico, en el campeonato mundial de veleros en Salinas con excelentes actuaciones.

El mar de Salinas está catalogado como uno de los mejores sitios del planeta para eventos de este tipo, en donde corren vientos de 12 a 15 nudos, aptos para torneos.

Se incursiona con éxito en la clase Optimist International, especial para niños de 6 a 15 años que se encuentran en la etapa formativa.

Por decreto  ejecutivo en el año de 1987 se crea la regata “Copa Galápagos”, que se realiza cada tres años, es una interesante competencia de veleros de Perú, Chile y Ecuador que deben cubrir un trayecto de 610 millas  entre Salinas y las “Islas Encantadas”, es un desafío al esfuerzo y a la valentía de los tripulantes  de cada nave que lleva un promedio de cinco a ocho personas.

Los organizadores son la Armada del Ecuador, la Federación Ecuatoriana de Yachting, el Salinas Yacht Club y la Cofradía Oceánica del Ecuador.

Estas competencias están llenas  de hechos anecdóticos en donde resaltan los valores anteriormente indicados, prueba de ello es la primera regata en la que el velero peruano “Cobour” quedó al garete luego de la rotura del timón a 300 millas de la costa. El capitán del “Viña del Mar” Francisco Rizzo fue en su rescate y lo remolcó durante un día  entregándolo al buque Orión de la Armada Nacional, perdiendo la punta y la competencia.

En la segunda regata realizada en 1990 el entonces Presidente Dr. Rodrigo Borja  formó parte de la tripulación del “Alcance” de la Armada Nacional, la competencia resultó muy disputada con el velero “Victoria” de la Marina de Guerra del Perú, quién en un viraje peligroso  de ingreso a la boya impactó en la proa del “Alcance” ocasionando la fractura de la clavícula al Presidente.

Los campeones han sido: 1987  “Blanca Estela” (Chile) y “Matador” (Ecuador); 1990 y 1993 “Alcance” (Ecuador); 1996 Fanny (Ecuador); 1999 “Viña del Mar” (Ecuador); 2002 “Howk” (Perú).

Los veleros oceánicos que impulsados solamente por sus velas y manejados por sus tripulantes  tardan 3 días en cubrir la distancia Salinas – “Región Insular” – Salinas, en su trayecto deben esquivar ballenas, son acompañados por delfines, pingüinos, gaviotas. Llevan nombres singulares como: “Compañero”, “Olimpus”, “Viña del Mar II” , “Sundance”, “Tango”, “Vale Todo”,  “Solmar”, “Nixe”, “Bravo”, “Guapísima”, “Andiamo”, “Alcance” de la Armada del Ecuador, “Despacito”. Los veleros están equipados con brújulas, radar, velocímetro, sonar y el sistema de navegación satelital; miden aproximadamente de 30 a 40 pies.

EL “ALCANCE” velero de la Armada Nacional, desde 1987 ha participado en todas las ediciones.

Al inicio del nuevo milenio se comienza con nuevas esperanzas en todos los deportes que se practican en el país, deportes que en algunos casos tienen centenas de años de antigüedad.

Al conmemorar el primer siglo de vida de la mayoría de deportes que tuvieron acogedora bienvenida en el Ecuador es preciso concretar la planificación de nuevos rumbos, de nuevas etapas en donde descollen los talentos que existen por doquier.

La vida activa de la época contemporánea obliga al equipo deportivo a ser sujeto de cambio, de revoluciones, de mejoramiento constante por el bienestar de una sociedad que camina paralela con el pensamiento y la actitud en la meta fija.

Las glorias conseguidas en el pasado deben servir para el recuerdo, que representen un valuarte espiritual de respaldo en la proyección actual;  que provoque el fortalecimiento de la nacionalidad, de la verda-dera identidad como país con sus virtudes y defectos.

Mas que nunca se vuelve imperioso  la formación de nuevos héroes deportivos que la patria los reclama, nuevas marcas, nuevos triunfos que trasciendan en el tiempo para ejemplo de los héroes del mañana.